El Ángel Ximénez de Puente Genil afronta su noveno curso en la Liga Asobal con aplomo y convertido en uno de los equipos cuyo recorrido resulta más prometedor. Dentro de la escuadra pontana existen varias piezas que están ayudando a que el crecimiento de la entidad sea relevante. Uno de ellos es David Estepa Ruiz (Córdoba, 1999). El lateral izquierdo, pese a su juventud, atesora una experiencia significativa que lo convierte en una de las firmes promesas del balonmano español. Centrado en acabar sus estudios de Fisioterapia en la UCO y con toda una trayectoria profesional por delante, el jugador cordobés nunca olvidará a todos los que pusieron su granito de arena para que llegara a la élite de este deporte.

-El Ángel Ximénez, actualmente, es décimo con 13 puntos. ¿Cómo ve la marcha de la escuadra pontana?

-Ha sido un poco descendente. Es verdad que lo dimos todo al principio de la temporada y hemos tenido una serie de acontecimientos, de lesiones, que nos mermaron un poco y nos hicieron perder algunos puntos que pudieron ser nuestros. Espero que ahora comencemos de una forma parecida y creo que tendremos bastantes puntos en la segunda vuelta. Hace unos meses teníamos a muchos jugadores nuevos, pero ya estamos adaptados todos y somos un equipo.

-Y en la Copa del Rey se clasificaron para los octavos de final.

-Al final es nuestra copa fetiche (se ríe). Nos encanta jugarla y tenemos muchas ganas de afrontar la siguiente eliminatoria.

-¿Con qué sensaciones despidió el año?

-Pues son buenas porque ganas a tu rival directo que es el Antequera. No tuvimos un buen partido en Torrelavega pero consigues ganar al Puerto Sagunto en la competición copera y te encuentras fuera del descenso.

-¿Cree que se valora lo suficiente al combinado cordobés tras nueve años consecutivos en la élite del balonmano español?

-Es como que nos hemos acostumbrado a tener al club nueve años en Asobal y no se le otorga ese valor del primer año, que ahí era todo una maravilla. Sigue siendo muy difícil y lo digo después de pasar tres años aquí sudando mucho para mantenernos. Ya digo, la gente se ha acostumbrado y a veces no se valora el trabajo que hacemos para seguir en la máxima categoría cada año.

-¿Hasta dónde considera que puede llegar el equipo?

-Sinceramente se puede hacer una muy buena segunda vuelta y estar, no te digo que en puestos de Europa porque los cinco de arriba tendrían que pinchar mucho, pero del octavo hacia arriba como los años anteriores.

-El papel de Paco Bustos, presupongo, es fundamental en este crecimiento constante.

-Sí, totalmente. Para nosotros es un gran referente. Ya fue un gran jugador y sabe llevar al grupo a la perfección. Es uno de los éxitos de las últimas temporadas y ha hecho muchísimo por el club. El trabajo está muy bien encaminado y con los resultados cosechados se nota.

"Paco Bustos es para nosotros es un gran referente. Ya fue un gran jugador y sabe llevar al grupo a la perfección"

-También es un hombre importante en su trayectoria profesional al concederle la opción de fichar por un conjunto de Primera.

-Desde luego que lo es. Confió en mí y no le tembló la mano para ponerme a jugar con 19 años. Ahí le respondí a la confianza depositada y le tengo un gran aprecio tanto dentro como fuera de la pista.

-No obstante, usted ya tenía bastantes tablas de su etapa en la cantera del Barça. ¿Qué supone para un jugador pasar por dicha institución?

-Es uno de esos sueños que puedes cumplir. Estás entrenando con los mejores jugadores del mundo, aprendes de ellos, te forman y tienes una disciplina de un gran club que te marca mucho tanto a la hora de madurar como jugador y como persona. Todo ello me ayudó mucho.

-A Barcelona llegó muy joven. ¿Cómo era el día a día tan lejos de casa?

-Exacto, lo hice con 16 años. Pude aprender un modo de juego totalmente diferente al que venía practicando. Me enseñaron las primeras jugadas, unas técnicas de lanzamiento diferentes y centraban mucho la atención en los entrenamientos individuales. A las siete de la mañana estaba ya entrenando y lo hacíamos muchas horas. Te pulen en muchos aspectos para hacerte un jugador. Llegué como un niño al que le gustaba el balonmano y pretenden convertirte en eso, en un jugador profesional con una exigencia brutal. Fue un punto de inflexión muy grande en mi carrera.

-Porque usted, en el mundo del balonmano, empezó en el Cajasur antes de partir hacia Cataluña.

-En Cajasur siempre he sido tratado súper bien. El entrenador con el que más tiempo estuve fue Antonio Reyes. Me enseñó mucho del propio balonmano y también fuera de la pista y procuro ayudar en todo lo que pueda como ellos a mí.

-¿Tenía muy claro que lo suyo iba a estar focalizado en este deporte?

-Yo no (vuelve a reír). De hecho, empecé jugando al fútbol sala y se me daba bastante bien. Incluso iba a la selección andaluza y todo. El que estaba en balonmano era mi hermano. Un día fui a verle, bajé a la pista y Antonio Reyes me dijo que fuera un día a entrenar con ellos. Era grandote, corría mucho y gracias a él me decidí por este deporte. Antonio, en estas categorías base, es un punto de unión impresionante.

"En Cajasur siempre he sido tratado súper bien. El entrenador con el que más tiempo estuve fue Antonio Reyes. Me enseñó mucho"

-Pese a su juventud no le falta experiencia internacional en los escalafones inferiores de la selección española y, también, con los Hispanos en 2020.

-Es una experiencia brutal. En el momento de recibir la llamada de Jordi Ribera no me lo creía. Supuso una motivación espectacular para seguir apostando por el balonmano. Ya no solo estaba el mérito de formar en las categorías inferiores, es que con 21 años estaba junto a los Hispanos, los vigentes campeones de Europa. No me lo esperaba y fue una grata sorpresa.

-Verse en los Hispanos, aunque fuera en unas jornadas de trabajo y no pudiendo jugar ningún partido por la pandemia, ¿le hizo más fuerte para ser uno de ellos en el futuro?

-Para mí sería espectacular. A día de hoy sería un sueño jugar un campeonato de Europa con la selección absoluta. Lo hice con las categorías bases y es lo máximo a lo que un deportista puede aspirar. No sé si llegaré, ojalá, pero trabajo cada día para ello y sería de verdad un sueño.

-A buen seguro tuvo a varios referentes a su lado en aquel instante. ¿Realmente uno llega a ser consciente de dónde se encuentra?

-¡Estaba alucinando! Conocía a varios de mi estancia en el Barça como a Viran Morros, a Raúl Entrerríos o a Gonzalo Pérez de Vargas. Es una barbaridad estar con ellos, comer a su lado o jugar a las cartas. Son deportistas que veías por la tele y es tremendo. Gracias a Javi García, que fue convocado también del Ángel Ximénez, pude acceder a esos veteranos y no tirarme todo el día en la habitación.

"Empecé jugando al fútbol sala y se me daba bastante bien. Incluso iba a la selección andaluza y todo"

-Decidió vincular su futuro a la escuadra pontana para una campaña más. ¿Otros equipos llamaron a sus puertas después de su buen desempeño en la campaña pasada?

-Sí, tuve más ofertas pero estaba muy cómodo en Puente Genil, Ellos me dieron la oportunidad de tener este nivel y debía devolverles este gran favor. Así que decidí apostar por un gran proyecto deportivo y seguir, de paso, estudiando en la Universidad de Córdoba la carrera de Fisioterapia.

-¿Cuál es su objetivo a corto plazo?

-Me centro en terminar la carrera y me gustaría muchísimo jugar una competición europea.

-¿Y qué espera para 2022?

-Pues quisiera hacer una segunda vuelta como la primera que tuvimos, que consigamos bastantes puntos logrando la salvación y que el covid no nos ataque. La cosa se está poniendo tensa y ojalá nos deje seguir con nuestras vidas sin que haya muchos afectados.