Una hoja de laurel en el ventilador: el truco definitivo para este verano

Esto es lo que tienes que hacer para aprovechar todas sus propiedades

Lidl jubila para siempre al ventilador este es el invento de moda para refrescar la casa este verano

Lidl jubila para siempre al ventilador este es el invento de moda para refrescar la casa este verano

Cuando llega el verano, siempre buscamos formas de mantener nuestros hogares lo más frescos y agradables posibles. En este contexto, los ventiladores se convierten en aliados indispensables: no solo para refrescar el ambiente, sino también para mantener el aire en circulación.

Estos aparatos eléctricos tan necesarios durante la temporada se pueden adaptar para mejorar su efectividad con un sencillo truco natural: el de poner una hoja de laurel para multiplicar los beneficios sobre el espacio.

Conocido por su uso en la cocina, el laurel tiene propiedades que van mucho más allá de ser un simple condimento gracias a los aceites esenciales con propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas que contiene.

Entre las propiedades del laurel que se salen de los típicos usos culinarios a los que estamos acostumbrados está la aromatización natural, la capacida para repeler insectos, para mejorar la calidad del aire o su efecto relajante.

Si en invierno hemos escuchado por activa y por pasiva cómo hay personas que ponen una hoja de laurel en el radiador, en verano podemos seguir una técnica parecida para conseguir un ambiente perfumado, liberar a nuestro hogar de molestas plagas durante los meses cálidos o conseguir un ambiente más relajado y agradable.

Una hoja de laurel en el ventilador

Para conseguir todos estos beneficios en verano tan solo tenemos que seleccionar unas hojas de laurel limpias y frescas: después, nos aseguramos de que estén limpias de plovo y suciedad y se colocan con una cinta adhesiva o una pequeña pinza para sujetar el laurel en la rejilla del ventilador de forma que no interfiera con las aspas y se quede bien asegurada para que no salga volando.

Después hay que ajustar bien el ventilador para que quede a la altura a la que necesitamos que libere el aroma y, por último, vamos renovándola para mantener un ambiente continuo y fresco durante varias semanas.

A cuantas más hojas de laurel utilicemos, más potenciaremos el aroma por lo que podemos distribuirlas por toda la rejilla del ventilador. Además, cuanto más pequeña sea la estancia más fresco y relajado será el ambiente.