Jesús Morales, alcalde de Villa del Río: «Hoy Villa del Río es un pueblo con más oferta y proyección que nunca»
El regidor repasa la actualidad municipal ante la Feria de la Estrella, destacando la solidez financiera con un tiempo de pago a proveedores de 1,97 días, la inversión en infraestructuras tras el temporal y su paso al PP para reforzar el peso institucional del municipio
Jesús Morales, alcalde de Villa del Río. / Casavi
- Siempre que llega la Feria de la Virgen de la Estrella Coronada hace balance del último año. ¿Cómo lo califica?
Ha sido un año con luces y sombras. La parte amarga vino al principio con el tren de borrascas, que afectó gravemente a Villa del Río. Esto se ha convertido en un problema crónico y las administraciones competentes siguen sin aportar soluciones definitivas. Estamos a la espera de que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) actúe en el arroyo Cañetejo; de momento, solo el Ministerio de Transportes ha intervenido en su tramo bajo la autovía. Si la CHG no limpia ni despeja el cauce hasta la desembocadura, sufriremos de nuevo el mismo problema, cuyo origen es el mal diseño del puente sobre el arroyo cuando se construyó la autovía. El desnivel de dos metros provoca que, con lluvias intensas, se acumule lodo y se tapone el paso del agua. Inundó la piscina municipal, rozó los huertos familiares y amenazó el polígono industrial. Además, el temporal retrasó las obras del PFEA, como la calle Fuensanta —ya casi rematada— o el Jardín del Lirio, donde resta colocar el nuevo pavimento, actuaciones que estamos concluyendo con fondos propios.
- ¿Qué resalta en el plano positivo?
La buena planificación al inicio del mandato nos permite tener los grandes proyectos encarrilados. La nueva biblioteca, el centro de día en la casa donada por Catalina Sánchez o las actuaciones en el entorno del Guadalquivir son ya realidades porque hemos conseguido la financiación necesaria. Confío en que las obras comiencen antes de que concluya el mandato. No son promesas, son hechos.
- ¿Qué valoración hace de la gestión municipal?
El Ayuntamiento de Villa del Río sigue siendo un modelo de eficiencia en el periodo medio de pago a proveedores: 1,97 días. Es una cifra prácticamente testimonial, pues ese tiempo es el que requiere el propio trámite administrativo. Quiero felicitar al servicio de Tesorería por cumplir con creces la Ley de Morosidad y mantener una solvencia financiera envidiable.
- ¿Qué inversiones destacaría para el municipio?
Gracias a las captaciones de fondos de la Diputación y la Junta de Andalucía, vamos a elevar el presupuesto municipal de los 8,5 millones iniciales a los 10 millones de euros al cierre del ejercicio. El objetivo prioritario es el reasfaltado de vías clave, incluidas las intervenidas por el PFEA como las calles Madrid y Fuensanta. Asimismo, vamos a ejecutar 2 millones de euros procedentes del Gobierno central para reparar los daños de las inundaciones, destinados a la piscina de verano, la red de caminos rurales y la impermeabilización de edificios públicos.
«Si la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir no limpia el arroyo Cañetejo, volveremos a sufrir las inundaciones por la mala ejecución del puente de la autovía»
- ¿Y en el funcionamiento diario de las delegaciones?
El equipo de gobierno está realizando un trabajo ejemplar. Necesitábamos un Consistorio volcado en la vida social, cultural y deportiva, y hoy no hay fin de semana sin eventos. Esta intensa actividad dinamiza la calle, llena los establecimientos hosteleros y reactiva directamente la economía local. Le hemos devuelto la vida al pueblo, eso es indiscutible.
- ¿Es Villa del Río el municipio de la provincia con mayor pulso cultural?
Sin ninguna duda. Nuestro calendario nos proyecta a nivel nacional con certámenes como los de Teatro, Narrativa o el de Pintura Pedro Bueno, que hemos recuperado este mandato. A ello sumamos citas estivales de gran arraigo como la Noche del Puente, la Ruta de los Farolillos o el Cine de Verano.
- La Bienal de Arte también supuso un salto cualitativo...
Así es. En su décima edición quisimos innovar y buscar un efecto sorpresa: pasamos del formato tradicional de muestra local a un modelo donde cada creador vallesano invitaba a un artista externo. Logramos atraer a numeroso público de fuera y reactivar la marca cultural del municipio. De hecho, antes de que acabe el año iniciaremos los trabajos para la edición de 2027.
- ¿Cómo valora la implicación vecinal?
Buscábamos una relación más fluida con la ciudadanía. Canalizamos esa participación a través de la aplicación móvil 'Villa del Río Informa', gestionada por la concejala Almudena Mantilla, donde informamos de las actividades y atendemos incidencias de forma directa.
- Tras más de dos décadas en Unide, anunció su candidatura por el Partido Popular. ¿A qué responde esta decisión?
El vínculo con las personas del PP nunca se rompió, pues allí inicié mi trayectoria política. La esencia de Unide —la cercanía, la sencillez y la vocación de servicio— seguirá intacta porque las personas somos las mismas. Decidimos dar este paso tras consultarlo con nuestro entorno y constatar que, como partido independiente, tenemos un techo para llegar a ciertas instancias. Si queremos que Villa del Río tenga peso y voz en otras administraciones, esta era la decisión necesaria.
- ¿A qué necesidades concretas se refiere?
Reivindicaciones históricas como la mejora de las urgencias médicas o la solución definitiva a las riadas del arroyo Cañetejo, pendientes desde 1992. No basta con protestar; hay que lograr respuestas, y la vía directa con el PP nos da esa fuerza institucional. Confío en que los vecinos valoren este movimiento orientativo a la eficacia de gestión, del mismo modo que nos han respaldado desde 2003. Villa del Río premia a quien gestiona con responsabilidad.
- ¿En qué punto se encuentra la climatización del colegio Poeta Molleja?
Está aprobada por la Junta y en tramitación. Dos meses después de que nosotros lo solicitáramos al asumir la alcaldía en 2023, el PSOE salió a reclamarlo, cuando paradójicamente gobernaba antes y no movió un solo papel. No solo hemos logrado incluir a nuestro colegio —en un plan destinado en principio a institutos—, sino que ayudamos al vecino municipio de Montoro a incluir el suyo. Actualmente, está en fase de adjudicación. Paralelamente, el Ayuntamiento ha asumido la renovación completa de la red eléctrica del centro, que estaba obsoleta e impedía instalar los equipos.
- ¿Cómo afronta la recta final del mandato?
Con un proyecto de municipio muy claro. Primero, consolidar un pueblo atractivo para vivir, impulsando planes de vivienda pública y reactivando el parque privado en desuso. Segundo, desbloquear grandes proyectos como el Centro de Día, la ampliación de la residencia de mayores y el polígono La Vega, apoyando a la empresa privada sin trabas burocráticas. Además, registramos un récord de 15 nuevos emprendedores este año, lo que nos obligará a ampliar la partida de ayudas al trabajo autónomo. Todo ello sin descuidar el mantenimiento urbano, el pequeño comercio, el deporte y la agricultura, a la que hemos dotado de concejalía propia.
«Damos el paso al Partido Popular porque, para resolver demandas históricas como las urgencias médicas o las riadas, necesitamos tener voz directa en otras administraciones»
- ¿Ha cambiado el clima político local?
Detecto una crispación inédita. Se utiliza cualquier asunto para atacar al rival por el mero hecho de pensar diferente. He conocido alcaldes de IU, del PSOE y de Unide, y antes todos teníamos claro que lo primero era el pueblo. Las 13 personas que formamos la corporación deberíamos trabajar con esa misma premisa.
- ¿Qué mensaje traslada a la ciudadanía de cara a las fiestas patronales?
Que disfrutemos juntos de nuestra Feria. Venimos de batir récords en el Día de la Bicicleta —con 2.026 participantes—, del éxito del desfile de moda flamenca en los jardines de Pedro Bueno y del Festival Flamenco. Invito a los villarrenses a no marcharse estos días, a vivir el Real en convivencia intergeneracional, y a los lectores de Diario CÓRDOBA a que nos visiten: comprobarán que Villa del Río es una tierra hospitalaria a la que siempre se desea regresar.