El truco de la funda de almohada en el ventilador que jubila para siempre al aire acondicionado

Ha llegado el calor y, para combatirlo, existen trucos que no todo el mundo sabe

El truco de la funda de almohada en el ventilador que jubila para siempre al aire acondicionado

El truco de la funda de almohada en el ventilador que jubila para siempre al aire acondicionado

R.V.

Después de los meses de invierno, el sol y el calor están ya empezando a llegar para quedarse. Porque si bien aún faltan unas cuantas semanas para entrar oficialmente en el verano, ya estamos viviendo los primeros cambios. Los propios de la primavera, los que sirven de antesala para la época veraniega. Hemos adelantado el reloj. Los días están siendo cada vez más largos.

Ya no oscurece a las cinco de la tarde, por ejemplo, al igual que el mercurio de los termómetros tampoco se encuentra ya tan cercano al 0 o los números negativos. De hecho, sucede más bien lo contrario. Y aunque por normal general, este aumento de temperaturas se produce de una manera paulatina, es mejor estar prevenido. Porque nunca se sabe.

Ahora bien, prepararse no implica únicamente realizar el típico cambio de armario, también requiere dejar la casa a punto. Porque cuando más pega el sol y más intenso es el calor, lo mejor para combatirlo, lo que más apetece, es refugiarse en la comodidad y frescor de nuestra propia casa. Un frescor que muchos consiguen gracias a los ventiladores. Y es que estos artilugios se convierten, sin lugar a dudas, en los grandes aliados del verano.

Son la opción favorita en muchas casas gracias a su funcionalidad, su bajo coste y su menor ruido. Sin embargo, al tratarse de un artilugio que tan solo se usa unos meses al año, acumula una gran cantidad de suciedad muy fácil y rápidamente que puede ya no solo molestar, sino también ser perjudicial para nuestra propia salud y la del aparato.

Mantener en buen estado y limpios los ventiladores es, por tanto, fundamental. Y con el truco que te vamos a dar hoy, también muy sencillo. Mucho más de lo que crees y de lo que te ha resultado hasta ahora. Porque se acabó eso de frotar con un trapo y que se caiga toda la suciedad acumulada dejando el suelo hecho un asco y la estancia con una especie de bruma de polvo. Con una funda de almohada, de esas viejas que ya no utilices pero que aún guardes por casa, podrás dejar tu ventilador impoluto y a punto, sin una sola mota de suciedad, al igual que tu suelo.

Esto es lo que hay que hacer

Lo primero y más importante para evitar incidentes indeseados es desconectar el ventilador de la corriente eléctrica. Una vez te asegures de que las aspas no se moverán, tendrás que subirte a una escalera que te permita estar a una altura óptima y adecuada para realizar el proceso. En este sentido y también en aras de la seguridad, es recomendable comprobar que la escalera está bien fijada y permanezca estable, por lo que siempre es mejor si cuentas con alguien que pueda ayudarte y sujetarla mientras dure la limpieza.

 Tras las comprobaciones de seguridad necesarias, el truco es muy simple y fácil de poner en práctica. Simplemente tendrás que envolver cada aspa con la funda de la almohada y, con movimientos suaves sin aplicar demasiada fuerza, deslizar las fundas hacia fuera lo que permitirá recoger y atrapar todo ese polvo y suciedad que tengan sin que queden dispersos por el ambiente.