Los arquitectos Rosa Lara y Javier Queraltó reivindicaron ayer la reutilización de los antiguos adoquines en los pavimentos de las calles de los cascos históricos, durante un nuevo encuentro virtual del ciclo de conversaciones entre arqueólogos, arquitectos, geógrafos e investigadores sobre las interacciones que se generan entre los distintos tejidos de la ciudad patrimonial y la búsqueda del equilibrio entre ciudad, patrimonio y vida, organizado por la Asociación Amigos de Medina Azahara.

Según señalaron los expertos, a partir de mediados del siglo XIX se produce el cambio de pavimentación de las calles de las ciudades, hasta entonces de tierra. «Cuando se empezaron a adaptar al tráfico de vehículos, se convirtieron en vías de doble plataforma, una de ellas para el acerado, sin importar el valor patrimonial e histórico», señaló Lara, que explicó que actualmente se tiende a una plataforma única, adaptándose así al tráfico peatonal. Lo que reivindican estos arquitectos es la reutilización de esos antiguos pavimentos, algo que ya se está haciendo en algunas calles sevillanas. El problema, continuaron los especialistas, es que si estos adoquines no se vuelven a labrar se va en contra la normativa, que los exige lisos, sobre todo, para evitar obstáculos y barreras a las personas con movilidad reducida. 

La solución, según Lara, es utilizar técnicas para alisarlos, lo que tiene un coste. «Hay muchas fórmulas y, de hecho, se han llevado a cabo en algunas zonas de Córdoba, como la plaza de Orive», apuntó Lara, que, igual que Queraltó, aseguró que hay fórmulas para que estas remodelaciones se hagan desde el profundo conocimiento y respeto a la identidad de los lugares, para que, entre otros aspectos, no pierdan la singularidad que poseen.