La ermita de San Miguel, enclavada en el cerro del mismo nombre ubicado entre diseminados de El Castellar, Chirimeros y Las Navas, en las estribaciones de la Sierra de Albayate, en Priego de Córdoba, ha sido objeto de un acto vandálico que ha provocado daños de consideración en el acceso al templo. 

Según ha indicado a Diario CÓRDOBA el párroco de Nuestra Señora de la Asunción, Ángel Cristo Arroyo, aunque se desconoce exactamente el momento en el que se produjeron los hechos, "ayer viernes se tuvo constancia de lo sucedido cuando una vecina accedió a la ermita y encontró la cancela del pórtico rota y la puerta de la ermita arrancada de cuajo". Tras ponerlo en conocimiento del alcalde pedáneo de El Castellar, éste a su vez comunicó lo ocurrido a la Guardia Civil, cuyos agentes se personaron en la ermita iniciando la investigación para esclarecer lo sucedido. 

Según el párroco de Nuestra Señora de la Asunción, al margen de los destrozos provocados en la cancela y la puerta, así como unos agujeros que se han constatado en la zona de la barra anexa a la ermita, "no se han registrado más daños materiales", no echándose tampoco en falta alguno de los austeros elementos que decoran el interior de la ermita, por lo que nos encontraríamos, en un principio, ante un acto vandálico. 

En este sentido cabe apuntar que en los últimos meses han sido numerosos los visitantes a este enclave que han denunciado en redes sociales la proliferación de basura en los alrededores de la ermita, particularmente numerosos envases de bebidas, convirtiéndose en un improvisado lugar de botellón. 

Igualmente, cabe recordar que en 2001, dentro de una oleada de robos que se produjeron en varias ermitas e iglesias de la comarca, se sustrajo de la ermita de El Castellar un valioso crucificado del siglo XVIII y la campana del templo, que data de la fecha de su construcción en 1701