Cordobés afincado en Madrid desde hace más de cincuenta años, José Luis Aranda Medina, ha llevado desde siempre sus raíces andaluzas por bandera. Tras su primer libro novelado, Cuentos de allí y de entonces, donde Córdoba era su escenario principal, la nueva publicación de Aranda es Fue en Qurtuba, una novela policial inspirada en la Córdoba Califal de Abderramán III que además cuenta en su portada con un grabado del autor.

--Usted es abogado de profesión ¿Cómo se introdujo en el mundo de la escritura?

--Siempre he tenido esa tendencia por escribir. Esto ha sido la típica afición que se tiene desde hace mucho y con el tiempo vas haciendo alguna que otra cosita suelta. Pero sin duda alguna, lo que me llevó, de alguna forma, a escribir fue salir de Córdoba. Mi afición por Córdoba se acrecentó hasta un punto realmente extraordinario.

--Desde hace mas de 50 años reside en Madrid, pero en sus libros siempre aparece su Córdoba natal ¿Fue complicado marcharse de un lugar al que le tiene tanto apego?

--La verdad que sí. Para mi Córdoba era, y es, todo, pero de alguna forma las tendencias juveniles siempre te animan a cambiar a sitios más movidos. Madrid siempre te va a brindar más oportunidades de cara al ejercicio de la profesión, porque un sitio mayor te lo facilitaba mucho más que quedarte en Córdoba.

--¿Piensa regresar en algún momento?

--En un determinado momento estaba convencido de regresar, pero mis hijos me dijeron que se volviera su padre que ellos se quedaban aquí. Por tanto, es difícil, porque la familia está ya asentada aquí y es más complicado, aunque para mí sería estupendo, pero absolutamente difícil.

--¿Con el tiempo, cómo ve Córdoba desde la distancia?

--Sigue siendo lo que era aun cuando ha cambiado, esto puede resultar paradójico pero es así. Yo voy a Córdoba y he de reconocer que hay una parte que me resulta absolutamente extraña, es una Córdoba moderna que no he visto crecer, pero por otra parte es una Córdoba que te la puedes encontrar en cualquier sitio, es decir sus amplias avenidas y sus edificios de grandes dimensiones los puedes encontrar en cualquier otra ciudad que haya crecido en los últimos años. Por eso digo que Córdoba a ha cambiado en ese sentido, pero yo prefiero pensar que sin embargo la Córdoba de siempre se queda ahí, en las calles de la ciudad vieja.

--Dos de sus libros tienen como escenario a Córdoba ¿Se plantea escribir una novela en la que Córdoba no esté presente?

--Efectivamente, tengo dos libros sobre Córdoba. Uno de narraciones breves, que presenté en una Feria del Libro de Córdoba, y este titulado Fue en Qurtuba . A parte de esos tengo una novela de ámbito universitario y luego dos de tipo más social. Por tanto, no son todos de Córdoba, sin embargo los dos que tengo de Córdoba son para mí los que más difusión han tenido.

--Si no me equivoco, la portada de este último libro es un grabado suyo de la ciudad de Córdoba ¿También saca tiempo para el dibujo y la pintura?

Efectivamente, es un grabado de la calle Cabeza. A lo largo de mi vida he hecho hasta seis exposiciones, aunque no me atrevería a decir que eran de pintura ya que es algo que le tengo mucho respeto, y lo que yo trabajo son plumillas y sanguinas. Pero podríamos decir que he hecho cuatro principales exposiciones y estas sí fueron todas sobre diferentes rincones de Córdoba. Es por eso que cuando llegó el momento de que la editorial eligiera portada considerara este grabado el más oportuno.

--Hablando de editoriales, ¿en los tiempos que corren, es complicado que una editorial publique un libro?

--No es complicado, es casi imposible. Las editoriales ahora mismo no admiten prácticamente originales y tienes que tener la suerte de encontrar a alguien que te haya leído o te haya visto. En mi caso, alguna editorial que otra conocía de impartir mis conferencias y eso me ha servido para publicar este libro, que incluso de alguna manera para las editoriales sería algo complicado. No olvidemos que este libro, aunque es una novela policial, es algo que se desarrolla en una Córdoba de Abderramán III, donde se describe Córdoba a la perfección.

--A colación de esto último, ¿cómo ha sido el trabajo de documentación para la novela?

--Ha sido un trabajo intenso, pero pertenecer al asociacionismo andaluz me ha ayudado bastante porque me ha llevado a transmitir por diferentes sitios justamente el tema de lo que fue Andalucía y de lo que fue Córdoba. Yo tengo una frase que siempre digo que rescate de Antonio Gala: «A toda Andalucía, la amo en tu nombre, Córdoba». En definitiva, todo esto me llevó a engrosar una amplia bibliografía que me animó a hacer este último libro, ya que en el anterior no era necesaria esta fase de documentación.

--Dice que siempre lleva el nombre de Córdoba por bandera ¿Se considera usted embajador de Córdoba?

--De alguna manera, por supuesto que sí. El otro día alguien me dijo «se ha muerto Julio Anguita, ya solo quedas tu de califa». Mi propósito siempre ha sido llevar a la gente que Andalucía y Córdoba tienen una historia muy profunda que viene desde tiempos inmemoriales, posiblemente Cádiz sea la ciudad más antigua de Europa, pero Córdoba no anda muy atrás.