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OBITUARIO

Fallece Juana Porras, una mujer luchadora

Madre de Mariángeles Romero Porras, propietaria del popular y conocido restaurante Casa Miguel, de Cardeña.

 

Fallece Juana Porras, una mujer luchadora -

Rafael Castro Rafael Castro
03/09/2020

Ha fallecido a los 85 años de edad Juana Porras Vacas, nacida en el año 1935 en la localidad de Cardeña. Juana fue la cuarta de ocho hermanos y es la madre de Mariángeles Romero Porras, propietaria del popular y conocido restaurante Casa Miguel, de Cardeña. Nacida en el seno de una familia muy humilde, Juana tuvo que empezar a trabajar desde muy pequeña, con apenas 12 años, cuidando a niños de familias muy pudientes de Cardeña para ayudar a su familia. Se casó con 22 años con Miguel Romero Vega, quien la acompañó hasta sus últimos días, y con quien tuvo cuatro hijos (tres hijas y un hijo), 9 nietos y dos bisnietos. El matrimonio estuvo trabajando de guarda en varios cortijos del término municipal de la localidad hasta que se jubilaron y se fueron a vivir a Cardeña. Mujer incansable, luchadora, buena, bondadosa y humilde, dedicó toda su vida a ayudar a quienes estaban a su alrededor. Ayudó a sus hijas en el cuidado de sus nietos aportándoles todos los valores y principios que tenía. Cuando sus nietos ya no necesitaban de su ayuda (pues ya habían crecido) se dedicó a ayudar a su hija Mariángeles en el citado restaurante, limpiando cubiertos, partiendo patatas, limpiando platos..., y siempre estaba dispuesta a ayudar. En muchas ocasiones la observaba con esa cara de ángel y esa sonrisa dulce que la hacía única, mirando a su hija, a la que adoraba. Parte del éxito del Restaurante Casa Miguel es gracias también a ella, que cada día, pese a sus años y sus achaques de la vida, ya que años anteriores perdió a una de sus hijas, se sentaba en su hueco de la cocina dispuesta a echar una mano a su hija Mariángeles. Fue la mejor abuela que un nieto pudo tener. Siempre estaba dispuesta a ayudarles, a aconsejarles y a enseñarles, siempre con la mejor de las sonrisas. Estuvo al lado de cada cuna en el nacimiento y nunca los dejó solos.