Entrevista | Carmen Quintero Secretaria provincial de COAG Córdoba

Carmen Quintero: "Nos preocupa que la gestión del agua no sea transparente y honrada"

La secretaria general de COAG Córdoba, Carmen Quintero.

La secretaria general de COAG Córdoba, Carmen Quintero. / A.J. González

David Jurado

David Jurado

Quintero acaba de revalidar el cargo que ostenta desde 2013 con una renovada junta directiva donde destaca la mezcla de vetaranía con la incoporación de jóvenes agricultores y ganaderos. 

¿A qué se debe esa paridad de jóvenes y veteranos en su nueva junta directiva?

De lo que se trata es de tener un proyecto a nivel sindical y a nivel de organización. Hemos trabajado para que haya una ejecutiva que represente a todo el sector. La mitad es gente joven, de 40 para abajo, y la otra gente con cierta solera y experiencia, que también es muy importante para afrontar este proyecto. Creo que hemos conseguido enganchar a los jóvenes a nuestro proyecto por la idea que tenemos de organización y por lo que queremos hacer a nivel sindical en la provincia. Tampoco planteamos hitos imposibles. Planteamos cosas que a corto y medio plazo se puedan llevar a. A pesar de ser jóvenes llevan ya años trabajando en los diferentes sectores productivos. Así tenemos a gente joven que son cerealistas, apicultores, que se dedican a las hortícolas o gente con inquietudes y que está viendo cómo cada vez es más complicado gestionar una explotación por todas las trabas burocráticas y por todo lo que conlleva ser autónomos hoy día en el campo.

¿La incertidumbre que vive el campo aleja aún más el relevo generacional?

Así es. Nuestro oficio es un trabajo de alto riesgo. Se sabe cuando empiezas a trabajar pero no sabes ni cuándo vas a parar ni cómo vas a cobrar tu cosecha. Por eso, que la gente joven se haya implicado con nuestro proyecto es toda una satisfacción. Estamos muy contentos en ese aspecto porque no es habitual que los jóvenes se enganchen al carro de la actividad sindical. Es difícil encontrar gente joven ya de por sí titulares de explotación pero más difícil es encontrar gente joven que quiera ostentar una responsabilidad sindical. En ese aspecto me siento muy afortunada con nuestro proyecto, por tener esos compañeros de viaje en esta nueva etapa.

¿Cuáles van a ser los principales retos de este nuevo mandato?

Uno de nuestros retos será fomentar la transmisión de conocimientos al campo. Hemos detectado que hay una gran necesidad de transferencia de datos por parte de la Universidad, de los centros de investigación, como el Ifapa, al campo. Es decir, que hay dificultades para que lleguen los resultados de esas investigaciones directamente al campo. De igual modo, que haya una transferencia a la inversa para que se investiguen casos que se están dando en nuestro sector y que creemos que puede ser interesante que se aborden desde la investigación para la búsqueda de soluciones. Otro de los retos es crecer como organización, llegar a zonas donde tenemos poca afiliación.

¿Cómo se articula esa transferencia de conocimiento?

A través de un contacto directo con la universidad, mediante jornadas o a través de proyectos en colaboración bien con la UCO o con el Ifapa. Hablando con responsables de varios sectores productivos hemos detectado que hay casos que son comunes. Hablábamos con gente de la viña, con responsables de hortícolas o de cítricos y se daban casuísticas que eran similares, como puede ser el tema de que se hayan prohibido varias materias activas por parte de la Unión Europea y no se haya generado una alternativa en el uso de esas materias activas a muchos sectores productivos. Esto está provocando bastantes problemas, porque el cultivo enferma y no tenemos la capacidad para sanar nuestros cultivos. Nosotros tenemos reuniones programas con la Universidad de Córdoba y vamos a trabajar en un proyecto que tenga como objetivo llegar de forma real y efectiva a los sectores productivos.

En el plano reivindicativo, ¿en qué línea van a centrar sus acciones?

Uno de nuestros principales campos de batalla será la gestión del agua, que tiene que ser transparente y con una gestión honrada. Estamos siendo testigos de cómo el mapa de cultivo en la provincia está cambiando a pasos agigantados. Vemos cómo se han cerrado explotaciones y cómo hay sectores que desaparecen y otros que lo harán porque se ha hecho una gestión del agua selectiva para premiar a un tipo de cultivo y dejar en la ruina a otro. Consideramos que es muy importante que exista una variedad y que existía un equilibrio. Si vamos como Jaén a un monocultivo llegará un momento en que la burbuja del oro líquido estalle y deje muchos muertos por el camino. Hay que concienciar a la gente que cuando les dicen que hay que sembrar olivos también hay que decirles que no hay agua para regar tanto como se va a sembrar. Están prometiendo ampliaciones de regadío y dotaciones de agua que no hay. Se está mintiendo a la gente y nos preocupa también mucho el tema de cómo está cambiando la estructura de las explotaciones, cada vez con más fondos de inversiones que se están haciendo con muchísimas hectáreas cultivables y está cambiando la estructura de las explotaciones.

 ¿Les preocupa el avance de las megaplantas solares?

Nosotros estamos de acuerdo con las energías alternativas y las renovables. Pero que lo hagan en tierras que no son productivas. Porque esto de la fiebre de los huertos solares en plena campiña nos parece un disparate. También se están dando casos de cómo se firman contratos y luego los contratos no cumplen con el agricultor. La empresa cambia de mano y se genera un perjuicio y eso también hay que explicarlo y que la gente sea consciente a lo que se enfrenta.  

¿Está entre sus objetivos seguir batallando por una PAC más justa con la realidad del campo?

La reforma de la PAC pone de manifiesto lo que ya veníamos denunciando hace años antes de que se aplicara, como es el recorte en el presupuesto y las ayudas. Detrás de todo esto está el ministro Luis Planas, que no puede decir, porque lo ha demostrado, que tiene cariño y respeto a la provincia.  Hay muchos ganaderos con derechos especiales que han perdido el 40% de la subvención y mucha gente que ha hecho inversiones bastante costosas para mejorar sus explotaciones, a pulmón y sin subvenciones, y cuando les llega las ayudas de la PAC, entre los ecoesquemas, los ecorregímenes y todo lo que hay detrás mucha gente ha visto que el coste de llevar a cabo esas inversiones no compensa. Es lo que pasa cuando diseñas una reforma de la PAC sin hacer un estudio de impacto, sin tener en cuenta la realidad de los sectores productivos en toda España.

¿Qué frentes mantiene abiertos y que seguirán centrando su labor al frente de COAG?

Los observatorios de costes y los bajos precios son temas que no nos vamos a cansar de reivindicar. Queremos hacer saber a la gente lo que realmente cuesta producir un litro de aceite, ahora que todo el mundo se lleva las manos a la cabeza por el precio que tiene. Deberían saber lo que cobra realmente el agricultor. Por ejemplo, un kilo de patatas estaba este verano estaba en un supermercado de Córdoba a 1,75 euros y a una productora de un pueblo cercano a Córdoba se le estaba pagando a 24 céntimos. No me canso de poner este ejemplo porque me parece una aberración.