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REPORTAJE

Lo que esconde el yacimiento arqueológico de Mellaria

El entorno del cerro de Masatrigo de Fuente Obejuna oculta lo que fue la gran urbe romana del Guadiato

Lo que esconde Mellaria

Los primeros trabajos se realizan en la llanura que hay junto al cerro de Masatrigo. Manuel Murillo

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Los primeros trabajos se realizan en la llanura que hay junto al cerro de Masatrigo. Rafael Valenzuela

El empinado y minúsculo cerro de Masatrigo es una excelente atalaya desde la que se domina visualmente una amplia zona de la comarca del Guadiato cordobés. Equidistante entre Peñarroya y Fuente Obejuna, pero perteneciente al término mellariense, en su entorno hay puestas grandes esperanzas con tintes históricos, culturales, turísticos y económicos. En la cúspide de la citada colina son visibles todavía los restos de lo que fue una pequeña fortaleza o templete a cuyas faldas se edificó el primer núcleo poblacional de la Mellaria Romana. Después se fue extendiendo en la llanura que rodea al cerro convirtiéndose en la urbe más destacada de la zona.

Desde hace unos meses y merced al convenio firmado por el Ayuntamiento de Fuente Obejuna y la Universidad de Córdoba (UCO), la Unidad de Investigación en Ciencias del Patrimonio (Patricia) de la UCO ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de investigación que, dirigido por el profesor Antonio Monterroso Checa, pretende hacer aflorar la ciudad romana de la que procede el actual gentilicio de los mellarienses, Mellaria (ciudad de los dones). 

La iniciativa es importante y singular, pues parte, una vez conocida (desde siempre) la existencia de los restos, de la apuesta decidida del Ayuntamiento por esa investigación. Hasta el punto de que el Consistorio ha adquirido, por 470.000 euros, las 23 hectáreas de superficie en las que se van a desarrollar los trabajos y, posteriormente, ha cedido a la UCO su gestión para proceder a la investigación. El profesor indica que, con toda seguridad, la ciudad que se busca tenía una superficie mayor a las 23 hectáreas adquiridas.

La ciudad era el centro de gestión de los recursos mineros que se explotaban en toda la comarca

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La ciudad romana de Mellaria era la urbe, según Monterroso, que se desarrolló como punto de paso entre Córdoba y Mérida y como centro administrativo para las abundantes explotaciones mineras de la comarca, que eran gestionadas por importantes familias de la zona que, además, eran las que financiaban las lujosas edificaciones e infraestructuras que se acometían en la capital cordobesa. Así, la ciudad que se busca en unas excavaciones, todavía incipientes, tuvo un origen en el citado cerro de Masatrigo para, posteriormente, extenderse por la llanura que lo circunda.

Antes de las excavaciones, durante varios años se llevaron a cabo trabajos de sondeo. Desde el aire, unas 1.000 hectáreas que fueron identificando, con técnicas y sensores de investigación agraria, los citados vestigios. A ello se unía el hecho de que los sucesivos trabajos agrarios y el propio paso del tiempo han hecho aflorar pequeñas piezas y restos de diverso tipo que han confirmado los conocimientos ya recogidos en algunas publicaciones de investigadores cordobeses y de algunas intervenciones que los entonces propietarios de los terrenos autorizaron. Algunos de esos restos formaron parte de la construcción de la torre de la iglesia de Fuente Obejuna. En estos primeros pasos de la investigación, sobre el terreno trabajan una decena de personas entre la parte científica y la de excavación propiamente dicha, además de miembros de distintos departamentos de la UCO que prestan sus servicios cuando les son requeridos.  

Por el momento, la excavación se ciñe a un pequeño recuadro de terreno, en el que cada palmo que se mueve es cribado para extraer hasta la más mínima pieza que aporte luz e información al trabajo. En concreto, según ha señalado a este periódico Antonio Monterroso, lo que se tiene constatado es la existencia de las calles que conformaban el trazado urbano de la ciudad, que coincidía con el paso por la zona de la vía romana Corduba-Augusta Emerita, «que la tenemos testimoniada por itinerarios antiguos, que nos dicen que la primera ciudad de referencia saliendo de Córdoba es Mellaria y nos dan la distancia, 52 millas, y nos añade las demás ciudades existentes hasta Mérida».

Sigue señalando el profesor que la ciudad se organizaba en paralelo al paso de la citada vía. Los estudios previos realizados «nos han dado el previsible trazado de la calzada, que pasa por donde estamos abriendo (el cuadrado de terreno ya citado) y va a salir por donde vamos a seguir (más adelante, en una zona ya señalizada con hitos de madera)». Así que, en síntesis, explica Antonio Monterroso que «lo que tratamos es de recuperar esa peculiaridad que Mellaria tiene en comparación con otros yacimientos, como es la de ser una ciudad lineal». Así, señala, «ofrece una novedad importante sobre la presencia romana en la provincia, por ser un modelo urbano distinto a todo lo conocido hasta ahora».

El personal de la excavación criba toda la tierra extraída en busca de cualquier pequeño resto. MANUEL MURILLO

La idea de estos primeros trabajos de excavación es la de conseguir que al término de los mismos se pueda imaginar cómo eran los 560 metros de esa vía que pasan por el terreno que es propiedad del Ayuntamiento. El objetivo final, a largo plazo, es contar con un recurso turístico de enorme valor, que aporte posibilidades de desarrollo a un municipio que ya es un reclamo cultural en sí mismo, como es Fuente Obejuna, y por añadidura a la comarca. 

Al respecto, la regidora mellariense, Silvia Mellado, ha señalado que «comprar los terrenos por parte del Ayuntamiento fue un esfuerzo, pero entendemos que es una inversión que se hace para aprovechar un recurso que tenemos ahí para el desarrollo, no solo de Fuente Obejuna, sino también de la comarca, ya que es un atractivo turístico y a la vez recuperamos la historia de Fuente Obejuna, porque siempre hemos hablado de la época romana». Recuerda Mellado que «nuestro gentilicio, mellariense procede, precisamente, de esa ciudad romana que tenemos ahí enterrada». Además, concluye, «es una satisfacción contar también con la Universidad de Córdoba para que podamos empezar a poner en valor este recurso tan importante».

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Lo que esconde Mellaria Manuel Murillo

Sobre la participación de la Universidad de Córdoba en esta iniciativa, el rector, Manuel Torralbo, ha indicado a este periódico que «la mejor misión de la Universidad es, sin duda alguna, servir a su sociedad de referencia a través del conocimiento y la acción social en su territorio. El potencial académico e investigador debe considerar ese compromiso. Mellaria es, quizás, junto con la Escuela Politécnica Superior de Belmez, la más significativa prueba de ello por parte de la UCO con un territorio especialmente sensible como es el Alto Guadiato». «Nos sentimos orgullosos y reconfortados de haber puesto a disposición pública, con nuestra investigación y acciones de sensibilización, un inmejorable recurso patrimonial para incentivo cultural y socioeconómico de Fuente Obejuna y la comarca. Tras muchos años de esfuerzo hemos alumbrado institucionalmente un potente agente del territorio que es, además, modélico en su configuración por concitar a todas las instituciones públicas locales y provinciales que tienen competencias, y, por supuesto, voluntad de hacer del gran yacimiento del Guadiato un agente motriz para Fuente Obejuna, la comarca y el conjunto de nuestra provincia», añade. 

La excavación se encuentra todavía en sus primeros compases. Sin embargo, el director de la misma explica que los primeros «cortes» de terreno se espera que estén concluidos en dos meses y será entonces cuando se pueda vislumbrar algo de la citada calzada romana.

La intención del arqueólogo es que se pueda establecer un itinerario que dé a los visitantes una idea de lo que fue el trazado de la citada vía. Todo ello permitirá conocer qué profundidad hay, qué complejidad estratigráfica tiene el terreno, evaluar todo ello y a partir de ahí iniciar una segunda fase para ampliar el trazado de la excavaciones.

Las excavaciones buscan dar con la calzada romana que unía Mérida con Córdoba. MANUEL MURILLO

El profesor señala que otro de los fines de los trabajos es el de saber dar al enclave, a Mellaria, la importancia que realmente tuvo y cómo fue evolucionando.

Aunque aclara que de la existencia de este núcleo de población siempre ha habido constancia y narra que, en torno al año 145 antes de Cristo, «Mellaria se reduce al cerrete de Masatrigo, nace como baluarte militar o como antepecho para proteger Córdoba de las incursiones lusitanas, como las de Viriato, que están muy cerca».

Durante los siglos II y I antes de Cristo, época de Augusto, y el primero después de Cristo, Mellaria es «un fortín, apoyado en la ladera, con cierta expansión, pero no tiene entidad de ciudad ni de modo urbanístico ni de modo legal». Fue a finales del siglo I después de Cristo, hacia el año 79, cuando Mellaria recibe un título municipal nuevo. Así, «en lugar de llamarse solo Mellaria pasa a llamarse Municipio Flavio Mellariense. Es decir, Roma le da estatuto de ciudad, como municipio de segundo nivel». 

Córdoba era colonia, que es la primera categoría. «Eso supone que esta población tiene que tener sí o sí unas instituciones fijas, un foro que tiene que tener templo, plaza basílica y curia, para todos los asuntos de la política municipal; tiene que tener sus termas y, eventualmente, edificios de espectáculos. Todo eso tiene que estar aquí, pero no es ninguna novedad porque todas las ciudades romanas son así», apunta Monterroso. 

La localización de estos edificios no es lo prioritario ahora, explica el director de la excavación. En esta primera fase «nos hemos centrado en identificar la organización del entramado viario» para, posteriormente, ir poniendo en valor un yacimiento con enormes posibilidades de investigación y de explotación cultural y turística, y en el que el trabajo no ha hecho más que empezar. Deberán pasar varias décadas para que se pueda conocer en su totalidad lo que Mellaria esconde.

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