Hace ya tiempo que se viene repitiendo. La provincia de Córdoba es una de las más envejecidas de Andalucía, de modo que, con la natalidad estancada, casi el 20% de los cordobeses tiene más de 65 años. El porcentaje no deja de crecer. La falta de conciliación familiar ha complicado en los últimos tiempos el cuidado de los mayores, por lo que la atención residencial se ha convertido en la única salida para muchas personas que, con una mayor esperanza de vida, presentan también en muchos casos un mayor grado de dependencia. Según la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, en Córdoba hay 2.650 plazas concertadas en residencias para mayores, de las cuales 2.578 están ocupadas, por lo que solo quedan 9 vacantes (dato del viernes 22). Según aclara la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, se trata de una cifra que va variando cada semana en función de las bajas que se van produciendo por defunción o por abandono de la misma. Entre el viernes y el martes, el número ha pasado de 9 a 22 que se adjudicarán el próximo viernes. Además, se trabaja en la ampliación del concierto con 24 puestos más.

Pero estas no son las únicas plazas residenciales que tiene Córdoba para esta población. En total, según el informe de residencias del Instituto Nacional de Servicios Sociales, en Córdoba hay 87 residencias --62 privadas y 25 públicas--, con 5.644 plazas, 4.443 privadas o concertadas y 1.201 públicas. Más de la mitad de las plazas existentes en geriátricos de Córdoba, casi 3.000, están actualmente vacías u ocupadas por personas que abonan de forma privada el coste total de la plaza que, según el Círculo Empresarial de Atención a Personas, es de unos 1.850 euros mensuales en centros públicos y 1.955 euros en los privados.

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Así es la vida en una residencia de mayores de Córdoba FRANCISCO GONZÁLEZ

Según los datos de la Junta, el 72% de las personas que solicitan una prestación de dependencia son mayores de 65 años y casi un 48% tienen más de 80 años. Hasta finales de septiembre, 2.439 grandes dependientes con grado reconocido 3 y 2 estaban a la espera de que se le asignara la prestación correspondiente, aunque a juzgar por las plazas disponibles en residencias, difícilmente se les podrá asignar este recurso mientras no haya plazas libres.

Vivir en una residencia

Pero ¿quieren los mayores vivir en residencias o prefieren soluciones intermedias? Según una encuesta elaborada por Sondea para Clece, solo un 6,7% de los mayores andaluces se plantean vivir en una residencia. Por contra, casi el 47% querría seguir en su casa y recibir ayuda a domicilio y un 14% seguir en casa y acudir a un centro de día. Todo indica que la ayuda a domicilio se convertirá en un factor decisivo de cara al futuro, ya que son pocos los que deciden irse a vivir a una residencia por decisión propia. Aunque tras el parón de la pandemia se observa un incremento en los servicios de atención residencial, según la Junta, solo uno de cada cinco mayores con dependencia vive en residencia, un porcentaje que sigue estable pese a los altibajos del sistema. El resto tienen otro tipo de prestaciones que les sirven de apoyo a la hora de desenvolverse en su propio hogar. Córdoba tiene 26.469 beneficiarios de dependencia, 2.135 más que a finales del 2020, de los que un 70% son mayores de 65 años. De ese total, 14.304 reciben ayuda a domicilio, una modalidad de prestación que ha experimentado un incremento del 21% en los últimos meses y que además tiene un coste más bajo para la administración. La versión familiar de la ayuda a domicilio, la prestación económica para cuidadores, más barata aún para las arcas públicas, también ha aumentado y ahora hay 6.889, 694 más que en diciembre. Asimismo, 11.557 cordobeses tienen asignado servicio de teleasistencia, el famoso botón rojo que da más seguridad a familiares y dependientes, 1.184 más que al cierre del 2020. Por contra, 1.265 tienen asignada la prestación de centro de día, una cifra que apenas ha variado.