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Día Internacional de las Personas con Discapacidad

La UCO transforma la atención a la diversidad con su Área de Inclusión

En la Universidad de Córdoba estudian cada año unos 175 estudiantes con alguna discapacidad, aunque son más los atendidos por el Área de Inclusión, cuyo objetivo es ampliar los servicios

La UCO ha ampliado el personal del Área de Inclusión y ha creado una nueva sede en los Colegios Mayores.

La UCO ha ampliado el personal del Área de Inclusión y ha creado una nueva sede en los Colegios Mayores. / CÓRDOBA

Córdoba

Hoy, 3 de diciembre, se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. El equipo rectoral ha impulsado transformaciones clave que han fortalecido de manera profunda la atención a la discapacidad en la Universidad de Córdoba.

«En primer lugar, hemos reforzado la estructura del Área de Inclusión, aumentando los recursos humanos y mejorando la capacidad de respuesta ante una demanda creciente y cada vez más compleja. Este refuerzo nos ha permitido ofrecer un acompañamiento más especializado y cercano al estudiantado, al PDI y al PTGAS, además de mejorar los servicios de apoyo académico, con un incremento notable de las adaptaciones curriculares y una atención más homogénea en todos los centros», explica la vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social, Sara Pinzi.

Además, la UCO ha dado un paso importante en visibilidad institucional con la creación de una nueva sede del Área de Inclusión en los Colegios Mayores, «concebida como un espacio accesible y pedagógico. A ello se suma el impulso de la Red de Equidad, que involucra a personas de distintos centros en la detección de barreras y la promoción de buenas prácticas, contribuyendo a construir una cultura universitaria auténticamente inclusiva», indica Pinzi.

La UCO ha pasado de 75 a 125 adaptaciones curriculares en dos cursos

«La tercera línea de avance ha sido la creación de un marco legislativo sólido, que aporta coherencia, seguridad jurídica y estabilidad. En este periodo se han aprobado reglamentos fundamentales tanto para el estudiantado como para el PDI con discapacidad, y se ha constituido la Comisión de Inclusión del Consejo de Gobierno, un órgano pionero en Andalucía que sitúa la inclusión como un eje estratégico», destaca la responsable universitaria.

Más servicios

El número de estudiantes con discapacidad reconocida matriculados en la UCO se ha mantenido relativamente estable en los últimos años —179 en 2022/2023, 160 en 2023/2024 y 176 en 2024/2025—, pero «lo realmente significativo es que cada vez llegamos a más gente. Es fundamental diferenciar entre el estudiantado con discapacidad reconocida y el estudiantado atendido por el Área de Inclusión, porque no todas las necesidades que abordamos derivan de una discapacidad. Atendemos también situaciones temporales o permanentes que requieren apoyos específicos —por enfermedad, crisis personales, necesidades específicas del aprendizaje, dificultades puntuales o situaciones sobrevenidas— aun cuando no exista un certificado oficial», puntualiza la vicerrectora.

La vicerrectora Sara Pinzi junto a miembros del Área de Inclusión de la UCO. | FIRMA

La vicerrectora Sara Pinzi junto a miembros del Área de Inclusión de la UCO. q / CÓRDOBA

El aumento más claro se observa en el uso de los servicios por parte del estudiantado: las adaptaciones curriculares han pasado de 75 en 2022/2023 a 125 en 2024/2025, lo que supone un incremento del 66,7% en solo dos cursos. También han crecido los apoyos más especializados (transporte adaptado, asistente personal, interprete de lengua de signos) y la participación del voluntariado, que ha aumentado de 10 a 18 personas. Este crecimiento se refleja también en el personal universitario: el PTGAS con discapacidad ha pasado de 15 a 20 personas, y el PDI, de 4 a 9 en tres años.

Ampliar servicios

«Nuestra voluntad es seguir ampliando y mejorando los servicios dirigidos al estudiantado con discapacidad, especialmente en áreas donde detectamos nuevas necesidades, como la orientación laboral o el acompañamiento personal. Sin embargo, es importante recordar que la expansión de esta cartera depende de la financiación disponible, ya que la mayoría de estos servicios —pese a la colaboración con otras instituciones,— se sostienen con fondos propios de la Universidad de Córdoba», reconoce Sara Pinzi.

Entre las prioridades de futuro está el desarrollo de un programa puente para el estudiantado con discapacidad que accede por primera vez a la universidad, trabajando de la mano con los equipos de orientación educativa de los centros de secundaria. Esto permitiría anticipar necesidades, planificar apoyos desde el primer día y garantizar una transición mucho más fluida al entorno universitario.

«Nuestro objetivo es seguir construyendo una UCO cada vez más accesible e inclusiva, siempre desde la responsabilidad y la sostenibilidad de los recursos», insiste Pinzi.

Sensibilización

«La sensibilización es un eje central de nuestra estrategia de inclusión. A lo largo del curso realizamos acciones formativas y divulgativas dirigidas al estudiantado, PDI y PTGAS, centradas en accesibilidad, adaptaciones razonables y equidad. Además, impulsamos numerosas actividades en colaboración con el Vicerrectorado de Salud y Bienestar y con entidades del ámbito de la discapacidad, lo que permite acercar estas realidades a la comunidad universitaria», señala Pinzi.

El objetivo es construir una UCO cada vez más accesible e inclusiva

Entre estas acciones destaca especialmente la Gala de la Discapacidad, celebrada cada año en torno al Día Internacional de las Personas con Discapacidad, donde se pone en valor el talento y la creatividad de personas con discapacidad.

A ello se suma el trabajo de sensibilización derivado de los procesos participativos del Plan de Inclusión y del Plan de Accesibilidad Universal -que se encuentra en su fase final de diagnóstico-, en los que han participado decenas de personas de todos los sectores de la universidad y entidades externas. «Estos espacios no solo permiten identificar barreras -físicas, sensoriales y cognitivas-, sino también generar conciencia colectiva y avanzar hacia una cultura universitaria cada vez más inclusiva», concluye Sara Pinzi.

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