Recientemente, el conocido como "niño meteorólogo", Jorge Rey, ha saltado a la fama por sus acertadas predicciones sobre el tiempo. Con solo 15 años, fue el primero en predecir la llegada de Filomena. Ahora, ha vaticinado el tiempo que hará en España este invierno. Rey presume de tener un un 98% de efectividad basándose en el conocido como "método de las cabañuelas", pero exactamente ¿qué es y en qué consiste?

¿Qué son las cabañuelas?

Las cabañuelas son una serie de métodos tradicionales que llevan usando agricultores y ganaderos desde hace miles de años para predecir el tiempo. Ahora, Jorge Rey también lo usa en sus vaticinios.

Este método se usa para predecir el tiempo a largo plazo, no a una semana o a un día vista. Busca conocer cómo será el tiempo el próximo año. Para ello, se basa en la observación de la naturaleza durante un periodo de tiempo concreto. Por ejemplo, se observa el comportamiento de los animales, las mareas o las nubes, entre otros factores, para saber cómo será la meteorología.

Las cabañuelas predicen el tiempo que hará durante el año siguiente. FRANCISCO GONZÁLEZ

¿En qué consisten las cabañuelas?

Por eso, para predecir el tiempo, hay que observar la naturaleza en un periodo concreto del año. Específicamente se hace del 1 al 24 de agosto, para así saber qué ocurrirá al año siguiente.

Dicha observación se divide en dos fases. La primera, que va del 1 al 12 de agosto, sirve para vaticinar qué ocurrirá en la primera quincena de todos los meses del año. Mientras que del 13 al 24 servirá para saber qué ocurrirá en la segunda mitad de cada mes. Esta vez el cálculo se hace la inversa, correspondiendo el día 13 a enero, el 14 a febrero, y así sucesivamente.

Críticas al método

Pese a que las cabañuelas lleven usándose miles de años, ni este, ni otros métodos similares como las témporas, son válidos para los meteorólogos. Para ellos, "no tiene rigor científico alguno", de hecho, desde la página de Metored, aseguran haber comprobado en más de una ocasión el método utilizado por Jorge Rey, concluyendo que no había verosimilitud en las predicciones.