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Para ti, para mí

Clara de Asís, luz ardiente

 

Antonio Gil Antonio Gil
11/08/2018

Tal día como hoy, el 11 de agosto de 1253, moría en Asís santa Clara. La noticia conmovió de inmediato, con impresionante resonancia, a toda la ciudad. Acudieron en tropel los hombres y las mujeres al lugar. Todos la proclamaban santa y no pocos, en medio de las frases laudatorias, rompían a llorar. Acudió el podestá con un cortejo de caballeros y una tropa de hombres armados, y aquella tarde y toda la noche hicieron guardia vigilante en torno a los restos mortales de Clara. Al día siguiente, llegó el Papa en persona con los cardenales, y toda la población se encaminó hacia San Damián. Era justo el momento en que iban a comenzar los oficios divinos y los frailes iniciaban el de difuntos; cuando, de pronto, el Papa dijo que debía rezarse el oficio de las vírgenes, y no el de difuntos, como si quisiera canonizarla antes aún de que su cuerpo fuera entregado a la sepultura. Sin embargo, el obispo de Ostia le observó que en esta materia se ha de proceder con prudente demora, y se celebró, por fin, la misa de difuntos. Clara fue declarada patrona de la televisión y de las telecomunicaciones en 1958 por el Papa Pío XII. Asimismo, fue consagrada como patrona de los clarividentes, de los orfebres y del buen tiempo. Arranca su patronazgo de la noche de Navidad de 1252. Santa Clara, en cama, sin buena salud y ya en su lecho de muerte, lamentó no poder asistir a la misa que se celebraría en la basílica de San Francisco en la ciudad de Asís, para recordar el Nacimiento de Jesús, a la que acudieron las otras religiosas de la Segunda Orden Franciscana, más conocidas como las hermanas clarisas. Al llegar de la celebración eucarística, sus hermanas quisieron contarle la homilía y la misa, pero ella alegó que no era necesario porque había participado de la celebración con una proyección en la pared de su habitación. El hecho constataba el milagro. De ella se dijo: «Clara de nombre, clara en la vida y clarísima en la muerte». Hoy, día grande para las clarisas. En el convento de santa Clara de la Columna, en Belalcázar, fundado por Elvira de Zuñiga en 1476, celebraremos su fiesta con especial encanto.

* Sacerdote y periodista

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