DÍA MUNDIAL DEL SIDA

La detección del VIH en Urgencias del Reina Sofía persigue reducir los casos ocultos

A pacientes con determinadas patologías asociadas a un mayor riesgo de haber contraído la infección se les hace una analítica específica

El hospital lidera un estudio nacional para valorar la efectividad de los tratamientos en pacientes que sufren a la vez ansiedad, depresión o insomnio

El jefe de sección de Urgencias del hospital Reina Sofía, Rafael Calvo.

El jefe de sección de Urgencias del hospital Reina Sofía, Rafael Calvo. / CÓRDOBA

M.J. Raya

M.J. Raya

Tratar de reducir los casos ocultos de infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que existen es el objetivo del protocolo de detección precoz de pacientes con sospecha de VIH implantado en el servicio de Urgencias de adultos del hospital Reina Sofía. El jefe de sección de este servicio, el doctor Rafael Calvo, indica, con motivo de la conmemoración este viernes 1 de diciembre del Día Mundial del Sida, que si se diagnostica el virus de forma temprana se frena la posibilidad de transmisión a otras personas, a la vez que se puede ofrecer a estos pacientes un tratamiento antirretroviral lo antes posible, lo que mejorará su calidad de vida y disminuirá los efectos negativos de la infección.

Este plan de diagnóstico se lleva a cabo por parte de Urgencias Generales, en colaboración con los servicios de Enfermedades Infecciosas, Análisis Clínicos, Inmunología y Microbiología.

Rafael Calvo expone que los pacientes a los que se les realiza esta prueba en Urgencias, consistente en un análisis específico de sangre (serología), son aquellos a los que se les detectan neumonías adquiridas en la comunidad y herpes zóster, en edades comprendidas entre los 18 y los 65 años; a todos los que tengan síndrome mononucleósico, infecciones de transmisión sexual, profilaxis post-exposición, hepatitis agudas o hayan practicado chemsex (uso intencionado de drogas psicoactivas para mantener relaciones sexuales).

A determinados pacientes se les indica una analítica específica en Urgencias para diagnosticar el VIH.

A determinados pacientes se les indica una analítica específica en Urgencias para diagnosticar el VIH. / FRANCISCO GONZÁLEZ

Comunicación del resultado

En el caso de que el resultado sea negativo al paciente se le comunica por SMS de forma bastante inmediata, mientras que si es positivo será citado por teléfono para una consulta en Enfermedades Infecciosas. 

Este programa, que cuenta con el respaldo del Servicio Andaluz de Salud (SAS), se está implantando en los hospitales públicos de Andalucía y cuenta con la colaboración del Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias, el Plan Andaluz de Atención al VIH-SIDA y del Plan Andaluz de Laboratorios. También incluye las recomendaciones de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), entre otras. 

Calvo recuerda la "gravedad de la pandemia del VIH que sigue causando alrededor de un millón de muertes al año en el mundo". La patología que oculta un mayor porcentaje de diagnóstico oculto del VIH son las infecciones de transmisión sexual (ITS) con un 33% de incidencia, mientras que el diagnóstico tardío del virus del sida en Andalucía se da en un 47% de los pacientes con la infección, lo que implica que cuando esas personas conocen el diagnóstico su nivel de defensas ya es muy bajo. 

ignacio Pérez Valero, especialista de Enfermedades Infecciosas del hospital Reina Sofía.

ignacio Pérez Valero, especialista de Enfermedades Infecciosas del hospital Reina Sofía. / CÓRDOBA

Incremento de las infecciones de transmisión sexual

Precisamente, ahora mismo se están registrando a nivel provincial y nacional un mayor número de ITS, según el especialista de Enfermedades Infecciosas del Reina Sofía, Ignacio Pérez Valero, porque se están detectando más y porque durante la pandemia habían estado infradiagnosticadas.

Pérez Valero destaca que el Reina Sofía tiene en seguimiento a más de 1.500 pacientes con la infección por VIH y con sida y añade que el hospital cordobés lidera un estudio nacional, con participación de 11 hospitales, para evaluar la mayor o menor efectividad de los tratamientos antiretrovirales en aquellos casos de pacientes con el virus, que también presentan ansiedad, depresión o insomnio.

Perfil más frecuente de persona con la infección

Ignacio Pérez, que es también presidente del Grupo Andaluz del Estudio del VIH en Andalucía (Gaevhi), precisa que el perfil más frecuente de persona a la que se le diagnostica una infección por VIH en Córdoba es un hombre joven que tiene relaciones sexuales de riesgo con otros hombres, aunque también se contabilizan infecciones en hombres heterosexuales y mujeres de incluso más de 60 años. Por ello, aboga por incrementar la detección del VIH en cualquier persona que se vaya a someter a una cirugía, entre otras posibles medidas, que contribuyen a frenar la transmisión.

A falta de una vacuna curativa o preventiva del VIH, a pesar de los múltiples estudios que se han llevado a cabo en las últimas décadas, la estrategia para tratar de reducir la expansión de este virus pasa por incrementar la prevención y por potenciar el sistema inmunológico para controlar mejor el virus. El doctor Ignacio Pérez Valero destaca que en los últimos años se ha apreciado en el Reina Sofía un aumento significativo de la cifra de pacientes con mayor riesgo de infectarse que solicitan el tratamiento PrEp (profilaxis prexposición), que consiste en la prescripción diaria en una sola pastilla de un determinado tratamiento en personas con más riesgo de adquirir el VIH. Unos 190 pacientes están demandando este tipo de tratamiento, que próximamente puede que sea sustituido por una inyección bimensual, lo que favorecería la adherencia a la medicación. 

Por otro lado, otros 50 pacientes con VIH del Reina Sofía se están beneficiando desde hace un año, que fue aprobado por el Ministerio de Sanidad, de la terapia antirretroviral de larga acción (long acting), consistente en inyecciones intramusculares cada dos meses, que evitan tener que tomar medicación diaria y está logrando positivos resultados. El próximo paso es que estas inyecciones sean subcutáneas y se administren cada seis meses, avanza Pérez Valero.