TERCERA RFEF

La jornada en Tercera | El Ciudad de Lucena remonta en un derbi de infarto ante el Atlético Espeleño

La agrupación aracelitana afianza su liderato tras llevarse la cita vecinal ante los rojillos en el Municipal, con doblete de Juan Andrés y un tanto de Joel (2-3)

El Córdoba CF B se hace fuerte y triunfa ante el Ayamonte (3-1), mientras el Salerm Puente Genil saca un punto en la visita al Conil (1-1)

El CD Pozoblanco cierra la agenda con una victoria de galones a domicilio ante el Utrera (0-2)

Los futbolistas del Ciudad de Lucena celebran el triunfo ante el Espeleño.

Los futbolistas del Ciudad de Lucena celebran el triunfo ante el Espeleño. / ANTONIO QUINTERO

La decimotercera jornada de Liga en el Grupo 10 de Tercera Federación está en marcha para los cinco equipos cordobeses concurrentes en la categoría, que tras saldar la primera tanda de compromisos del fin de semana, ya han conseguido embolsarse -o no- los respectivos botines en liza para sus casilleros. En ese sentido, abrió la agenda el Córdoba CF B con triunfo ante el Ayamonte en la Ciudad Deportiva (3-1), seguido por el vibrante derbi entre el Atlético Espeleño y el Ciudad de Lucena (2-3), que se lo llevaron los celestes, y la visita del Salerm Puente Genil al Conil, que cerró con empate (1-1). El CD Pozoblanco, por último, cerró ya la sesión del domingo, superando con autoridad al rocoso Utrera en el San Juan Bosco (0-2).

Atlético Espeleño - Ciudad de Lucena (2-3)

El pulso provincial en Espiel se resolvió conforme a lo esperado, no tanto por su desenlace -dicen que los derbis no entienden de lógicas ni dinámicas-, que acabó del lado lucentino, aunque sí por la batalla resultante entre rojillos y celestes en el Municipal, donde nadie se dejó nada. Golpearon primero -o lo procuraron- los de Juan Carlos Quero, una vez rebasados los primeros cinco minutos de juego y ciertos compases de tanteo, por mediación de un Josema Ortiz que agitó sin romper la equidad, dejaron para instantes más tarde el primer zarpazo del choque. Poco después, en esa línea, Rubén Jurado superó a Nico Garnés para desnivelar la balanza, con un disparo ajustado que acabó lejos de la estirada del joven guardameta jerezano una vez consumado el cuarto de hora.

La cita siguió escalando ritmo con el paso de los minutos. El ex espeleño Juan Andrés -que ya lleva nueve goles en Liga- avivó la lucha con la igualada lucentina tras la media hora de duelo, con su primer tanto, mientras que lances más tarde sumó el segundo desde el punto de penalti, colocando el 1-2 de la remontada en los once metros justo antes de la marcha a vestuarios, que supo a cierto alivió en los locales.

Intercambio de golpes

Desde la reanudación se apreció otro talante. El Atlético Espeleño arrancó algo más enchufado, aunque sin inquietar del todo a los de Rafael Carrillo “Falete”, cómodos con el marcador a favor y a la espera de una oportunidad lícita para matar el encuentro al contraataque. Antonio Durán “Polaco”, por el otro lado, trató de cambiar el dibujo en busca del segundo gol local una vez superados el 70 en el reloj, con un zapatazo cercano al arco defendido por Lopito -introducido al descanso en un cuádruple cambio celeste- que acabó marchándose entre suspiros a escasos metros de la madera. Otra de las intentonas se estrelló en el travesaño lucentino, ya en el tramo final, no mucho antes de la expulsión por roja directa de Santacruz, que hizo el amago de echar el telón al encuentro.

Nada más lejos de la realidad, el tiempo de descuento dio para mucho. Joel Domínguez, también ingresado en la andanada de cambios lucentinos al descanso, llevó la pugna a márgenes más holgados con el 1-3, mientras otro revulsivo como Cano, entonces desde el bando local, ajustó el último suspiro desde el 2-3, que sin tiempo para unos ni para otros se acabó haciéndose definitivo en un derbi de absoluto infarto.

Acción del derbi entre el Atlético Espeleño y el Ciudad de Lucena en el Municipal de Espiel.

Acción del derbi entre el Atlético Espeleño y el Ciudad de Lucena en el Municipal de Espiel. / ANTONIO QUINTERO

Ficha técnica: 

2 - Atlético Espeleño: Pedro, Edu (Recio, 60’), Rubén Jurado, Polaco, Sabariego (Iván León, 46’), Guille (Amara, 69’), Mateo Montenegro, Álex Molina, Josema (Cano, 46’), Rafa Santacruz y Tena.

3 - Ciudad de Lucena: Nico Garnés (Lopito, 46’), Marcos, Raúl Pérez, Carlos Mora, Ale Limón (Joel Domínguez, 46’), Ricky, Antonio Pino (Roberto Barba, 46’), Javi Hervás (Álvaro García, 56’), Manu Molina, Juan Andrés y Dieguito (David Díaz, 46’).

Goles: 1-0 (15’) Rubén Jurado. 1-1 (35’) Juan Andrés. 1-2 (38’) Juan Andrés (p). 1-3 (92’) Joel Domínguez. 2-3 (93’) Cano.

Árbitro: Alfredo Vázquez Hidalgo, del colegio onubense. Mostró tarjeta amarilla al local Rafa Martínez. También expulsó al rojillo Rafa Santacruz con tarjeta roja directa.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimotercera jornada de Liga en el Grupo 10 de Tercera Federación, disputado en el Municipal de Espiel (Espiel, Córdoba).

Córdoba CF B - Ayamonte CF (3-1)

La escuadra dirigida por Diego Caro sacó tres puntos de su duelo casero frente al cuadro ayamontino en la Ciudad Deportiva. Poco o nada tardaron los visitantes, no obstante, en empezar a inquietar el arco local, con tempranas aproximaciones que lograron superar a Iván Morales apenas rebasado el minuto cuatro de juego, con gol del ariete palmeño Pedro Chacón. Tampoco se hizo de rogar demasiado la reacción blanquiverde, hilada compases después a través de Ismael Salguero, que la mandó al travesaño con un potente disparo para apretar la cita. Desde ahí, pese al resultado adverso, eso sí, el bloque cordobés siguió creciendo en fútbol y confianza antes del descanso, con también su primera diana, que llegó por mediación de Pau Russo tras culminar una acción combinativa.

Después del intervalo se mantuvo el guion. El Córdoba CF B continuó ganando espacio frente a un Ayamonte al que adelantarse prematuramente le pasó factura. Tan pronto como se repuso el esférico en el tapete, así, el extremo Álvaro Vázquez dio la vuelta al marcador tras remachar un centro lateral de Carlos Calero, para seguidamente ampliar distancias con otro gol del central Matías Barboza, que se animó en labores ofensivas para castigar el mal arranque ayamontino en el segundo acto. Bermejo la mandó poco después al palo, en busca del cuarto, mientras que los visitantes adelantaron su línea con la idea de recortar la renta en el último tramo, sin suerte ni acierto para mover los tres puntos del feudo blanquiverde en la que ya es la cuarta victoria en casa de la temporada.

Lance del choque entre el Córdoba CF B y el Ayamonte en la Ciudad Deportiva.

Lance del choque entre el Córdoba CF B y el Ayamonte en la Ciudad Deportiva. / Francisco González

CD Utrera - CD Pozoblanco (0-2)

El bloque blanquillo sorprendió y maniató a un gallito del Grupo 10 de Tercera Federación como el Utrera para reivindicar la misma premisa que se viene rumiando en las últimas semanas: hay madera para aspiraciones más nobles que la mera permanencia. Así se lo propusieron los de Antonio Jesús Cobos en una de las visitas marcadas en la agenda, con motivo de un duelo directo frente al siempre rocoso cuadro utrerano al que el ritmo de los goles de Abraham Gómez -que se mantiene en márgenes anotadores elevadísimos- le vino largo, con un doblete para poner patas arriba el San Juan Bosco y mandar los tres puntos directos en dirección a tierras pedrocheñas, donde la pugna por un puesto en la zona de playoff empieza a ser más una opción real que una mera intención.

Y es que la primera mitad apenas dejó espacio para acciones ofensivas. La excepción fue para el ariete malagueño, eso sí, que tan solo necesito de siete minutos para romper la paridad inicial en el feudo sevillano. Seguidamente, el primer acto se cerró con algo más de dominio local, aunque sin el acierto necesario para mover la ventaja momentánea de los pedrocheños del electrónico. Tampoco le surtió efecto del todo la receta al Utrera después del receso, con tímidas aproximaciones y amagos de réplica que fueron sofocados con el segundo tanto de Gómez una vez rebasada la hora de juego. Y ahí se acabó el encuentro. En el saldo, de esta forma, el CD Pozoblanco afianza su buena dinámica con diez de los últimos 12 puntos ya en el zurrón, cuatro porterías a cero y un promedio de al menos dos tantos en cada uno, que marcan la línea para soñar con cotas más altas.

El CD Pozoblanco se impone a domicilio ante el Utrera en el San Juan Bosco.

El CD Pozoblanco se impone a domicilio ante el Utrera en el San Juan Bosco. / CD POZOBLANCO

Conil CF - Salerm Puente Genil (1-1)

El conjunto pontano escapó con un punto de su visita al Conil en el Estadio Municipal Antonio Pérez Ureba, donde los de Juanmi Puentenueva sellaron una nueva lección de oficio y actitud para mantener al alza su buena dinámica de las últimas semanas en el Grupo 10 de Tercera Federación, incluso pese a empezar por debajo en la cuenta. Ismael García, desde primera hora, trató de confirmar dicha instancia, probando rápidamente la meta local, con un chut que acabó marchándose a escasa distancia del palo del arco conileño. También la buscó Sergio Guichard, en los primeros compases, con otro disparo que topó con el meta Manu López, al igual que Jairo Morillas, que tampoco pudo acertar antes del descanso. No dijo todo, sin embargo, el cuadro local, que sí acertó a la hora de convertir frente a César Román para llevar el 1-0 al marcador instantes antes del intervalo. 

La vuelta al terreno de juego no fue más sencilla. Apenas seis minutos fueron necesarios para que el Conil dispusiera de una nueva oportunidad para ver meta, entonces desde el punto de penalti, con una pena máxima que César Román desarmó después de una estirada antológica. Y desde ahí se estimuló el Salerm Puente Genil. Salva Vegas abanderó la reacción tras la hora de juego, finalizando una acción colectiva que sirvió para devolver la paridad a tierras gaditanas, con el 1-1, y acto seguido rondando el 1-2 con un disparo fortísimo que solo pudo frenar el palo. No mucho más espacio para aproximación quedó antes del cierre, solidificado con el pertinente reparto de puntos en el Pérez Ureba, donde se saldó otra batalla.