La campaña de la renta del 2020 ha comenzado este miércoles y se extenderá hasta el próximo 30 de junio. Durante ese tiempo, la Agencia Tributaria prevé recibir 361.850 declaraciones de la provincia de Córdoba, de las cuales estima que 255.061 saldrán a devolver. Eso supondría la entrega de 162 millones de euros, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Córdoba. De esta forma, las previsiones dejan un saldo de 10.140 declaraciones más respecto a las previsiones de la campaña anterior. Y el retorno a los contribuyentes de 14 millones más que por entonces. 

En concreto, se calcula que 293.954 documentos serán individuales y 67.896 conjuntos. Del total, sin contar las devoluciones ya mencionadas, 79.069 resultarán positivas. Una menor parte (27.670) se denegará. Con ello, el Estado prevé percibir unos ingresos de 125 millones de euros.

El ERTE en la declaración

Los problemas con el ERTE no han quedado aún atrás. Si en abril o mayo del año anterior se alcanzó el punto álgido del debate, esta campaña de la declaración de la renta no aspira a menos. Según el abogado Francisco Gordón, esta situación multiplicará el número de solicitudes y adentrará a los declarantes en el terreno de los dos pagadores. «No va a significar un pago extra, pero ahora tendrá que declarar quien antes no tenía que hacerlo», explica. Y eso se debe a que, al estar en ERTE, la persona pasa a cobrar de la empresa y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Así, se establece que resultan dos los pagadores, aunque realmente el SEPE abone la cantidad que se deja de percibir por parte de la empresa. Al constar esa situación, el límite para declarar lo percibido baja de 22.000 euros anuales a 14.000 euros. En los supuestos en los que el contribuyente tenga que devolver dinero, este puede atenerse a un pago fraccionado en seis meses sin intereses. 

Aun así, el abogado plantea diversos problemas. En primer lugar, la diferencia entre los datos registrados en el SEPE y los datos reales. Gordón asegura que ha tratado tres tipos de situaciones: ayudas indebidas por error, cobros de más y cobros de menos. Entonces, los datos de ambas partes pueden descuadrar. A eso habría que añadirle el coste de la gestión o un posible desplazamiento si fuera necesario. Para el jurista, todo esto se podría haber ahorrado si Hacienda hubiera retenido su parte al abonar los ingresos. Hubiera evitado los posibles problemas de colapso, los costes personales y los costes administrativos que, según Gordón, podrían surgir.

Colapsada ha estado ya la página web de la Agencia Tributaria este miércoles, como cuenta Antonio Montesinos, profesional de Abogados Delta. El letrado coincide en los problemas que puede generar el ERTE en la renta. Pero se remonta al fundamento de la ley y se pregunta: «¿Por qué hay esa distinción en el límite entre un pagador y dos pagadores?». Desde su incomprensión, denuncia que este supuesto resulta discriminatorio. Además, invita a los ciudadanos a prestar especial atención a las retribuciones recibidas por el expediente de regulación temporal. Si los datos no coinciden con los del SEPE recae en el trabajador la responsabilidad sobre la veracidad de las cifras.

Ingreso Mínimo Vital y otros supuestos

Otra de las novedades que ha dejado esta pandemia a orillas de la nueva campaña de la renta es el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Quienes hayan percibido esta prestación deberán realizar la declaración. Sin excepciones. Tampoco están exentos de tributación si superan los 11.279,39 euros. En ese caso estarán obligados a declararlo como rendimiento de trabajo, según indica Montesinos. 

El abogado también destaca que las deducciones por maternidad no pueden ser complementarias al cobro del ERTE. Por otra parte, el letrado anima a pugnar con las empresas -por lo general opuestas- para conseguir el rescate de los planes de pensiones. Con ello se refiere a la posibilidad de sumar lo que hayan dejado de trabajar por ERTE o por cese de actividad. La pandemia también ha alterado las condiciones correspondientes a los vales para comida de los trabajadores. Así, además de incluir las comidas en el local, se piensa en el teletrabajador y se incluye el derecho a elegir la compra fuera, en el lugar que le convenga, por un valor de 11 euros.

¿Cómo realizar el proceso?

Por ahora, los datos se podrán presentar por Internet, a través del programa Renta Web de la Agencia Tributaria o mediante la aplicación móvil del ente público. Para ello es necesario un certificado electrónico, la Cl@ve PIN o el número de referencia. Siguiendo el calendario marcado a nivel nacional, habrá que esperar hasta el próximo 6 de mayo para hacer el trámite por vía telefónica. Las declaraciones presenciales tardarán más. No se abrirán las puertas para acudir a las oficinas hasta el 2 de junio.