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Reportaje

Casos reales para aprender

Estudiantes del grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos tienen la oportunidad de participar en Aulab, el Laboratorio Universitario de Asesoría Laboral, en el que, con la colaboración del Colegio de Graduados Sociales, actúan como profesionales en situaciones reales.

Simulacro de juicio en Aulab.

Simulacro de juicio en Aulab. / CÓRDOBA

Córdoba

El Laboratorio Universitario de Asesoría Laboral, Aulab, de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Córdoba es un espacio de aprendizaje que, en colaboración con el Colegio de Graduados Sociales (Icogs), permite al alumnado del grado de Relaciones Laborales y Recursos Humanos poner en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera, mediante la gestión y, en su caso resolución, de asuntos en los que actúan como profesionales en los distintos ámbitos de la asesoría laboral, estudiando y resolviendo casos reales planteados por clientes -profesionales, personas a título individual, entidades colaboradoras, etc.-, bajo la supervisión del profesorado universitario y, en su caso, de los profesionales que colaboren (graduados sociales, asesores, juristas y expertos de los diversos ámbitos).

Igualmente, Aulab pretende ser una herramienta y un espacio de cooperación con el Icogs que facilite e incentive el desarrollo y la vocación en el ámbito profesional de la asesoría laboral en general y del graduado social en particular. En este sentido, el Aulab también surge de una necesidad detectada por las empresas y profesionales que colaboran con la facultad en otros ámbitos, y es la relativa a asesores laborales, pues es una actividad muy demandada, de ahí la oportunidad de orientar a los estudiantes para que, tras concluir el grado, se dirijan a ese sector.

Método de trabajo

El director del Aulab y vicedecano de Postgrado y Formación Permanente de la Facultad de Ciencias del Trabajo, Antonio Costa, explica que en el laboratorio "utilizamos la llamada metodología clínica, en la cual se utilizan métodos interactivos para enseñar habilidades y competencias necesarias para la práctica de la asesoría en el mundo del trabajo. Es un proceso de cómo aprender de la experiencia (’learning by doing’). De esta forma, los estudiantes tienen la oportunidad de trabajar con profesionales y, al mismo tiempo, sus actividades son supervisadas y guiadas por expertos y docentes dentro de un sistema estructurado y coherente".

La presidenta del Icogs, en el centro, junto a profesorado y estudiantes del Aulab.

La presidenta del Icogs, en el centro, junto a profesorado y estudiantes del Aulab.

El modelo de formación «conecta la realidad jurídica y de gestión con la enseñanza de las materias vinculadas a la asesoría laboral, ofreciendo al estudiante la posibilidad de conocer casos reales y actuar sobre ellos. El seguimiento y desarrollo de los asuntos seguirán todos los ámbitos de este perfil profesional: desde la gestión y elaboración de documentación, a la tramitación y actuación ante las instituciones, incluida la simulación de intervención-defensa ante la jurisdicción social», señala Costa.

A tal efecto, el Aulab cuenta con dos instrumentos especialmente habilitados para ello: por un lado, la Oficina-Asesoría Laboral Aulab y Sala de Vistas por la Justicia Social. Antonio Costa indica que «en el primer caso se trata de un espacio-aula configurado con los materiales y recursos propios de una asesoría fiscal y laboral, incluida no solo su imagen corporativa, sino también los ‘softwares’ específicos de ese ámbito profesional y la formación necesaria para saber utilizarlos que nos facilitan gratuitamente empresas colaboradoras como Movatec o Grupo Castilla».

La dinámica es la propia de este tipo de empresas: Primero, las personas clientes van a plantear un asunto laboral o fiscal, ya sean personas individuales que quieren asesoría sobre sus derechos laborales y de Seguridad Social (despidos, salarios, derechos de conciliación, reclamar una prestación denegada por el INSS, etc.), o ya sean actuaciones de la empresa en materia laboral (hacer un contrato y orientarle en función de sus circunstancias y el marco legal y de ayudas, tramitar cartas de despido, recurrir una actuación de la ITSS, generar los documentos de Hacienda pertinentes, valoración de puestos, etc.). A tal efecto, deben cumplimentase las hojas de encargo y de confidencialidad y firmarlas todas las partes. Se abre un expediente para ese cliente en la correspondiente aplicación informática.

En segundo lugar, el alumnado prepara la documentación o material pertinente (dictamen, demanda judicial, carta de despido, papeleta de conciliación, nóminas, modelos 100, 111 o 145 para Hacienda, etc.). Para esta fase cuentan con el apoyo de profesorado y profesionales que les orientan y facilitan modelos, estudios, formularios, materiales jurídicos, etc.

Por último, se entrega al cliente lo solicitado y se le expone lo peticionado.

Por otra parte, «la sala de vistas se ha creado para desarrollar juicios simulados sobre los asuntos laborales, pues dispone de todos los detalles de una sala para la celebración de las vistas de tales actos (togas, mobiliario y material informático), y para tales juicios simulados hemos contado hasta el momento con la presencia y participación de jueces de lo Social de Córdoba», expone Costa.

Profesionales y docentes del Aulab

Profesionales y docentes del Aulab / CÓRDOBA

Colaboración

El Aulab cuenta con la colaboración del Icogs. «El papel de ICOGS y sus colegiados es central. De hecho, la sala de vistas lleva el nombre de ‘por la justicia social, en referencia al lema de los graduados sociales», destaca Costa quien insiste en que, en el día a día, «son cruciales, pues sin su colaboración el Aulab no podría funcionar tal y como lo está haciendo pues, por un lado, participan como clientes, aportando asuntos reales (anónimos) en los que han actuado en la práctica. En este caso, se coordina con el Aulab y su profesorado para poder organizar temáticas y complejidad y ordenarlos acorde al proceso formativo. Y además trasladan la experiencia de cómo se atiende a un cliente real». Y, por otro lado, «actúan como tutores de los estudiantes, lo que permite a éstos participar con ellos en sus actuaciones ante organismos (CMAC, INSS, TGSS, ITSS, etc.) o en los propios juicios reales en los ellos actúan como parte-representante (Juzgados de lo Social de Córdoba), e incluso tener alguna estancia en sus despachos para así conocer la dinámica de una asesoría laboral. Y en esta función, ayudan a resolver las dudas que puedan tener respecto a los asuntos que otros clientes les planteen (cómo enfocarlo, opciones de actuación, etc.)», añade el director del Aulab.

Participación

En las dos ediciones del Aulab han participado unas 14 personas. Costa apunta que «la propia metodología y dinámica que implica el Aulab requiere una atención individualizada del proceso formativo del alumnado, lo que unido a la apuesta por la excelencia y calidad que implica y su grado de experimentalidad, nos llevó a que el número de estudiantes por curso fuera limitado, de modo que no se superasen ocho personas durante el cuatrimestre».

En el Aulab, el alumnado puede ver múltiples asuntos propios de la asesoría. De hecho, un valor añadido es que el estudiante no repite una y otra vez las mismas actuaciones, sino que toca casi todas las materias. En este sentido, el alumnado tiene una visión bastante completa de los asuntos a tratar en una asesoría.

Para su atención, el alumnado se organiza por grupos (3-4 personas), por tanto, siempre ha habido dos grupos. Y dentro del mismo, para cada asunto, se designa una persona responsable del mismo (por tanto, todas ellas hacen esa función), que es quien hace los contactos, comunicaciones y la devolución al cliente. Hacerlo así es para que también desarrollen competencias de liderazgo y organización de equipos, entiendan la importancia de la confianza asesor-cliente y vean que un mismo asunto puede ser resuelto o planteado de forma distinta.

Beneficios

«Los resultados de evaluación son muy positivos, tanto para estudiantes como para profesionales, como se evidencia de las encuestas que se realizan», resalta Costa quien subraya que, «el alumnado no solo pone en práctica sus conocimientos durante el grado, sino que conoce de cerca las instituciones y organismos ante los que actuará en el futuro y, desde luego, sale con una agenda de contactos muy interesante. Igualmente, pueden vincular su TFG con el Aulab, ya que existe una modalidad específica de este tipo, lo que permite desarrollar un trabajo de corte profesional».

Para el Icogs, esta iniciativa posibilita nuevas incorporaciones de futuros colegiados y, en todo caso, permite formar asesores laborales para dar respuesta a la demanda del mercado en tal perfil.

Para la facultad y su profesorado «es también una oportunidad magnífica para conocer de primera mano los temas, asuntos y problemas más relevantes en este sector, podemos interactuar con ellos para nuestras clases y, sin duda, nos acerca a las herramientas y materiales reales que esos profesionales utilizan», concluye Costa.

Desde despidos a incapacidades, pasando por la conciliación laboral

Desde despidos a incapacidades, pasando por la conciliación laboral

El Aulab, Laboratorio Universitario de Asesoría Laboral, permite a los estudiantes abordar todo tipo de casos con los que, con toda seguridad, se encontrarán en su desempeño laboral.

Así, por ejemplo, han preparado alegaciones ante un requerimiento de la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social (ITSS) en un expediente sancionador por una contratación irregular temporal o han realizado una impugnación de una alta médica por parte de la mutua.

El estudiantado ha tenido que tramitar solicitudes y reclamaciones ante las mutuas relacionadas con incapacidades temporales, así como ante el Servicio Andaluz de Salud (SAS) o el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Además, también han participado en casos de solicitud de pensiones de viudedad o de un trabajador con edad, pero sin requisitos para obtener la jubilación. Los despidos de trabajadores son también asuntos en los que han podido actuar. Han participado en juicios por reclamación de cantidades por un despido de hogar doméstico y por despidos objetivos y disciplinarios.

También han tratado cuestiones relacionadas con nóminas, con la constitución de una empresa y contratación -costes fiscales, laborales y de Seguridad Social, asesoría, etc.- y de subrogación en contratas -costes laborales, cumplimiento y afectados, etc.-, entre ellos, la demanda de una trabajadora no subrogada tanto a la empresa saliente como a la entrante.

Los derechos de conciliación han sido otro de los temas abordados en el Aulab, entre ellos, la reducción y adaptación de jornada en caso de nacimiento y las posibilidades de acumulación con lactancia, elaborando un informe-dictamen para la persona trabajadora y la empresa.

Junto a todo ello, los estudiantes han tenido la oportunidad de elaborar un informe-presentación para un cliente sobre las obligaciones «laborales» formales de las empresas.

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