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AUTOMOCIÓN

Ford se alía con Volvo para evitar las saciones europeas

Ford compartirá sus emisiones con Volvo, que cumple sobradamente los objetivos, para intentar esquivar las sanciones europeas Volvo no ha confirmado cuánto dinero recibirá por asociarse con Ford, pero sí ha concretado que si al final hay multa, pagará la estadounidense

 

Fábrica de Ford en Almussafes, Valencia. - FORD

ÀLEX SOLER
30/10/2020

Poco ha tardado Ford en conseguir un aliado con el que compartir sus emisiones e intentar esquivar las sanciones europeas que se impondrán el 1 de enero a todos aquellos grupos automovilísticos que superen una media de emisiones de 95 gramos de CO2 por kilómetro entre todos los coches vendidos en 2020. Volvo Cars (Volvo, Polestar), que está en condiciones de cumplir con el objetivo, ha sido el grupo elegido por la estadounidense para compartir sus emisiones.

La compañía de Michigan confirmó a principios de octubre que estaba buscando una alianza de este tipo tras tener que detener las ventas del Kuga híbrido enchufable. Del todocamino electrificado dependían en gran medida sus esperanzas de reducir al máximo su media de emisiones. Ford asegura que de haber podido comercializar el SUV sin problemas, podrían haber cumplido los objetivos, aunque sin el coche se encuentran muy lejos de hacerlo. La marca tuvo que llamar a revisión más de 20.000 unidades del vehículo por problemas que podían generar un incendio y tuvo que detener sus ventas.

Volvo, el grupo elegido

Ford ha confirmado que finalmente será Volvo Cars el grupo con el que compartirá sus emisiones. Según datos de Jato Dynamics, Volvo y Polestar, integrantes del consorcio sueco, propiedad de la china Geely, ya están por debajo de la media de emisiones requerida por la Unión Europea gracias a una gama electrificada por completo con variantes eléctricas o híbridas enchufables en todos sus modelos. 

Ford no ha confirmado cuánto pagará a Volvo Cars por el acuerdo, aunque ha concretado que los "problemas con el Kuga" le supondrán unos gastos de entre 500 o 600 millones de dólares. "En esta cifra se incluye el impacto de la alianza que tenemos que formar para cumplir los objetivos europeos", dijo John Lawler, director financiero de Ford, en un comunicado. Volvo tampoco ha dado más detalles, aunque sí ha confirmado que si por culpa de la estadounidense no se cumplen los objetivos y se les impone una sanción, será Ford quien pague. Asimismo, el consorcio sueco promete reinvertir estos ingresos en el desarrollo de tecnología sostenible.

Las alianzas, una opción legal

Ford también estudió la posibilidad de aliarse con Renault, también por debajo de la media de emisiones requerida. La firma del rombo confirmó también a principios de mes que están dispuestos a aliarse con quien lo necesite, aunque valorarán todas las ofertas. Daimler (Mercedes-Benz) podría acudir a su llamada o buscarse algún otro grupo con el que asociarse, ya que es el grupo con más media de emisiones en Europa.

Las alianzas de este tipo están permitidas por la Comisión Europea como medida para facilitar el cumplimiento de la media de emisiones. La más sonada se firmó el año pasado, con la marca de eléctricos Tesla asociándose con el Grupo FCA (Fiat-Chrysler), pero otras compañías, como Mazda con Toyota o el Grupo Volkswagen con SAIC (MG en Europa), también han unido sus fuerzas para esquivar las sanciones.