La magia, la historia y el mundo de las leyendas se apoderaron este miércoles por la noche de la ciudad califal de Medina Azahara con el inicio del ciclo escénico Algarabía, que dio comienzo, a la luz de la luna, con la actuación de la formación de música antigua Euskal Barrokensemble, que ofreció un espectáculo que aúna música, canto y narración para acercarse a la figura histórica de Subh, la esclava vascona que en la capital del califato omeya, Medina Azahara, pasó de ser esclava cantora a ser la favorita del califa Al-Hakam II. 

Los más de 200 espectadores que acudieron a esta cita se adentraron así en la corte califal, donde Subh alumbró a los dos hijos del califa al-Hakam, recibiendo el título de Gran Señora (al-sayyida al-kubra) como madre del príncipe heredero y futuro califa Hisam. Durante su minoría de edad, Subh controló los asuntos públicos de su hijo de la mano del hayib (primer ministro), Ibn Abi Amir (Almanzor). Así, la formación vasca recreó esta obra escénica pluridisciplinar acompañada de artistas de diferentes ámbitos para reflejar el contexto musical de la época. El montaje, que fue muy aplaudido, se apoya en la narración de varios textos, seleccionados por Mikel Zuza, que guiaron al público a través de la singular historia de Subh.

El ciclo continúa este jueves con la actuación del grupo Capella de Ministrers, que ofrecerá un espectáculo con el que celebra los 1.000 años del libro El collar de la paloma, de Ibn Hazm. El viernes será el turno de las Noches andalusíes desde Siria hasta Marruecos, donde el grupo Al-Turaz propondrá un espectáculo de música y danza andalusí-sufí. Finalmente, el sábado 6, el actor lucentino Rafael Álvarez El Brujo, presentará una obra original, elaborada ex profeso para Medina Azahara basada en la figura del juglar.