Kiosco

Diario Córdoba

SEGURIDAD

Las fiestas de los pueblos, bajo la lupa para garantizar una diversión segura

La Guardia Civil organiza numerosos dispositivos para velar por los ciudadanos en las ferias | Aumentan las agresiones físicas

Agentes de la Guardia Civil de Córdoba, en una caseta durante una de las ferias de este verano. CHENCHO MARTÍNEZ

Después de la pandemia de coronavirus, con la vuelta de la normalidad, llegan de nuevo las ferias y fiestas tradicionales de los pueblos de la provincia de Córdoba. El resurgir de la vida social en su esplendor conlleva, entre otras cosas, un despliegue importante de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Son, en concreto, los ojos de decenas de agentes de la Guardia Civil los que vigilan en estas fechas estivales a los multitudinarios grupos que disfrutan de las fiestas en 74 de los 77 municipios cordobeses. Y, detrás de toda la preparación de los operativos que se desarrollan en la provincia, se encuentra el teniente coronel Emilio Muñoz, jefe de Operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil en Córdoba, quien no duda en poner sobre relieve la importancia de una labor que resulta «fundamental» y que implica necesariamente a otras fuerzas y cuerpos de seguridad.

La actuación en este tipo de eventos, como explica el teniente coronel Muñoz, tiene dos vertientes: la atención a incidencias y la seguridad subjetiva. Tan importante resulta «la actividad que se realiza en atención a una incidencia que se puede producir» como «la presencia» a modo de disuasión, ya que «muchas veces, con esa simple presencia, se consiguen muchos de los objetivos». E incide en que las personas «cambian su conducta» y los posibles delincuentes pueden cesar en esa actividad delictiva que se podían haber planteado cometer.

Los agentes se reparten por distintos puntos. CHENCHO MARTÍNEZ

Pero, además de eso, la Guardia Civil juega también un papel relevante en la atención ciudadana. «Nuestra función allí es atender a ciudadanos en lo que necesiten», recuerda Muñoz. Los requerimientos pueden ir desde una información a la denuncia de algún delito. De lo que no cabe duda, dice el jefe de Operaciones, es de que esa presencia «inspira una tranquilidad y esa seguridad de que ese día, si te ocurre algo, tienes alguien cerca que te puede echar una mano».

La clave, el dispositivo

Tras la seguridad de un evento como las ferias, hay un trabajo previo que pasa desapercibido pero supone la clave del éxito de los dispositivos desarrollados. «La provincia se divide en cinco zonas que se denominan compañías y están al mando de un capitán de la Guardia Civil. Dentro de esa compañía, se distribuye el territorio en porciones más pequeñas, que son los puestos de la Guardia Civil y están al mando de un suboficial o un oficial (teniente)», precisa el teniente coronel Muñoz. En Córdoba, los cinco puestos principales se ubican en Puente Genil, Baena, Montilla, Priego de Córdoba y Palma del Río. A la hora de plantear la seguridad de un evento, se tienen en cuenta, entre otras cosas, factores como la entidad del puesto que existe en la localidad, el municipio -desde la población local hasta la afluencia que pueda llegar de fuera-, el tipo de evento o los antecedentes de celebraciones previas.

Reunión para preparar el dispositivo que se va a emplear. CHENCHO MARTÍNEZ

La organización se inicia desde el nivel más básico, ya sea un puesto ordinario o un puesto principal. A las «capacidades» disponibles allí, «se le van añadiendo capas de otras capacidades que tiene la Guardia Civil y que no tiene esa unidad básica», aclara el jefe de Operaciones. Una ayuda que puede encontrarse, quizás, en las compañías o en la propia Comandancia. Teniendo en cuenta todos los factores, se analizan «los riesgos que se pueden plantear» y se planifica el servicio para atenderlos. Luego, los dispositivos de seguridad «no son encorsetados, rígidos, sino todo lo contrario. Son dispositivo flexibles, dinámicos», es decir, que si en un momento se requiere a las unidades para otras funciones, no habría ningún problema para movilizarlas. Un aspecto en el que también hace hincapié el teniente coronel es en la coordinación entre instituciones y fuerzas de seguridad, como Policía Local o Protección Civil, así como con la seguridad privada.

El jefe de Operaciones, Emilio Muñoz. CHENCHO MARTÍNEZ

De hurtos hasta abusos

En eventos multitudinarios como las ferias, los agentes hacen frente a delitos que van desde los altercados entre personas, las agresiones con lesiones graves por arma blanca u objetos contundentes y las agresiones o abusos sexuales hasta los hurtos. Aunque, en cuanto a los delitos sexuales, el jefe de Operaciones aclara que «no son muy habituales en eventos de localidades pequeñas» pero que «se pueden producir y son de los más graves». Lo más habitual, sin embargo, son pequeñas lesiones por reyertas o el robo de móviles.

Una de las claves para hacer frente a las actividades delictivas es la formación constante, como indica Muñoz, sobre todo, en ámbitos como la violencia de género. En este sentido, también anima a las mujeres que alguna vez hayan sentido inquietud por unirse a la Guardia Civil a intentar entrar a través de las diferentes oposiciones, ya que su presencia, según destaca, resulta muy importante en todas las funciones del cuerpo de seguridad.

Otro problema que afrontan los agentes deriva de la propia celebración del evento, pero ocurre lejos de este. Y es que, como explica el teniente coronel, estas fiestas se convierten en la oportunidad perfecta para algunos delincuentes que aprovechan para robar en casas y coches. Por eso, recuerda que tienen que seguir manteniendo la vigilancia en los alrededores y los municipios cercanos para «evitar que los delincuentes se aprovechen de esa circunstancia».

Movilidad 8 Los agentes, listos para cualquier incidencia.

Repunte de agresiones

Con el fin de la pandemia y el regreso de las fiestas tradicionales no solo se multiplican las ganas de disfrutar, también suben las agresiones. «Hemos salido todos en general de estos años que hemos tenido restricciones por la pandemia con muchas ganas de divertirnos y, cuando se celebran ese tipo de eventos, la afluencia de personas es máxima», apunta el jefe de Operaciones. Entonces, «es habitual que surjan roces», que, sumados al consumo de alcohol, hacen que esté habiendo «un incremento del delito de daños o lesiones, fundamentalmente porque se producen más conflictos o reyertas». Estos, normalmente, suelen acabar en lesiones leves, según el teniente coronel, quien cree que se normalizará la situación con el tiempo.

«Son eventos que han existido siempre y van a seguir existiendo, es necesario que existan porque la gente necesita divertirse, necesitamos seguir manteniendo nuestra forma de vida, nuestra cultura y ya hemos tenido bastante tiempo tipo de actividad parada por la pandemia y es normal que ahora la gente lo tome con muchas ganas», reconoce Emilio Muñoz.

En pro de esa diversión, pero de forma segura, la Guardia Civil vela por los ciudadanos en los grandes eventos de la provincia de Córdoba.

Una celebración sin incidencias en Montilla

Montilla vivió recientemente (entre el 12 y el 17 de julio) su feria sin incidencias graves. Alrededor de 50 efectivos de la Guardia Civil trataron de velar por la seguridad en el municipio, según precisa el teniente coronel Emilio Muñoz. Al personal de la localidad se sumaron unidades de Seguridad Ciudadana y de Tráfico, que centraron su actividad en las entradas y salidas del pueblo, realizando controles de alcoholemia e intentando evitar la introducción de armas o estupefacientes. Para el jefe de Operaciones se trató de un dispositivo «exitoso», por lo que agradece al teniente del puesto de Montilla y al resto de compañeros su labor. «Tenemos una gente extraordinaria», expresa.

El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, asegura que felicitó al teniente por el trabajo realizado. «Hubo un dispositivo muy importante, la sensación de la ciudadanía fue de seguridad total», afirma. La feria tuvo una afluencia «muy importante», cuenta Llamas, y la presencia de la Guardia Civil fue «notable».

El alcalde no solo destaca el papel de los agentes en la feria, sino también en la preferia «con controles específicos en puntos de entrada, que eso, quieras que no, hace una labor de disuasión importante». «Ese tipo de cuestiones disuade mucho a personas que en un momento determinado puedan delinquir», añade. Además, reconoce que, durante su mandato al frente del Ayuntamiento, «la colaboración con la Guardia Civil ha sido imprescindible».

Compartir el artículo

stats