Lori Loughlin, conocida por su papel en la serie 'Padres forzosos', ha salido de la cárcel tras cumplir dos meses de condena por su participación en una trama de sobornos millonarios para facilitar el ingreso de sus hijas en una prestigiosa universidad de Estados Unidos. Sally Swartz, portavoz de la cárcel de Dublín (California, EEUU) ha sido la encargada de confirmar la noticia.

El pasado agosto, la intérprete fue condenada a dos meses de prisión, mientras que su marido Mossimo Giannulli, diseñador de moda, fue sentenciado a cinco meses y actualmente cumple la pena en la prisión de Lompoc (California, EEUU).

La Fiscalía acusó al matrimonio de conspirar para lavar dinero procedente de sobornos y otros pagos a través de una organización benéfica dirigida por Rick Singer, considerado el impulsor del fraude, así como de transferir dinero a EEUU para promover esa trama, según informa Efe.

Documentos

Los documentos judiciales revelan que Loughlin y su marido aceptaron pagar sobornos de casi 410.000 euros a cambio de que sus dos hijas fueran aceptadas en el equipo de remo de la Universidad del Sur de California (USC), pese a que no practicaban ese deporte, para así facilitar su admisión.

En el 2019, el Departamento de Justicia de EEUU desveló una red de sobornos millonarios de familias adineradas, entre las que figuran las de las actrices Felicity Huffman y Loughlin, para facilitar el acceso de sus hijos a prestigiosas universidades como Yale, Georgetown o Stanford.

La Fiscalía de un tribunal en Boston (Massachusetts, EE.UU.) acusó entonces a unas 50 personas, entre las que se encontraban varios entrenadores deportivos, de organizar una trama para falsificar y engañar en los exámenes de ingreso a varias universidades, en la que llegaron a pagarse 20,5 millones de euros en sobornos.

Otros padres pagaron para presentar exámenes falseados de sus hijos y obtener así calificaciones más altas para así ingresar en las universidades mejor consideradas de Estados Unidos.