Entrevista | Manuel Torralbo Rector de la Universidad de Córdoba

«Creo que la universidad pública es mucho mejor que la privada»

El actual equipo rectoral alcanza el ecuador de su mandato con una apuesta decidida por el acercamiento de la UCO al territorio y a la sociedad cordobesa, convertida en una universidad inclusiva, igualitaria, sostenible y saludable.

Manuel Torralbo, rector de la UCO, defiende que la universidad pública es "mucho mejor que la privada"

A. J. González

El mandato del actual rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo, llega a su ecuador. Han sido dos años muy intensos de trabajo, y aunque se ha avanzado, aún hay muchos objetivos por alcanzar

-¿Está donde quería estar a estas alturas del mandato?

-Bueno, yo creo que vamos razonablemente bien. Como dice el entrenador del Atlético de Madrid, Simeone, «sin discutir ni un esfuerzo ni un minuto». Siempre quisiera uno avanzar en algunas cosas mucho más rápido, pero yo creo que vamos avanzando, sin duda.

-La UCO acaba de lanzar la campaña ‘Como el agua, la UCO para Córdoba’ ¿Es vital la UCO para la provincia?

-Eso creo. La UCO es vital para el territorio de Córdoba. Y, además, queremos ser protagonistas del desarrollo territorial con las empresas. Tenemos un sector productivo importante, mucho más de lo que a veces conocemos o pensamos, pero que no tiene un tamaño de empresas tan grande como para tener departamentos de investigación. Que tengan una universidad al servicio de esa investigación y de esa innovación me parece absolutamente imprescindible.

-Se acaba de celebrar la PEvAU. ¿Es la UCO lo suficientemente atractiva para los estudiantes?

-Bueno, hay titulaciones que son muy demandadas porque la sensación es que hay de empleo y eso, al final, influye en los estudiantes. Trabajamos con las que son menos demandadas para que también tengan mejores oportunidades y que se den cuenta que hay también empleabilidad en el mundo de las humanidades, de la gestión cultural. Me parece que hay que dar respuesta a todo.

- ¿La universidad pública compite cada vez más con las privadas en la captación de estudiantes?

-Bueno, en general, yo creo que la universidad pública española es mucho mejor que la privada y en concreto la Universidad de Córdoba. Creo que es mejor que las universidades privadas que tenemos en nuestro entorno cercano, porque tenemos mucha más trayectoria, más capacidad de investigación -que ahí ellos tienen un déficit en general bastante grande- y, bueno, lo único que le pedimos al Gobierno andaluz es que no haya excepciones y que las normas que se nos aplican a nosotros se apliquen a ellos. Lo que tenemos que hacer es seguir mejorando, pero claro, para eso necesitamos una apuesta también definitiva del Gobierno andaluz, que lo está haciendo, pero aún más fuerte.

«Lo que tenemos que demandar es disponer de las mismas oportunidades»

-¿Hay una política de debilitamiento en general de la enseñanza pública que también está afectando a la enseñanza superior?

-Hace unos días leí una entrevista, no recuerdo de quién, pero que estaba bastante acertado en el diagnóstico, y es que se ha instalado la sensación de que en un concertado hay más nivel de seguridad para las familias en el futuro de su hijo que en uno público. Lo cual me parece que es un error absoluto. El sueldo medio de Andalucía está en torno a los 18.000 euros, eso no da para ir a una universidad privada. O sea, a la privada va a poder ir quien tenga un sueldo medio mucho más alto. Nosotros lo que tenemos que demandar es disponer de las mismas oportunidades en cuanto a oferta de titulaciones y a medios de infraestructuras para no caer, porque si va cayendo, al cabo de 20 años, efectivamente, la gente se habrá instalado en que es mejor ir a una privada. Y entonces las familias se meterán en préstamos y operará lo que ha pasado en Estados Unidos, que hay una burbuja de estudiantes pagando universidades privadas, complicándose la vida.

-¿La educación se ha convertido en un negocio magnífico?

-Totalmente. Hoy hay universidades en manos de fondos de inversiones que lo que buscan es simplemente la rentabilidad. Pero esas universidades no invierten en becas tanto como deberían, no invierten en investigación tanto como deberían, invierten en otro tipo de cuestiones, por lo que al final a la sociedad acaba llegándole ese mensaje de que es mejor que tu hijo o tu hija vaya a una universidad privada porque va a tener más oportunidades de encontrar un trabajo. Y nosotros lo que queremos es una universidad pública fuerte, que forme a la gente, no por la capacidad que tenga de endeudarse o de pagar una matrícula, sino por su interés de aprender y de sus conocimientos.

-Dice que a las universidades privadas se les conceden los títulos que solicitan. ¿Tener más títulos es el futuro?

-No puede ser una obsesión más títulos, más títulos. Tiene que ser hacer mejor lo que hacemos, hacerlo con un tamaño de grupo más pequeño, más cercano también a las privadas, en las que pagando más, tienen posibilidad de hacer grupos más pequeños, y hacer también la universidad más internacional.

"Se necesitan prácticamente 24 millones para cumplir la cláusula de salvaguarda y la de nivelación"

-Recientemente se han aprobado nuevos grados para la UCO, entre ellos, uno muy demandado como es el de Logística y Transporte, que se impartirá junto a la Universidad de Cádiz. ¿Preferiría haber impartido el grado en solitario?

-Quizás por mi pasado como gestor del sistema público, soy un ferviente creyente en el sistema de universidades públicas y en la colaboración con las universidades hermanas y vecinas. Creo que eso enriquece el grado y lo hemos hecho con total entusiasmo y con espíritu de hacer las cosas mejor y aprovechar los recursos que tiene Andalucía. Es más, si estamos participando en una alianza europea donde nos estamos asociando con universidades europeas, ¿no te vas a asociar con las hermanas?

El rector de la UCO, Manuel Torralbo, antes de la entrevista.  | A.J. GONZÁLEZ

El rector de la UCO, Manuel Torralbo, antes de la entrevista. / A. J. González

-La UCO contará con 149 millones de euros de financiación el próximo curso. ¿Son suficientes?

-Primero, hay un modelo de financiación, aprobado el año pasado, que tiene muy buenas cosas. Ahora hay que acompañarlo cada año de las cuentas. Los 149 millones es la suma de varias cantidades. La más importante es la del modelo, que son 139,9 millones. La diferencia con la cantidad del año pasado, que fueron 136,5 está en los incrementos retributivos del personal dictaminados por el Estado. Lo que tiene de bueno el modelo es la cláusula de salvaguarda, que siempre debe garantizar la cantidad que recibiste el año pasado más esos incrementos retributivos. Eso a la institución no la mete en incertidumbre. El resto, hasta los 149 millones, procede del convenio con el SAS, que es 1,2 millones, que es la misma cantidad del año pasado. Luego tenemos casi 5 millones para microcredenciales y por las plazas que se aumentaron en Medicina, este dinero lo ha financiado el Ministerio de Universidades y es exclusivo para hacer microcredenciales y para mejorar las infraestructuras de Medicina. Y luego hay otros 3 millones de remanentes no afectados de la universidad, de sus ahorros, y que se van a utilizar en las inversiones que autoricen. Lo que pasa es que (el remanente) es insuficiente para las inversiones que necesitamos. Por eso decimos que se necesitan prácticamente 24 millones para cumplir la cláusula de salvaguardia y la de nivelación. El consejero se ha comprometido a buscar esos recursos y confiamos en que los consiga porque los dos últimos años ha habido sobre el presupuesto inicial dos incrementos de algo más de 20 millones. Además, hay dos acuerdos para la evaluación del PDI y el Ptgas que conllevan unos incrementos. Ahora lo que falta es que la Consejería con Hacienda determine cómo se pueden pagar. Si consigue la financiación para que sean viables, pues, de verdad, habrá que darle un aplauso muy grande al consejero si remata la faena.

"Es imprescindible trabajar en un plan de infraestructuras a medio y largo plazo"

-Por la falta de dinero, ¿los edificios del Vial Norte y de la Zona tendrán que esperar?

-Los tres millones de los remanentes dan para poco. Estamos con la urbanización de Rabanales. Eso hay que terminarlo. Y estamos adaptando un local enfrente de la estación para trasladar las oficinas que hay en la esquina de la avenida de América con Mozárabes. También se han hecho reparaciones de cubiertas en Derecho, mejoras de climatización, el Instituto de Química Fina se va a terminar para que se pueda utilizar. En fin, los tres millones no dan para una obra como el proyecto del Vial. Eso cuesta fácilmente 9 o 10 millones de euros. Por eso es imprescindible que trabajemos en un plan de infraestructuras a medio y largo plazo. Y le pedimos al consejero que lo estudie con el Gobierno, con fondos europeos, incluso con el Banco Europeo de Inversiones. Que tenga capacidad también de pedir a la Junta Andalucía. Pero es verdad que eso no es inminente, porque, aunque tuviera ahora el dinero para el Vial, no puedo hacerlo porque no tengo licencia. Todo lleva su proceso. Y, por eso, pedimos que en el modelo de financiación se contemplaran al menos 20 millones anuales de los remanentes para infraestructuras, pero finalmente quedó en un máximo de 20 millones.

-¿Y la ampliación de Derecho?

-Todos los proyectos que venían lanzados en la Universidad, no hemos parado ni cambiado ni uno. A los arquitectos que estaban trabajando en el proyecto del edificio auxiliar les pedimos que lo culminaran porque no es un proyecto demasiado grande y podría entrar por remanente. No se está perdiendo ni un minuto y en cuanto tengamos el proyecto y licencia, lo metemos en los presupuestos. Lo que tenemos que hacer siempre es sacar el máximo rendimiento a los espacios que tenemos.

El rector de la UCO, Manuel Torralbo, posa para la entrevista.

El rector de la UCO, Manuel Torralbo, posa para la entrevista. / Chencho Martínez

-Al hilo de la financiación, ha aumentado la UCO los fondos para el plan propio de investigación y, además, viene aumentando la captación de fondos externos.

-Somos, en general, muy buenos para el tamaño que tenemos, en datos relativos, en captación de fondos y en producción de tesis doctorales. Esta universidad tiene una gran tradición en producir ciencia y de calidad. Y, además, en relación con las empresas. Un ejemplo reciente es la Cátedra de Inteligencia Artificial y Agro, en donde el Ministerio pone 1,2 millones, pero el resto lo tienen que aportar empresas. Y para ir a la solicitud tenía que haber un compromiso firmado con las empresas de poner ese dinero. Este es un magnífico ejemplo de cómo debemos de caminar de la mano de la empresa, que necesita innovar para mantenerse. El camino tiene que ir necesariamente por pensar en las necesidades del sector productivo. Dar un paso de acercamiento es lo que nos va a dar éxito.

-En esa relación con el mundo productivo de la provincia, cada vez más está cobrando importancia la formación continua.

-Las microcredenciales, por ejemplo, van a ser clave. Debemos escuchar a las empresas, qué necesitan en el apartado de formación ahora para el diseño de las microcredenciales. Es más, no es que tenemos que escucharlas, es que tenemos que hacer el diseño con ellas. La UCO tiene capacidad para dar respuesta a esa demanda que no solo viene de la empresa, viene también de cualquier ciudadano que personalmente quiere seguir formándose.

-Un ejemplo lo tenemos en el Centro Intergeneracional, que clausuraba hace unos días el curso con 1.800 alumnos, pero 1.800 alumnos implicados y exigentes.

-El otro día a mí me maravilló que me pararon varias personas en el acto para decirme: «oye, es que se ha jubilado tal profesor y queremos que siga, a ver cómo se pueda hacer una habilitación especial para que sigan dando clase». Tenemos que abrir la mente a que la universidad ya no solo la forma gente joven, la universidad forma a gente. Esa es otra de las respuestas que tenemos que dar. Es que hay una cantidad de población que necesita formación permanente. Antes se decía, se hablaba, pero no se ponían recursos. La novedad, ahora, es que viene dinero específico del Ministerio justamente para eso. Es que esta formación que le vamos a ofrecer a la empresa no le va a costar.

-La Universidad de Córdoba se ha feminizado mucho, de hecho, en global hay más mujeres que hombres. Pero queda camino por hacer, sobre todo, en la igualdad en puestos directivos.

-Cada vez menos. Se va a seguir avanzando y, lógicamente, llegará un momento en que, por su propio peso, habrá hombres y mujeres, más o menos igual. Hay que adaptar, hay que hacer las cosas de otra forma. Acabamos de aprobar el tercer Plan de Igualdad y desde luego, en temas de igualdad no damos ni un paso atrás.

-Por lo que se refiere al personal investigador (PDI) y al personal técnico, de gestión, administración y servicios (Ptgas), una de las quejas que se venía arrastrando era la estabilización.

-Ahí hemos dado en los dos años, yo creo, que enormes pasos. El equipo de gerencia ha puesto mucho esfuerzo y se han resuelto bastantes oposiciones. El número de personas que están estabilizadas es ya muy importante y también hemos convocado muchas plazas de promoción y vamos a continuar. En la campaña electoral el Ptgas me dio un mensaje claro, tenían un sentimiento de que no habían estado suficientemente atendidos, vamos a decirlo de esa forma elegante. Y desde luego no hemos parado de demostrarles en multitud de reformas, reglamentos, de mesas de negociación. Aparte del trabajo que hemos hecho con Andalucía, en el que la UCO ha tenido un papel importantísimo de empuje, hemos avanzado en mi opinión bastante y desde luego hay mejor clima.

"El sector empresarial necesita formación e innovación y queremos estar cerca"

-¿Y con los estudiantes, ¿Qué tal es la relación con ellos?

-Con los estudiantes, una de las cuestiones que cuando llegamos teníamos pendiente era una falta de consenso sobre el calendario. Nos sentamos y es un problema que ya no se ha vuelto a hablar del mismo. Es una buena noticia. Hace poco nos pidieron elecciones parciales del claustro. Las hemos convocado. En el tema de las bibliotecas, cuando han pedido una ampliación de horarios se les ha dado. Creo que tenemos que seguir trabajando en mejorar su participación, que es esencial. Es verdad que el estudiante viene a estudiar y entra en una dinámica muy exigente de clases, de prácticas y de los trabajos que tienen que hacer. Precisamente una universidad pública lo que tiene que dar es la oportunidad de que el estudiante pueda tener las mejores condiciones para estudiar.

-La implicación de la UCO en el territorio ha dado un paso más con la creación de los Centros Territoriales de Desarrollo. Ya hay tres en marcha y aunque llevan poco tiempo funcionando, ¿cuál está siendo la respuesta a los mismos?

-Sí, sí. De entrada, yo creo que hemos sido valientes porque innovar y hacer cosas nuevas tiene su riesgo. Pero lo hemos hecho desde el convencimiento de que el sector empresarial no solo está en Córdoba capital, sino que está también en la provincia y que necesitan formación, innovación, investigación y queremos estar cerca para que se genere esa confianza necesaria. Se están cumpliendo los objetivos. Estamos llegando a las empresas más fácilmente y estamos dando ya formación. Pero esto no viene la universidad con la varita mágica y resuelve todo. Si el sector productivo no se implica o no escucha o no se acerca y nosotros no conseguimos también llamarle la atención, pues evidentemente a lo mejor no acertamos tanto como queremos. ¿Yo creo que vamos a acertar? Estoy convencido de que sí.

-La UCO también tiene una vertiente empresarial, la Corporación UCO. ¿Cuáles son sus objetivos para lo que queda de mandato?

-La corporación está encargada de llevar Ucoidiomas, el Hospital Clínico Veterinario, el Centro de Atención Infantil Temprana (CAIT) y Ucodeporte y bueno, yo creo que cada vez más el objetivo es que sientan que no son una empresa aislada de la universidad, sino que son una empresa de la universidad, que participan de una filosofía, de unas condiciones laborales, de unos derechos. Eso yo creo que todos lo están sintiendo.

El rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo.

El rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo. / Chencho Martínez

-¿Y sobre Rabanales 21?

-Rabanales 21, bueno, está saliendo de ese concurso que ya ha habido reiteradas veces, parece que cada vez ya hay más empresas que se instalan, algunas pueden gustar más o pueden gustar menos, pero lo que está claro es que, si queremos que Córdoba salga, necesitamos más empresas y más industrias porque la industria al final genera empleo y empleo de calidad.

-Desde la Universidad también se fomenta el emprendimiento.

-En eso Fundecor está haciendo un papel importante. Me parece que es importante porque el concepto de emprendimiento está muy relacionado con la innovación. Emprender no es solo crear una empresa. Tiene que emprender cualquier funcionario que está todos los días haciendo su trabajo y tiene que plantearse cada día cómo hacerlo diferente y mejor. Emprender es hacer algo nuevo, hacer algo diferente, que es una empresa, estupendo, que es una ‘start-up’, estupendo, pero que también tienes que tener esa actitud de decirle a tu jefe, ¿y si hiciéramos esto de otra forma? ¿y si tenemos estos datos? Los datos son importantísimos. Para analizar los temas económicos necesito datos comparativos. Y la inteligencia artificial. Hay que estar preparado. Ha venido y la universidad no puede estar de espaldas a lo que viene, al contrario, tiene que acogerlo y analizarlo y mejorarlo, investigarlo y prepararse para ello.

"Emprender no es solo crear una empresa. Emprender es algo nuevo, algo diferente"

-Y todo esto en el marco de una universidad sostenible y saludable.

-Son otros de los temas transversales, como el de la igualdad o la inclusión. La vicerrectora nos ha concienciado a todo el equipo rectoral porque si nosotros trasladamos que nos importa, eso capilariza hacia abajo. Pero es que además es un ahorro de costes. Es una inversión que a la larga supone un ahorro. Y en los temas saludables no dejamos de hacer campaña y tenemos que seguir insistiendo en que la gente haga más deporte. Yo primero, pero ya tengo una edad que lo tengo complicado (risas).