Educación

Jornada de nervios y sensaciones encontradas en las oposiciones de Secundaria

Miles de cordobeses se presentan al examen para obtener alguna de las más de 6.500 plazas que se convocan este año

Noelia Santos

Noelia Santos

Miles de personas acudían este domingo a las distintas sedes que la Junta de Andalucía ha habilitado para la realización de los exámenes de las oposiciones de Enseñanza Secundaria, enseñanzas del Régimen Especial y para Formación Profesional. En el caso de Córdoba, los inscritos superaban los 4.000 y la sede con mayor número de aspirantes, como cada año, era el campus universitario de Rabanales. Allí, desde primerísima hora de la mañana, aguardaban los aspirantes a una de las 6.543 plazas que se convocan este año, la mayoría, hasta 6.021, de profesor de Secundaria.

La Administración ya avisó de lo deseable de acudir con tiempo hasta el campus, pues dado el número de asistentes, no era descabellado pensar en aglomeraciones de tráfico en la entrada. Finalmente, en este sentido no hubo que reseñar ninguna incidencia, pues también son muchos los que han usado el tren para acudir a Rabanales que, además, este domingo era gratuito y había sido reforzado para la ocasión. Hay otros, como Víctor, que se presenta por segunda vez a la modalidad de Inglés, que ya habían reservado un taxi para no tener ningún problema de última hora.

La gran novedad de este año es que se ha unificado en el mismo día el acto de presentación (que solía ser el sábado) con el examen. De ahí que se haya convocado a los aspirantes antes de lo habitual y que los docentes hayan abandonado las sedes, donde se incluía también, entre otros, la Facultad de Medicina, también más tarde. Teniendo en cuenta además que la prueba tiene una duración de cuatro horas.

Sensaciones vs resultados

Como es habitual en procesos selectivos de este nivel, donde se sacan muchas plazas, pero también hay muchísimos aspirantes, las sensaciones tras salir del examen eran bastante variadas. Ángela, que se presentaba por tercera vez, comentaba a la salida de la prueba que era el que mejor le había salido de todos. Sin embargo, la sensación de alegría, euforia o decepción no podrá ser contrastada, y esto es algo que todos tienen claro, hasta que no salgan las notas. «Tampoco voy a lanzar campanas al vuelo porque lo mismo suspendo, o apruebo, pero luego me suspenden la programación», comentaba la aspirante, en palabras que se repetían por todos lados en este mediodía dominical.

En la jornada no ha habido que reseñar incidencias, según comentaba CSIFa este periódico y certificaba la consejera de Desarrollo Educativo, Patricia del Pozo, desde Sevilla. El proceso «está organizado, ordenado bien», por lo que se ha celebrado «con normalidad, con esas pequeñas incidencias que pueden ocurrir si tenemos en cuenta la envergadura» del mismo, afirmaba la consejera. H