- Hace un año se declaró el estado de alarma. ¿Qué cree que se ha hecho bien y qué se debería haber evitado?

- Lo más destacable, en mi opinión, es el grado de madurez que, salvo contadas excepciones, ha demostrado la sociedad española. No puedo olvidar al personal sanitario y de servicios esenciales poniendo en riesgo su salud para dar respuesta a la situación. También me gustaría subrayar el trabajo de la mayoría de las empresas y empleados, adaptándose a un entorno desconocido. La cruz de la moneda es la descoordinación que hemos sufrido entre las diferentes administraciones públicas, protagonizando guerras partidistas en las que, una vez más, los grandes damnificados somos los ciudadanos.

- ¿Qué considera prioritario en esta nueva etapa en la que nos encontramos?

Pues, precisamente y al hilo de lo anterior, lo prioritario es que se acabe con esa división y que las medidas que se tomen, desde cualquier punto de vista (sanitario, político, económico...) respondan a criterios profesionales. En caso contrario, nos esperan años muy duros en los que a la crisis sanitaria se va a sumar una recesión que destruirá miles de empleos y afectará a las generaciones futuras. También es fundamental que los ciudadanos sigamos concienciados de que no podemos relajarnos porque la amenaza del covid sigue ahí.

- ¿Se muestra optimista con una pronta recuperación de la economía de Córdoba y por qué?

Lo soy con matices. Es evidente que dependerá de la rapidez del plan de vacunación. Si se hace correctamente, servirá para reactivar el sector turístico, que pese a verse visto tremendamente afectado sigue al pie del cañón gracias a sus profesionales, los cuales están haciendo un sacrificio descomunal. Además, en el caso concreto de Córdoba, vamos a recibir un enorme impulso con su designación como base logística del Ejército. El tercer factor clave es si sabremos gestionar los miles de millones que llegarán de Europa para apoyar al tejido empresarial. Si aprovechamos estas oportunidades, estoy convencido de que Córdoba volverá a la senda de crecimiento.

- ¿Cuál ha sido para usted la mayor enseñanza de esta situación?

Son muchas pero, poniendo la lupa sobre el mundo del fútbol, quiero destacar el esfuerzo, compromiso y sacrificio de los abonados del Córdoba CF. Y en términos generales, nos hemos vuelto mucho más respetuosos con los demás y me parece sobresaliente la capacidad para afrontar los cambios. Por último y por desgracia, hemos sido conscientes de una manera brutal de nuestra fragilidad como seres humanos.