FÚTBOL FEMENINO

El Córdoba CF Femenino cae y se frena a domicilio ante el Elche

El bloque blanquiverde cedió los tres puntos en la visita a los ilicitanos y cierra su línea ascendente de las últimas jornadas (3-0)

Once inicial del Córdoba CF Femenino en su visita al Elche.

Once inicial del Córdoba CF Femenino en su visita al Elche. / CCF FEMENINO

Un revés para reordenar prioridades. El Córdoba CF Femenino cerró su buena racha particular con la visita al Elche en el Estadio Diego Quiles (3-0), donde las de Antonio “Chico” Serrano dejaron una nueva muestra de su crecimiento y pundonor, aunque insuficiente para paliar la pegada de un cuadro ilicitano inspirado, que desarmó el plan blanquiverde a base de zarpazos en el marcador.

Pulso entre viejos conocidos

El duelo en tierras ilicitanas llamó a concurso a dos equipos sobradamente analizados, estudiados y conocidos entre sí tras medirse en múltiples ocasiones a lo largo de las últimas temporadas, más allá de los evidentes cambios en cada plantel e incluso inquilinos en sus banquillos. No es de extrañar, por tanto, que la apuesta común fuera comedida, sin demasiado espacio para aproximaciones durante los primeros compases, tampoco en los segundos. Una vez consumido el 37 en el reloj, Carlota Acín abrió el capítulo de ocasiones probando el arco local , con un chut que sirvió para probar la solidez del 0-0, pero no para moverlo del empate, rozando el palo. Marta Prieto, algo después en los locales, sí que consiguió desnivelar la balanza sobre la bocina, superando a Gordillo para llevar la renta mínima a favor de las alicantinas en la marcha a vestuarios. 

La segunda mitad activó a las piezas de ataque, sobre todo en las locales. Poco tardó Marta Prieto en hacer su doblete una vez reanudada la cita, para compases más tarde, después de otro pequeño tanteo, llegar el tercero ilicitano. Con una renta sustancial en contra, el Córdoba CF Femenino tiró de las reservas de coraje para buscar un tanto que acortase distancias, aunque sin suerte ni claridad de ideas, el 3-0 acabó haciéndose definitivo en territorio levantino.