+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Miradas

Córdoba, la última

 

Córdoba, la última -

Rafael Mir Jordano Rafael Mir Jordano
24/04/2017

No se diga que el Gobierno no nos dedica sus desvelos. El Gobierno ha informado recientemente que la celda 30 del cementerio atómico de El Cabril (Hornachuelos, Córdoba), gracias a inversiones que se han venido realizando hasta julio de 2916, seguirá recibiendo residuos nucleares, que califica de muy baja actividad, hasta el año 2040. La capacidad total de almacenamiento de las celdas es de 130.000 metros cúbicos.

Aunque se nos asegure, en virtud de informes técnicos interesados, que no hay riesgo para la población cordobesa, es indiscutible que por remoto e improbable que sea el riesgo, el riesgo existe. Sin duda un terremoto de alta intensidad en la zona podría fracturar los contenedores “irrompibles” de residuos, y en un importante radio de acción los cánceres se multiplicarían en muchos cordobeses y sus hijos nacerían con malformaciones. Sin duda los cordobeses somos una privilegiados.

Pero este Gobierno no solo nos privilegia con regalos atómicos, sino que también nos muestra su predilección en los Presupuestos Generales del Estado, pues sitúa a la capital y a la provincia a la cola del país en inversiones, que se reducen en un 8% en relación al 2016. La inversión en Córdoba será un 65% menor que le media nacional. En el ranking de inversión por habitante, están Zamora –1.605,22 euros por habitante—y Orense –1.603,98 euros—a la cabeza, y en la cola, Almería --77.67 euros por habitante—la penúltima, y la última Córdoba, con 69, 96 euros por habitante. Ni para un traje; indignante.

No estoy afiliado a ningún partido político, ni lo he estado nunca, ni siquiera cuando fui delegado provincial del Ministerio de Cultura. Y probablemente con lo que voy a decir más adelante se me calificará de tonto útil y compañero de viaje, si todavía se utilizan estas calificaciones, que antaño se usaban para descalificar a quienes pensaban y se expresaban con responsabilidad e independencia.

Pero no me importa. Lo que no quiero ser en modo alguno es un sumiso masoquista.

Y esta es mi maligna idea: ningún cordobés debería dar su voto, en las venideras elecciones, al partido del Gobierno, que para los cordobeses es el partido de El Cabril y de los presupuestos.

* Abogado y escritor

Opinión

La verdadera memoria histórica

Francisco Expósito

Elecciones catalanas

Gabriel M. Pérez Alcalá

El baile

Ricardo Rivera Pereira

Dos lecciones de belleza

Francisco Solano Márquez

Consumiendo(nos)

Esther Vivas

Hijo, monos y castillos

Ángeles González-Sinde

Alba Flores

Diario Córdoba

Lectores
CONSUMO

Lotería de Navidad

Grandes colas se ven en las puertas de las administraciones de loterías de este país llamado ...

CARTA ILUSTRADA

Mi derecho al pedaleo

El Ayuntamiento --Direcc. Seguridad Vial-- declara la DUNPC (Declaración Unilateral No Permitir ...

DESPEDIDA

En recuerdo de Natividad Carretero Rodríguez

Querida Nati: Sí, querida porque amor es lo que hemos recibido de ti todas las personas que ...

TRISTE ANIVERSARIO

Dolor por Ana Orantes

Veinte años del asesinato más cruel, de una muerte que se podía haber evitado, del símbolo de la ...

   
1 Comentario
01

Por Uncordobésmas 16:56 - 24.04.2017

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Señor Jordano, no militará en ningún partido, pero es obvio, cuales son sus preferencias. La movida de la inmatriculación de la Mezquita-Catedral, donde ha destacado su figura como intelectual "progre de caché", y anticlerical sin igual. Está en su derecho a expresarse como quiera, y que por cierto, lo hace fenomenal dada su formación y cultura innegable, pero a mi modesto entender, hecha un humo progresista de los que se llevan por la moda. Cuando estaba Gonzalez en el macho no le conozco artículos denunciando el trinconeo ni los crímenes de estado del momento, y por cierto, los múltiples chanchullos de la Junta de Andalucía, y que llevan muchos en activo, no merecen sus finos artículos.