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Reportaje

¿Qué puentes hay entre la fauna salvaje y el ser humano?

El Grupo de Investigación Biología, Gestión y Conservación de Fauna Silvestre (RNM-001) de la UCO asesora a la administración andaluza en la gestión de las especies cinegéticas, siempre basada en la investigación de calidad

Algunos de los miembros del Grupo de Biología, Gestión y Conservación de Fauna Silvestre.

Algunos de los miembros del Grupo de Biología, Gestión y Conservación de Fauna Silvestre. / CÓRDOBA

Córdoba

Hace 16 años que nació el Grupo de Investigación Biología, Gestión y Conservación de Fauna Silvestre (RNM-001) de la Universidad de Córdoba, que hoy dirige Juan Carranza Almansa, catedrático de Zoología y director científico de la Unidad de Investigación en Recursos Cinegéticos y Piscícolas de la UCO. Actualmente, el grupo está integrado por 11 investigadores vinculados a las facultades de Ciencias y Ciencias de la Educación y Psicología.

Asesoramiento

El grupo nació como una estructura de asesoramiento desde la universidad a la Junta de Andalucía para la gestión de las especies cinegéticas. «Desde el principio, este asesoramiento ha pretendido basarse en la investigación de calidad, manteniendo los objetivos aplicados junto a la generación de conocimiento fundamental», señala Carranza. Actualmente, sus líneas de trabajo se pueden agrupar en dos bloques. Uno de ciencia básica, orientado a la generación de conocimiento en aspectos de la biología, etología y evolución, principalmente relacionado con la selección sexual, en especies de mamíferos y aves, destacando los trabajos sobre el ciervo ibérico.

El otro bloque se aplica a la gestión de poblaciones de fauna silvestre, sobre todo aquellas que son objeto de aprovechamiento cinegético. «En estas líneas de trabajo el enfoque es siempre desde el punto de vista de la conservación, tratando de que la gestión y aprovechamiento de las especies de la fauna no genere impactos negativos en esas especies o en los ecosistemas. Nos preocupan mucho los impactos de tipo genético, es decir las alteraciones debidas al manejo o a la cría en cautividad y suelta en el medio, no solo los posibles descensos numéricos de las poblaciones», expone Carranza.

Proyectos

En la línea de trabajo orientada a la generación de conocimiento, el grupo trabaja en un proyecto del Plan Estatal de I+D+i que pretende conocer la regulación en la expresión de genes que intervienen en el desarrollo de caracteres sexuales en los ciervos, tales como las cuernas o la mancha negra que producen en la zona ventral del cuerpo durante el período de apareamiento.

En la parte más orientada a la aplicación a la gestión de fauna, trabajan en un proyecto financiado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, en el cual estudian los modos de control de las poblaciones de ungulados en Cabañeros y Monfragüe.

«Para la Junta de Andalucía, estamos trabajando en los controles genéticos en las granjas de perdices y codornices, en las normas sobre control de depredadores, en las órdenes de vedas, en el seguimiento de las poblaciones de tórtola europea, en los conflictos relacionados con la fauna cinegética, incluyendo tanto sanitarios (fauna y ganado) como sociales (cazadores y sociedad en general), o en la aplicación de la certificación de calidad en la gestión bajo el estándar Geciso, desarrollado por nuestro grupo de investigación», resume Carranza.

«Un proyecto importante con investigadores de muchos países ha sido la caracterización genética de las poblaciones y subespecies de ciervo de Europa, con importantes implicaciones en la conservación de nuestra subespecie ibérica», destaca Carranza, quien apunta que «el grupo participa también en la producción de documentales de naturaleza».

Futuro

El director del grupo hace hincapié en que «las líneas actuales deben seguir siendo reforzadas, ya que pueden aportar mucho todavía al conocimiento y a la gestión. En particular, nos interesa avanzar en cómo la selección sexual afecta a las trayectorias de envejecimiento en machos y hembras, con aplicaciones no solo en animales sino también en nuestra propia especie; en las claves que puedan permitir que la gestión de la fauna sea más compatible con los procesos naturales, tanto ecológicos, como etológicos y evolutivos; en compatibilizar la gestión de la fauna con el bienestar animal y en los aspectos de la dimensión humana con la fauna, incluyendo percepción y preferencias sociales.

Transferencia

La transferencia ha sido fundamental para el grupo y, de hecho, fue una potente razón para su creación. «La hemos llevado a cabo continuamente con convenios con la administración pública andaluza y de otras autonomías, del gobierno central, así como con entidades privadas, relacionadas con fincas de caza, granjas, asociaciones conservacionistas, etc. Siempre hemos tratado de mantener el equilibrio entre la producción científica de calidad, lo que podemos llamar descubrimientos, y la puesta en marcha de las aplicaciones que la sociedad demanda, lo que podemos llamar soluciones», apostilla Juan Carranza.

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