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TEATRO / CICLO ‘OFF TOPIC’

Juana, la reina que no quiso reinar

Histrión Teatro humaniza al personaje histórico con un texto desgarrador y emocionante

 

Gema Matarranz interpreta a la reina. -

JUAN ANTONIO DÍAZ
19/01/2018

CÓRDOBA

SALA POLIFEMO (TEATRO GÓNGORA)

SÁBADO 19

20.30 HORAS

Mañana, a las 20.30 horas, en la Sala Polifemo del Teatro Góngora, y dentro del ciclo Off Topic, tendremos la oportunidad de asistir y disfrutar con el excelente trabajo que Histrión Teatro hace a partir de la obra original de Jesús Carazo, dirigida por Juan Dolores Caballero, Juana, la reina que no quiso reinar. Este montaje, interpretado de forma magistral por Gema Matarranz, acompañada por Enrique Torres, llega avalado por las tres nominaciones a los Premios Max deL 2015 (mejor actriz, mejor espectáculo y mejor autor teatral) y por el premio a Matarranz como mejor intérprete femenina en los Premios de Teatro Andaluz 2015.

Este texto de Jesús Carazo es capaz de crear una mezcla perfecta de amor y desamor, de ternura y crudeza, de dolor y pasión, alrededor de este personaje maltratado como mujer, como reina y como madre que sobrevivió a todos los que la repudiaron, dejándola morir a su suerte. Juana, la reina que no quiso reinar parte de un personaje histórico, la reina Juana I de Castilla, conocida por todos como Juana la Loca, pero lejos de ese matiz, el texto imaginado por Jesús Carazo muestra el rostro humano de esta mujer casada de adolescente contra su voluntad y que fue encerrada durante 46 años por la única locura de ser mujer antes que reina y defender el amor antes que el poder.

Gema Matarranz se convierte en este personaje alejado del que nos presentan los libros de texto y muestra toda la emoción que subyace en esta hipotética idea del ajuste de cuentas entre el personaje y los seres que la relegaron, torturaron e hicieron desaparecer. Un texto desgarrador y emocionante sobre una mujer que apartó su ambición para sobrevivir a todos los que la repudiaron. La intérprete está rodeada de una escenografía a base de dos ataúdes, candelabros y velas, acompañada por un fraile que es su carcelero en ese palacio de Tordesillas donde su padre, Fernando el Católico, la mandó encerrar. Es ahí donde Gema Matarranz hace el retrato de una Juana aislada con su recuerdo, su locura, su encierro y su soledad. Nadie está a su lado. En su viaje emocional, Juana habla con los espíritus, los fantasmas de sus hijos, de sus padres y de su amado esposo.