Con la llegada del verano y del insoportable calor, llega el momento en el que los cordobeses buscan la mejor manera de sobrevivir a las altas temperaturas. Aunque quedarse en casa durante las horas de más sofoco es, sin duda, una decisión más que acertada, el precio de la luz no favorece tener encendido el aire acondicionado o el ventilador durante muchas horas.

Por este motivo, sobre todo en plena ola de calor, la búsqueda desesperada de soluciones económicas para evitar pasar calor este verano es el pan de cada día de todos los cordobeses. Mantener las luces apagadas, utilizar toldos o colocar plantas son algunas de las alternativas más comunes para no disparar la factura eléctrica.

Sin embargo, hay una solución más sencilla, y complementaria a las anteriores, que te permitirá mantener tu casa mucho más fresca sin gastar más de un par de euros: el papel de aluminio. Este producto es utilizado de forma habitual para conservar mejor la comida, un remedio clásico para los bocadillos de niños y excursionistas. La razón por la que utilizamos este papel para envolver alimentos es por su propiedad aislante, que no deja pasar la luz ni la humedad. De la misma forma, actúa como reflectante del calor, similar a los parasoles que utilizamos en los coches.

Por ello, colocar papel de aluminio pegado con cinta adhesiva en los ventanales que dejan pasar una mayor fuente de calor hacia el interior de la casa no solo evita que esa zona se recaliente, sino que también previene que el calor se extienda por el resto de la casa. Una solución sencilla, rápida, barata y efectiva para poner en cocinas o cuartos de pila.