El hospital Cruz Roja de Córdoba ha atendido en la última semana a más de quince profesionales pertenecientes a servicios esenciales (educación, policía, entre otros), que han sido inmunizados en los últimos días o semanas con la vacuna de AstraZeneca. El especialista en Neurología de los hospitales Cruz Roja y Reina Sofía Roberto Valverde apunta que estas más de 15 personas acudieron a las urgencias de Cruz Roja por cefaleas intensas, entre otros síntomas, con el objetivo de descartar la posible existencia de trombos u otros hipotéticos efectos adversos.

Según Valverde, estas consultas son fruto de la inquietud que surgió en la ciudadanía cuando se conocieron algunos casos de eventos vasculares cerebrales en varios países de Europa, que se vincularon con la inoculación de esta vacuna, y que llevaron a que varias naciones, entre ellas España, decidieran paralizar la administración del suero algunos días. 

Sin embargo, este experto recalca que «no se debe tener miedo» a la vacuna de AstraZeneca, ya que el estudio de la Agencia Europea del Medicamento ha sido favorable a la misma. Roberto Valverde aclara que, ante síntomas leves tras recibir la vacuna, como dolor de cabeza, no es necesario ir a urgencias, pero sí se puede acudir a este servicio, para ganar tranquilidad, cuando existen, al margen de cefalea, síntomas como náuseas, vómitos, mareos, visión doble o disminución del nivel de consciencia (somnolencia). Hasta hace unos días en Europa se habían notificado 30 casos de episodios tromboembólicos, tras administrar cerca de cinco millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca en toda la Unión Europea, lo que supone que se dieron esos episodios en un 0,0006% de inmunizados. 

La Agencia Europea del Medicamento defiende que este porcentaje es muy ínfimo y que la vacuna sigue siendo «segura y eficaz» en la lucha contra el covid-19, una enfermedad, añade esta agencia, cuya amenaza a la sociedad hace que «el fármaco de AstraZeneca tenga beneficios que superan cualquier posible riesgo». 

Fuentes del hospital Reina Sofía indicaron que también han sido atendidos en su centro algunos pacientes, alegando algún tipo de síntoma que le preocupaba después de recibir la vacuna de AstraZeneca, pero el Reina Sofía asegura que dichos efectos no revestían importancia. En Córdoba, hasta que se paralizó la inmunización, ya habían recibido alguna dosis de la vacuna de AstraZeneca más de 20.000 profesionales esenciales cordobeses.

Hospitalización

Roberto Valverde señala que de los más de 15 pacientes que han consultado en el hospital Cruz Roja sobre posibles síntomas de la vacuna de AstraZeneca, cuatro mujeres necesitaron quedar ingresadas por sospecha de posibles trombos, aunque dos de ellas recibieron el alta al descartarse por completo que tuvieran algún episodio de estas características. Por su parte, las otras dos mujeres que sí siguen ingresadas en el Instituto de Neurociencias del hospital Cruz Roja, después de que recibieran hace unas semanas la vacuna AstraZeneca, presentan factores de riesgo previos que han podido predisponer a la aparición de trombos, sostiene este neurólogo. Estas dos pacientes están recibiendo medicación específica ante la alta sospecha de trombosis venosa cerebral. 

Para descartar la existencia de un posible trombo, el neurólogo debe indicar, en los casos que estime necesario, que el paciente se realice una resonancia magnética con contraste, prueba que en Cruz Roja se efectúa cualquier día de la semana, de forma que el enfermo, desde que entra en Urgencias hasta que conoce el resultado, no espera más de dos horas, recalca Valverde.