No se le intuye límite por ahora al Movistar Inter, ni siquiera en la Liga de Campeones, en la que solventó un partido más que complejo frente al Ugra Yogurst, doblegado por la resistencia, las paradas de Jesús Herrero y la pegada ofensiva del conjunto madrileño, que estará en las semifinales de este sábado. Un nuevo desafío para el Inter, que asume con absoluta naturalidad cada reto que se le propone en su camino hacia la madurez, reivindicado de nuevo en un encuentro con otros parámetros a los habituales; sostenido por momentos por su sensacional guardameta; vencedor por 3-0, con dos dianas de Cecilio y una de Lucas Tripodi, y entre los cuatro mejores de Europa. Este sábado se enfrentará al Sporting de Lisboa portugués, que se impuso por 3-2 al Partido Comunista ruso.

El conjunto madrileño crece sin pausa. Para casi toda su plantilla era su estreno en una fase final de la Liga de Campeones, una competición tan propia del Inter -es el más ganador de todos del torneo, con cinco títulos- como ajena a varios de sus jugadores actuales, ambiciosos y comprometidos en un objetivo tan mayúsculo.

Un equipo por encima de todo. Nada luce más en el bloque diseñado y entrenado por Tino Pérez que el colectivo, cuyo sacrificio es inherente a él, sea cual sea el rival, sea cual sea el escenario, sea cual sea el panorama del partido; en este caso con la exigencia de un ejercicio de resistencia inicial que también superó con éxito.

El estrés siempre estuvo presente. No permite el Ugra Yogursk, el adversario que lo frustró en la final de la Copa de Europa en 2016, ni un momento de desconexión, por su insistencia, por la envergadura de algunos de sus futbolistas, como el amenazante pívot Afanasev, que requiere una vigilancia defensiva minuciosa y potente, por la habilidad de Chima o por la entrega que le da a cada balón y sector.

Lo sufrió el Inter durante todo el compromiso. Sobrevivió más que propuso el conjunto madrileño, que no disponía del balón tanto como quería, por momentos en las manos de su portero campeón de todo, Jesús Herrero, y relanzado definitivamente por la pegada ofensiva que tuvo, tan indispensable en retos de este tipo.

Aparece Cecilio

Acertó a la tercera ocasión. Ya habían transcurrido casi 16 minutos; un ejemplo de cómo había sido todo el tramo inicial del choque para él, que, a 4:09 del descanso, golpeó con la rotundidad de un equipo de su altura, que, en un instante, fue capaz de cambiar un duelo que se jugaba más a lo que pretendía y quería su rival.

La volea de Cecilio, certera, beneficiado por un rebote que le propuso un remate franco sin oposición al borde del área, marcó la diferencia en un momento crucial (1-0) para aportar al Inter algunas certezas que no había tenido antes, pero consciente de que no era más que un paso, que el triunfo iba a requerir aún más cualidades.

Sobre todo, un portero como el que tiene, que se cruzó en la ofensiva rusa con una determinación insuperable (también hubo dos tiros a los postes de su contrincante con 1-0), y la misma eficacia en ataque: en el 33:07 de partido, Pito desbordó y Lucas Tripodi definió el 2-0, que ya sí era insalvable para cualquiera, que ya sí fue definitivo para el pase del Inter. El 3-0 fue de Cecilio.

- Ficha técnica:

3 - Movistar Inter: Jesús Herrero, Boyis, Martel, Cecilio, Saldise -cinco inicial-; Raya, Borja, Fer Drasler, Pito, Lucas Tripodi, Pola.

0 - Ugra Yogurst: Kupatadze, Chimba, Shakirov, Shisterov, Ponkratov -cinco inicial-; Afanasyev, Davydov, Vilian, Katata.

Goles: 1-0, m. 16: Cecilio. 2-0, m. 33: Lucas Tripodi. 3-0, m. 38: Cecilio.

Árbitros: Angelo Galante (Italia) y Nicola Manzione (Italia). Amonestaron a Fer Drasler (m. 31), por el Movistar Inter, y a Shakirov (m. 27) y Chimba (m. 30), por el Ugra Yogurst.

Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Liga de Campeones de fútbol sala, disputado en el Kresimir Cosic Arena de Zadar sin público.