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Diario Córdoba

EDUCACIÓN

El colegio La Aduana sufre un robo y nuevos actos vandálicos

El director lamenta que los alumnos almuerzan este lunes con pintadas de palabras soeces y dibujos de genitales

Pedro Oteros y trabajadores del comedor atienden los daños provocados por el último acto vandálico en La Aduana. CHENCHO MARTÍNEZ

El director del colegio público La Aduana de Córdoba, Pedro Oteros, ha denunciado este lunes públicamente que el centro ha sufrido un nuevo acto vandálico, en el que unos individuos se han llevado un ordenador, un casco de moto y unos guantes, y han realizado pintadas en el comedor escolar.

Este centro cuenta con unos 500 alumnos de Infantil y Primaria. Los usuarios del servicio de comedor han almorzado hoy con pintadas en las que se podían leer expresiones como "sangre de mono" y "aquí ha estado la ley", palabras soeces y dibujos de genitales. "No es solo el destrozo, sino la falta de respeto a un alumnado que hoy va a comer con pintadas", ha lamentado el responsable del centro.

De este modo, consultado por la valoración de los daños, ha explicado que "tener un espacio cuidado y destrozarlo no tiene precio. Es un servicio necesario y es un espacio acondicionado, un comedor escolar. Eso duele mucho", ha destacado, haciendo referencia también a la rotura de cristales y el deterioro del mobiliario. Según ha indicado este responsable, los vándalos han utilizado unas pinturas con las que el colegio estaba decorando el pasillo que conduce al comedor. A su paso, han tirado cubos de pintura contra la pared.

Pedro Oteros muestra las manchas de pintura provocadas por el vandalismo en el comedor de La Aduana. CHENCHO MARTÍNEZ

Se accede al colegio "poniendo la vida en riesgo"

Pedro Oteros ha hecho hincapié en que la parte del edificio que estuvo destinada a una residencia escolar ha sido objeto de actos vandálicos desde los años 80, admitiendo que "no lo cerraron bien". Como consecuencia de su situación de abandono y de su ubicación en la sierra, "hay muchos curiosos, es un sitio muy atractivo", apunta, y "esto hace que el colegio sufra actos vandálicos cada dos por tres".

En este sentido, ha precisado que hay puntos por los que se accede desde la construcción abandonada al centro escolar, por la parte exterior del edificio, "poniendo la vida en riesgo", ya que los vándalos saltan de una ventana a otra a una altura de cuatro plantas. En su opinión, los individuos que realizan estos destrozos son "nenacos aburridos", que actúan "atraídos por el morbo de un lugar abandonado que tiene fácil acceso, porque es campo".

La Aduana cuenta con alarma, pero Pedro Oteros explica que el tiempo que la Policía tardar en llegar una vez que se activa este dispositivo es aprovechado por los individuos para huir del lugar. Estos actos ocurren "cada dos por tres, sobre todo, en puentes y vacaciones", ha señalado.

A su juicio, algunas de las medidas que podrían ser útiles para reforzar la seguridad del centro son "sellar muy bien" el edificio, incrementar la vigilancia, colocar vallas y "reforzar el aislamiento del colegio respecto a la parte abandonada". Además, asegura que "aquí hay sitio como para que la Policía Local pudiera estar asentada por la noche" y atender desde allí la zona.

El Ayuntamiento apuesta por solucionar el problema

De su parte, fuentes del gobierno municipal consultadas por este periódico han avanzado que este problema se abordará en una comisión técnica en la que participan el Ayuntamiento de Córdoba y la Junta de Andalucía. Las mismas han expresado que la voluntad del Consistorio municipal es que se ofrezca una respuesta a la situación, pero también han aludido a la necesidad de esclarecer a qué administración corresponde actuar en este caso.

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