ENTREVISTA | Daniela Zyman Directora artística de TBA21

«'Remedios' conecta al espectador con diferentes tradiciones y cosmovisiones»

«Hacer el parking junto al C3A ha sido una intervención innecesaria y devastadora», asegura

Daniela Zyman es la directora artística de TBA21 y la comisaria de la exposición ‘Remedios’.

Daniela Zyman es la directora artística de TBA21 y la comisaria de la exposición ‘Remedios’. / Paula Lafuente Cantera

Después de Futuros abundantes, la primera de las exposiciones fruto de la colaboración del Ayuntamiento de Córdoba con la Fundación TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, el próximo 14 de abril llega al Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A) Remedios, donde podría crecer una nueva tierra, una nueva muestra que, como Futuros Abundantes, también está comisariada por Daniela Zyman,  la directora artística de la fundación, cuya investigación artística volverá a contribuir a la programación cultural de Córdoba y a generar sinergias con los colectivos artísticos locales.  En esta ocasión, la exposición gira en torno a una serie de obras que «emanan una profunda sensación de serenidad, consuelo y plenitud» y conectan al espectador «con diferentes tradiciones, cosmovisiones indígenas y aproximaciones espirituales a la práctica artística».

Hace justo un año arrancaba con la muestra ‘Futuros abundantes’ la colaboración de TBA21 con Córdoba. ¿Se reafirma en que era la ciudad adecuada para este proyecto? ¿Qué balance hace de este primer año de trabajo en la ciudad?

Sí, estamos muy comprometidos con la ciudad de Córdoba y extremadamente satisfechos de la colaboración con C3A. Por un lado, el espacio ha resultado ser un escenario increíble para las obras de la colección TBA21. La forma en que se relacionan con el espacio ha dado una nueva vida a las obras y las hace brillar. En segundo lugar, hemos aprendido mucho estando en el contexto de Córdoba, de su historia, de las «epistemologías del Sur», del Guadalquivir y de nuestros socios y colaboradores locales. En tercer lugar, está siendo una experiencia enormemente satisfactoria poder presentar este magnífico lugar a un gran número de artistas nacionales e internacionales, algunos de los cuales visitan la ciudad por primera vez. Su interés, entusiasmo y aprecio por esta ciudad, y por Andalucía, ha sido abrumador y no ha hecho más que confirmar lo que sentíamos desde el principio. La única experiencia que me ha removido en el proyecto anterior ha sido ver cómo el espacio verde frente al C3A, el descampado del Campo de la Verdad, se ha convertido en un parking durante el proceso. Creo que ha sido una intervención innecesaria y devastadora. En lugar de conectar el C3A con los paisajes de la ribera del Guadalquivir, el solar contiguo es ahora un paisaje de coches en pleno acceso al C3A, desconectándolo aún más del casco antiguo, del río y también del barrio. Los colectivos Plata, Culturhaza y sus colaboradores, que durante Futuros abundantes han concebido un proyecto poético y artístico en torno al lugar, Matriz Verde, utilizaron el Campo de la Verdad como espacio de regeneración ecológica y también de cultivo espontáneo de un gran número de especies. Y también se convirtió en un espacio comunitario, acogiendo a muchas asociaciones de vecinos y a otros artistas locales. La destrucción del campo ha sido un agravante para la continuación de este proyecto.

También hace un año le preguntaba sobre lo que podría suponer la llegada de la fundación a Córdoba y hoy sabemos que esta colección ha hecho escalar muchos puntos al C3A, según el informe del Observatorio de la Cultura en España. ¿Cómo reciben estos datos?

Nos sentimos muy honrados de que Futuros abundantes haya recibido tanto reconocimiento y haya reposicionado al C3A en el panorama cultural de Andalucía y España. Y esto es solo el principio. Espero que aún podamos subir algunos puestos en el ranking, pero está claro que competimos con instituciones muy consolidadas. Más allá de las estadísticas, que apuntan en la dirección correcta, nos emociona y nos llena profundamente el interés que muestran de las distintas comunidades de Córdoba y sus alrededores.

Después de ‘Futuros abundantes’ y ‘Futuros abundantes en tiempos convulsos’ llega ‘Remedios’. ¿Cuál es el discurso y la intención de esta nueva exposición?

Remedios significa curación, reparación, restitución y remediación. Cada término aporta una connotación y un punto de partida diferentes. Sanar significa atender al bienestar personal corporal, psicológico y espiritual. La reparación, por su parte, apunta a esa labor comunitaria de reparar lo que está roto, enfermo y necesita reensamblarse dentro de un contexto colectivo. La restitución implica poner nuestra atención en los olvidados, los silenciados y los marginados. Es crucial que ofrezcamos espacio y visibilidad a las cosmologías afrodescendientes, del Pacífico, nativas americanas o amerindias, a los conocimientos diaspóricos, sincréticos y folclóricos de todo el mundo, así como a las tradiciones orientales y espirituales. Creo que podemos aprender mucho de nuestros antepasados y mayores, y de los curanderos y visionarios de distintas tradiciones y culturas. Ellos han desarrollado tecnologías de mediación entre las distintas fuerzas planetarias, humanas y no humanas, que conforman la supervivencia comunitaria y la preservación del mundo para las generaciones futuras. Por ello, Remedios establece un vínculo entre diversos artistas indígenas e invita a presentar obras que indaguen y amplifiquen diferentes formas de vivir y de organizar el cosmos.

«Hemos aprendido mucho de Córdoba, de su historia, su río y los colaboradores locales»

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Parece una muestra optimista en busca de consuelo y reposición. ¿Con qué sensaciones saldrá el espectador de esta exposición?

Creo que las obras de Remedios emanan una profunda sensación de serenidad, de consuelo, ya que permiten a los visitantes conectar con diferentes tradiciones y cosmovisiones espirituales. Espero que los visitantes puedan adentrarse en las diferentes «historias» de la exposición. Y por «historias» no me refiero a la invención o la ficción, sino más bien a la activación de diferentes concepciones de la construcción del mundo y de la realidad, en las cuales podemos imaginar y alterar lo que es posible/imposible, válido/inválido y efectivo/inefectivo. Queremos expandir el sentido de la convivencia a través de un encuentro vivo en la ciudad de Córdoba, donde artistas procedentes de los seis continentes de este planeta se reunirán para compartir diferentes perspectivas.

¿En qué consistirá esta vez la programación paralela a la muestra? ¿Con qué sorpresas se encontrarán los cordobeses y visitantes?

Hay programados cuatro momentos a lo largo del año que irán desarrollándose con programas de actuaciones y charlas. Comenzamos durante la inauguración con una actuación de Brad Kalhammer junto al músico David Caro, donde interpretarán el poema Marikana + NDA + Caballo de la poeta mojave Natalie Diaz. El 15 de abril contaremos con la presencia de Courtney Desiree Morris, que, con el Coro Brouwer, celebrarán una procesión orisha dedicada a Yemayá. En junio continuamos con el proyecto de investigación y performance Al Qabali de Tarek Atoui. En septiembre, esperamos celebrar una asamblea con los chamanes amerindios junto con el artista brasileño Ernesto Neto. Y en noviembre, Sofía Lemos comisaría la próxima edición de Meandering con un programa muy dinámico que seguirá enriqueciendo tanto el C3A como otros lugares de la ciudad.

¿Han pensado en algún espectáculo musical?

La música y la performance son centrales en la ideación de Remedios. Si bien hay piezas que casi podrían considerarse performativas como el trabajo de Sharon Lockhart o Cecilia Bengolea, queremos que haya también programación musical. De las investigaciones que estamos desarrollando en este momento, destaca nuestra colaboración con el artista libanés Tarek Atoui. El proyecto, titulado Al Qabali, se mostrará al público el próximo junio, culminando en un maravilloso concierto junto con los músicos Ziúr, Nancy Mounir y Susie Ibarra. Estamos deseando ver los resultados de este largo proceso en el que el artista está involucrado.

¿Qué piezas y autores destacan, a su juicio, en esta nueva exposición?

Para Remedios, mostraremos algunas de las obras clave que nuestra institución ha desarrollado en los últimos veinte años. Una de ellas es una pieza realizada en colaboración entre la tribu Huni Kuin del Amazonas junto al artista brasileño Ernesto Neto. Durante esta comisión, se investigaron rituales y cosmologías de la amazonia en convivencia con los Huni Kuin. Otra obra importante, heredera de comisiones pasadas, es la de Sharon Lockhart sobre el legado de la coreógrafa y bailarina Noa Eshkol. También contamos con la obra de la artista afrodescendiente Courtney Desiree Morris y su Sopera de Yemayá. Por último, me gustaría también mencionar a Mònica Planes, que es una joven artista española con la que hemos comenzado una colaboración y estamos muy entusiasmados. En la exposición, podremos ver algunas piezas de su serie de Boques.

La presencia del Guadalquivir ha ofrecido la posibilidad de ampliar las investigaciones en torno al agua y los océanos. ¿Han conseguido sus objetivos?

Las aguas, como elemento de investigación y creación, son una de las vertientes en las que estamos involucrados en la fundación desde hace años. El programa continuado de Meandering,  comisariado por Sofía Lemos y que tuvo su primera edición el pasado noviembre, ha estado interactuando con la rivera del Guadalquivir de manera constante y desde diversas perspectivas. Este próximo otoño celebrará su segunda edición. Un hito importante es la presencia del agua del Guadalquivir en una de nuestras comisiones: la pieza de Abraham Cruz Villegas Una cita a ciegas con Ibn Zaydun entre el aceite y el agua.

Han trabajado con colectivos artísticos cordobeses durante este año. ¿Cómo valora el tejido del arte contemporáneo en la ciudad?

Córdoba es una ciudad con un flujo creativo muy rico y un legado cultural que se mantiene muy vivo hasta la fecha. Hay figuras realmente interesantes afincadas en esta ciudad, o que recientemente dejaron su legado, como es el caso, por ejemplo, de Pepe Espaliú. Para nosotros es muy interesante que se establezcan relaciones de intercambio entre artistas locales e internacionales; es por ello que trabajamos para generar contextos de convivencia entre artistas y agentes culturales con el fin de que lo que se produce en Córdoba se abra hacia afuera y viceversa. Algunos de los artistas que vienen establecen lazos con el tejido local de manera natural, un ejemplo es el artista amerindio Brad Kahlhamer que, en su viaje anterior, conoció al guitarrista David Caro con el que, como comentaba, hará una performance el próximo 14 de abril como parte del programa público de apertura. Otro ejemplo es la colaboración con el Coro Brouwer, que ha participado de manera continuada en la serie de performances Mains Hum de los artistas Allora y Calzadilla y con los que seguiremos contando.

¿Seguirán implicando a los artistas cordobeses en este proyecto?

Desde el año pasado comenzamos una estrecha colaboración con agentes de la ciudad como el colectivo Plata, así como la obra de Víctor Barrios para el salón Boeticus, espacio que continuará activo como centro de intercambio e investigación en agroecología. Durante esta nueva edición, queremos seguir fortaleciendo las relaciones locales, teniendo la oportunidad de incluir más agentes a través de nuestro programa de proximidad y el programa público que lo acompañará.