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Diario Córdoba

MERCADO AUTOMOVILÍSTICO

La venta de vehículos alternativos crece un 14% mientras que baja la del resto

Un 35% de los automóviles matriculados son eléctricos o híbridos | Las transacciones con los de gasolina descienden un 21% en el primer semestre

Coche eléctrico en un concesionario de la provincia de Córdoba. A.J. GONZÁLEZ

El mercado automovilístico en Córdoba se está adaptando a la transición ecológica de la Comisión Europea -uno de los objetivos de la Agenda 2030- y prueba de ello son las cifras del primer semestre del 2022. Un 35% de las matriculaciones corresponde a vehículos alternativos (desde eléctricos a híbridos no enchufables), mientras que los diesel se sitúan, con un 18%, debajo y los de gasolina, aunque en descenso, se mantienen en un 46% aún como primera opción. A pesar de ello, los datos se traducen en una tendencia hacia las alternativas a la gasolina y al diesel. Mientras que la venta de vehículos alternativos creció hasta junio un 14%, respecto al 2021, en los de gasolina cayeron un 21%, según los datos manejados por la Asociación Provincial de Talleres, Automoción y Movilidad de Córdoba (Atradeco).

En general, el mercado en la primera mitad del año resulta negativo, puesto que las matriculaciones en la provincia descendieron un 18,45%. En España, lo hicieron un 10,7%, por lo que la situación se agrava en Córdoba. Y se debe, según José Manuel Rodríguez-Carretero, gerente de Atradeco, a que la provincia carece de «un mercado de empresa fuerte» y depende de las transacciones con particulares. Aún así, las cifras en ambas categorías bajaron. En el primer caso, las ventas a empresas (924 vehículos) cayeron un 22%. La compra por parte de particulares (1.992) bajó un 16,41%. Del total de vendidos, 177 son vehículos eléctricos (89 turismos y 79 motocicletas o ciclomotores). En el mismo periodo del 2021, fueron 111. Y, en 2019, apenas 21. De los alternativos adquiridos, otros 87 eran híbridos enchufables.

A pesar de la subida del precio de la gasolina, Rodríguez-Carretero opina que esta circunstancia no tiene repercusión en el incremento de las ventas de automóviles que utilizan electricidad en vez de combustibles fósiles. Al menos, a corto plazo. «Si se mantiene, tendrá repercusión», zanja. Por otro lado, sí considera factores principales el hecho de contar con un punto de recarga y la autonomía del aparato. Además, el gerente de Atradeco apunta a la normativa europea y al aumento de la exposición como otras causas de la inercia ascendente, así como a los incentivos y el fomento de la instalación de puntos de recarga en conjunción con la Diputación. Un incremento que, sin embargo, no tiene repercusión en cifras nominales por la crisis que atraviesa el sector, según apostilla.

La resistencia de los coches de gasolina, frente a la caída en picado de los diesel -que no se fabrican- se debe, explica el gerente, al menor coste y su uso como transportes de ciudad y distancias cortas. Además, recalca, disponen de todas las homologaciones, muestran un consumo «muy bajas» y resultan muy eficaces y eficientes.

Hacia el envejecimiento del parque

Tanto Córdoba como el resto del país se dirige, irremediablemente, al envejecimiento del parque automovilístico. Al menos así lo percibe el gerente de Atradeco, José Manuel Rodríguez-Carretero. ¿Por qué? Debido a la falta de renovación de flotas en las empresas y al recelo a la adquisición de vehículos por parte de particulares, influenciados por el contexto socioeconómico. Eso hace que en el mercado de los vehículos de ocasión seis de cada diez automóviles traspasados entre particulares superen los 10 años de antigüedad. En el caso de las empresas, en la venta a a personas, tres de cada diez.

A nivel nacional, las transacciones de vehículos de segunda mano con menos de tres años «se han desplomado», bajando hasta un 38,3% respecto al 2021, lo que ha provocado, según Rodríguez-Carretero, una caída del 4,5% de las ventas, en general, de este subsector del mercado automovilístico. 

El problema es grave, advierte el gerente de Atradeco, porque hace que estén en circulación automóviles con cada vez más años en funcionamiento. Y, además, repercute en el estado de un mercado que se nutre principalmente «de flotas y alquiladores». «No ha habido renovación de flotas con la guerra», apostilla Rodríguez-Carretero, y «hay pocos vehículos de alquiler». Inevitablemente, comenta el gerente, existe un vacío en este sector en cuanto a «vehículos jóvenes». «No existen», insiste.

El responsable de Atradeco no obvia la problemática que la situación del mercado puede suponer para los talleres. «Si no alimentamos la cadena de distribución, el futuro de los talleres es bastante incierto», advierte. E incide en que estos negocios, que en la mayoría de los casos son pequeñas y medianas empresas, «necesitan que el sector se mueva». Rodríguez-Carretero recuerda que de los 700 talleres que hay en la provincia de Córdoba, 40 son oficiales y el resto pertenecen a pequeños profesionales. 

Para hacer frente a este escenario de caída de las ventas de vehículos de ocasión y el derivado envejecimiento del parque automovilístico, el gerente de Atradeco considera necesario, a parte de que «las grandes empresas inviertan en flota», que existan unos «planes reales de incentivos» que propicien un achatarramiento del parque automovilístico. 

Ante una crisis múltiple y el recelo de los clientes

  • El sector de la automoción arrastra una crisis múltiple que es el resultado de un cúmulo de problemas a los que hace frente desde hace un tiempo. Por eso, el gerente de Atradeco, José Manuel Rodríguez-Carretero, prefiere evitar hablar de la pandemia de coronavirus. Si bien influye, hay que añadir a la lista la Guerra de Ucrania o la crisis de los microchips. Entre medias, y como consecuencia, una huelga de transportistas y el incremento del precio de los combustibles. Todo ello para hablar de una «crisis financiera y energética» que lleva implícita la inflación, las dificultades de financiación o la recesión económica. «La vida actual se ha complicado», señala el gerente de Atradeco. Y, para el sector, «no va a ser menos». Los primeros problemas llegaron con un desabastecimiento de microchips que todavía continúa, cuenta Rodríguez-Carretero, y que afecta directamente a la fabricación de vehículos. «Si no hay coches, no puedo comprarlos», dice el gerente para referirse a cómo repercute esa circunstancia en el mercado.


  • La incertidumbre socioeconómica repercute, como opina Rodríguez-Carretero, en el empresario y el cliente particular. «La situación de las familias cordobesas está muy influenciada por la percepción de la realidad», indica. A eso, añade que cada vez es «más cara» la financiación para la población y las empresas, lo que hace que sea «más difícil que una familia financie la compra de un coche». Algo que también repercute, considera el gerente de Atradeco, «a la hora de hacer una reparación». Por lo que no solo afecta a concesionarios, sino que se nota también en los talleres de la provincia. A pesar de todo, y sin poder evitar la incertidumbre, Rodríguez-Carretero mantiene la esperanza de que «nos vayamos moviendo hacia una mayor estabilidad» y «que vayan pasando problemas como la Guerra de Ucrania». Por su parte, desde Atradeco recalca que, de cara al segundo semestre, seguirán fomentando la modernización del parque automovilístico cordobés y presionando para que existan ayudas e incentivos.


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