Estás usando mal el aire acondicionado: así tienes que encenderlo para que enfríe correctamente

Esta es la forma eficiente de utilizar el aire acondicionado ahora que se acerca el verano

Estás usando mal el aire acondicionado así tienes que encenderlo para que enfríe correctamente

Estás usando mal el aire acondicionado así tienes que encenderlo para que enfríe correctamente

El cambio climático ha provocado un aumento de las temperaturas extremas y ha hecho del aire acondicionado un aliado indispensable para mantener una temperatura óptima dentro de hogares, comercios y todo tipo de estancias.

Pero, aunque el aire acondicionado parece un electrodoméstico sencillo de utilizar, lo cierto es que no todo el mundo sabe ponerlo de forma correcta y puede afectar tanto a nuestro bolsillo como al medio ambiente.

Durante los episodios de calor extremo, que cada vez suceden más a menudo y con mayor intensidad, el aire acondicionado nos proporciona bienestar y salud en tanto que las altas temperaturas pueden causar desde golpes de calor hasta deshidratación pasando por otros problemas de salud graves que pueden afectar especialmente a los niños, a los ancianos o a personas con condiciones médicas a priori.

Sin embargo, por muy imprescindible que sea el aire acondicionado no podemos perder de vista su impacto medio ambiental y su impacto en la economía doméstica: un uso ineficiente del aire acondicionado puede dar lugar a facturas de electricidad desorbitadas además de a un agotamiento de los recursos naturales y el aumento de los gases de efecto invernadero.

Así se usa el aire acondicionado correctamente

Para optimizar el aire acondicionado lo mejor posible es importante entender previamente cómo funciona: el aire acondicionado no crea aire frío, sino que reduce la temperatura del aire caliente que está presente en la habitación gracias al uso de un compresor y gas refrigerante.

Por este motivo, al poner el aire acondicionado en una temperatura extremadamente baja (como los 16 grados) no estamos siendo eficientes ni efectivos, especialmente cuando la temperatura exterior es soficante y hay mucha diferencia térmica.

Uno de los errores más comunes es ajustar el aire acondicionado a una temperatura muy baja con la creencia de que enfriará la habitación más rápidamente. Esto no solo es falso, sino que también incrementa el consumo de energía significativamente. Por cada grado menos de temperatura, el consumo de energía puede aumentar hasta un 6%. Esto significa que mantener el aire acondicionado a 16 grados en lugar de 24 grados puede resultar en una factura de electricidad mucho más alta.

Para usar el aire acondicionado correctamente, el primer lugar, tenemos que mantenerlo entre los 23 y los 26 grados: una temperatura suficiente para mantener el confort y tener a ralla el consumo de energía.

También podemos utilizar programadores y temporizadores para ahorrar energía, realizar un mantenimiento regular (cada 6 meses si lo ponemos más de 8 horas al día), sellar bien los espacios y complementar su uso con ventiladores.