La cabaña de caprino de la provincia está formada por un total de 60.644 ejemplares, con 14.668 chivos de hasta 12 meses de edad y 1.860 sementales. En cuanto a hembras para vida hay un total de 44.116, destacando las que ya han parido con 27.963 en ordeño y 6.447 de no ordeño, tal y como indican desde la Delegación de Agricultura y Desarrollo Rural de la Junta en Córdoba.

La cifra representa un descenso respecto al censo del año anterior, en el que se contabilizaban en la provincia 63.769 animales de caprino, con 16.472 chivos.

El retroceso en el número de cabezas obedece a la situación del sector que ha hecho que la producción llegue a perder rentabilidad, algo que afecta en general a la ganadería y de la que no puede escapar el caprino.

Así lo explica Antonio Calero, ganadero de caprino en Los Pedroches y miembro de la Lonja Agropecuaria con sede en Pozoblanco. En concreto, pone de relieve que el precio de la electricidad se ha duplicado y los tanques de ordeño y refrigeración requieren de un alto consumo eléctrico. También han subido otros insumos necesarios en el día a día de las explotaciones como los detergentes y también les afecta la subida del precio del gasóleo, por ejemplo para el tractor.

Calero explica que, aunque ha subido algo el precio que perciben por la leche, no llega a cubrir los costes. Y es que «nosotros no podemos repercutir esos costes en el precio que recibimos y la industria es la que nos marca el precio y a lo que hay que pagar lo que compramos».

En la provincia la mayoría de las cabras son de producción láctea, pero también hay cabras serranas que no son de ordeño.

Este ganadero señala que con este panorama el manejo es clave para mejorar la producción e intentar recibir, por tanto, algo más, si bien la situación es muy delicada para muchos productores que están perdiendo dinero «un mes tras otro» y se están planteando cerrar sus explotaciones si la situación no cambia antes de final de año.

Aunque hay zonas de la provincia donde el caprino se encuentra en régimen extensivo, en Los Pedroches la producción de cabra de leche es parecida a la de vaca de leche, y por eso la alimentación con la mezcla que llega a la nave es la que sirve de sustento, «y aunque veníamos ya desde el año pasado sufriendo un aumento del precio de la alimentación, la situación se ha mantenido e incluso agravado este año con la invasión de Ucrania y otros factores en los mercados internacionales».

En el mismo sentido se expresa Antonio Rodríguez, responsable de ganadería de COAG Andalucía al asegurar que «el sector se viene enfrentando a un fuerte encarecimiento de los insumos, sobre todo de las materias primas dedicadas a la alimentación animal, que representa para los ganaderos de caprino de leche más del 60 por ciento de los costes de producción».

Añade que «estos números no compensan y está teniendo como consecuencia directa la disminución de la producción de leche de cabra en nuestra región, porque los ganaderos se ven obligados a reducir el número de cabras en ordeño».

Antonio Rodríguez reclama a la administración líneas de apoyo específico para un sector, el del caprino de leche, liderado a nivel nacional por los productores andaluces.

Igualmente, el ganadero Antonio Calero apunta a otro motivo de preocupación que es la ausencia de relevo generacional, «no sólo porque los jóvenes buscan otras alternativas, sino que también porque los mismos padres no quieren que sus hijos se dediquen al campo porque como están las cosas al final de mes no se obtiene un sueldo digno».

Por su parte, el centro Ifapa de Hinojosa del Duque continúa con su labor de testaje de sementales, en Villaralto se celebró en mayo la Feria del Pastoreo y la Junta continúa con su Escuela de Pastores.