Crisis energética

Sánchez acepta ir al Senado para protagonizar un cara a cara con Feijóo por el modelo energético

El presidente busca así confrontar con Feijóo sobre las medidas de ahorro energético, que han contado en el Congreso con el voto en contra del PP | En Génova reprochen que el presidente "solo hable de lo que quiera" y piden que el debate sea de política general

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en el Senado.

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en el Senado. / DAVID CASTRO

Marisol Hernández / Paloma Esteban

Pedro Sánchez

En medio de la ofensiva política iniciada este verano para dar la vuelta a las encuestas, que conceden el primer puesto al PP, el presidente del Gobierno ha decidido aceptar la propuesta del líder de la oposición que le retó a un debate en el Senado sobre la respuesta a la crisis económica que ha provocado la invasión rusa de Ucrania. 

La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, anunció este martes que el jefe del Ejecutivo ha solicitado hoy mismo su comparecencia en la Cámara Alta para "informar de plan de ahorro energético" y su dimensión territorial. Según la ministra el presidente quiere un debate "sereno, constructivo y propositivo" sobre "ideas, proyectos y modelos".

El propio presidente de la Cámara Alta, Ander Gil, hizo alusión al anuncio en sus redes sociales, puntualizando que la comparecencia tendrá lugar el próximo martes, 6 de septiembre.

Sánchez busca así confrontar con Feijóo sobre las medidas de ahorro energético, que han contado en el Congreso con el voto en contra del PP, aunque ahora este partido se ha mostrado a negociar nuevas propuestas para incluir en el Plan de Contingencia que el Ejecutivo tiene que enviar a Bruselas o en la tramitación del decreto como proyecto de ley.

En Génova, sin embargo, no se dan por satisfechos con la comparecencia del presidente, convencidos, según explican fuentes cercanas a Feijóo a este diario, de que pretende “tapar con la energía los problemas reales que afectan a las familias, como la subida de precios en la cesta de la compra o los gastos que implica la vuelta al colegio”. Y, de hecho, recuerdan que en el pleno del 8 de septiembre de 2020 en la Cámara Alta sí se celebró un debate sobre política general.

“Sánchez está a tiempo de rectificar y comparecer para hablar de las incertidumbres económicas y sociales que afectan a este país, y no solo de energía. Que sólo se atenga a explicar en el Senado un decreto ya convalidado en el Congreso evidencia su falta de interés en debatir de política general”, afirman desde Génova asegurando que lo que propuso este fin de semana el líder conservador no fue “un debate parcial” que “deje fuera problemas que atenazan al presente y futuro de los españoles”. “El presidente solo habla de lo que él quiere”, zanjan.

El propio Feijóo aseguró el sábado pasado en Galicia, en el arranque de curso en Cotobade (Pontevedra) que espera poder “reflexionar, hablar y concretar los modelos” de uno y otro ante problemas como el reparto de los fondos europeos, la crisis energética o los incendios. “Es lo que yo haría si fuera presidente del Gobierno”, aseguró. Que Sánchez haya aceptado al menos un debate es una muestra más de que el presidente pretende pelear a todos los niveles su continuidad en la Moncloa, a pesar de que desde la llegada del dirigente gallego a Madrid y de la la mayoría absoluta del PP en Andalucía, algunos analistas apuntan a un cambio de ciclo. 

"Vamos a por todas"

En Ferraz reconocen que van "a por todas" y, de hecho han preparado un intenso otoño con más de 30 mítines, con un protagonismo especial de Sánchez que busca reconciliarse con la calle y, sobre todo, movilizar al electorado progresista. Pero en esta campaña, que supone el estreno de la larga carrera hasta las elecciones generales de finales de 2022, los socialistas reconocen que se han fijado como objetivo "desmontar" a Feijóo y transmitir a los ciudadanos que no es un un líder "moderado". Como prueba de ello, en los últimos días Gobierno y PSOE han dirigido sus críticas al rechazo del PP al primer decreto de ahorro energético a pesar de que, aseguran, incluye medidas de "sentido común" como apagar los escaparates por la noche o limitar a 27 grados el uso del aire acondicionado en verano y a 19 grados la calefacción en invierno en edificios públicos, comercios, grandes almacenes, infraestructuras de transporte, espacios culturales y hoteles.

A pesar de que la decisión del presidente está relacionada directamente con el reto lanzado por Feijóo, que no tiene escaño en el Congreso pero sí en el Senado y sólo puede enfrentarse a Sánchez en esta cámara, Rodríguez negó esta vinculación y culpó al PP de ser "catastrofistas". "La única receta de Feijóo es recetar pesimismo. De estos vamos a poder hablar en los próximos días en el Senado". Con la "tranquilidad" de estar en línea con el resto de países europeos, que están planteando medidas de ahorro energético muy similares a la de España, "nos presentamos a este debate", dijo la portavoz, frente al principal partido de la oposición que "sólo propone impulsar la energía nuclear" y tiene un discurso económico "alarmista".