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Toros

Montoro rinde homenaje a El Chuli con un lleno hasta la bandera

El homenaje póstumo a Juan Rodríguez 'El Chuli' reunió a figuras del toreo y una gran afluencia de público, a pesar de que el resultado artístico no cumplió las expectativas

Alejandro Talavante, durante la corrida de hoy.

Alejandro Talavante, durante la corrida de hoy. / R. C. C.

Rafael Cobo

Rafael Cobo

Montoro

Toros en Montoro

Ganado: novillos de El Pilar, Jiménez Pasaquau, Román Sorando (3º y 4º) y Macandro, de irregular presentación y juego desigual.

Alejandro Talavante: estocada (una oreja).

Juan Ortega: dos pinchazos y estocada (una oreja).

Pablo Aguado: pinchazo y estocada (saludos desde el tercio).

Manuel Román: siete pinchazos, tres medias estocadas y dos descabellos (saludos tras aviso)

Pedro Montaldo: estocada (oreja).

Plaza: Montoro. Llenazo en mediodía de temperatura muy agradable.

Un lleno hasta la bandera y un gran ambiente. Aunque el resultado artístico no fuese el deseado, lo vivido este domingo en Montoro fue digno del mejor homenaje que se le podía tributar a Juan Rodríguez El Chuli, figura estrechamente ligada al campo bravo jiennense y a la trayectoria de varios matadores de toros, que tristamente fallecía a los 89 años de edad el pasado 17 de octubre de 2025.

Tal era el cariño del que gozaba en el mundo del toro que cuando se gestó un festival que sirviera de homenaje póstumo, varias de las primeras figuras del escalafón, entre ellos “su torero”, Juan Ortega, echaron para adelante y se anunciaron el 15 de noviembre, festejo que finalmente se suspendía por la lluvia.

Tres meses después, la afición y los profesionales rendían su particular homenaje a El Chuli, los primeros llenando los tendidos del coso montoreño en un espléndido mediodía, y los acartelados, intentando el lucimiento, cuando el ganado y la espada así lo permitió.

Alejandro Talavante

El espléndido mediodía arrancaba con Alejandro Talavante ante un soso y feo de hechuras ejemplar de El Pilar, con el que el extremeño destacó en varias tandas por la derecha, una de ellas de larguísimo metraje, exprimiendo en exceso a un novillo que tenía lo justo, como así se comprobó cuando lo intentó torear con la zurda, con la que en las postrimerías de la faena dejó otra buena tanda. Faena de altibajos que finiquitó con una certera estocada, siendo premiada su actuación con una oreja por un público con ganas de fiesta, pero también reivindicativo y que no olvida la situación que está viviendo Javier Moreno Lagartijo, exhibiéndose en el tendido una pancarta dirigida al empresario de Los Califas, que se encontraba en uno de los burladeros de la plaza de Montoro. En la misma podía leerse: "Garzón, tienes a un torero a 30 kilómetros de aquí muriéndose. ¿Cuánto más hay que esperar?”.

Juan Ortega

Muy esperada era la comparecencia de Juan Ortega en el festejo, lo que desde los primeros compases de puso de manifiesto por parte del sevillano, que recibió al de Jiménez Paquau con un pinturero saludo capotero, con verónicas a cámara lenta y un remate con otras dos, rodilla en tierra, para enmarcar. Con la muleta, tras brindar al hijo de El Chuli, Ortega tuvo que corregir el molesto cabeceo del novillo por ambos pitones, gustándose cuando tomó los engaños con la zurda, aunque sin llegar a ligar una tanda completa. Muchos detalles, pases sueltos de verdadero empaque, adornos, y en los últimos compases, una tanda de manoletinas rodilla en tierra, que levantó literalmente a los tendidos, pero sin llegar levantar el vuelo en ningún momento. Aun así y pese al fallo con los aceros, cortó otra oreja que paseó en una clamorosa vuelta al ruedo.

Pablo Aguado

El peor parado, en cuanto al lote ganadero, fue Pablo Aguado, que tuvo que zafarse ante un mal presentado (por su encornadura) y escaso de fuerzas ejemplar de Román Sorando, ante el que, con una labor de auténtico enfermero, poco o nada pudo hacer el sevillano, que tiró de vergüenza torera y lo intentó hasta que por enésima vez el novillo dio de bruces en el albero montoreño, gesto que le agradeció el público haciéndolo saludar desde el tercio.

Manuel Román

Y llegaba el turno de Manuel Román, otra de las comparecencias más esperadas de la matinal. Y a fe que el joven diestro cordobés era consciente de que los tendidos estaban claramente a su favor, como así se puso de manifiesto en un jaleado saludo capotero que presagiaba un nuevo éxito de Román en Montoro. Con la muleta, pese a que en los compases iniciales una gran tanda con la diestra rematada con un interminable pase de pecho y dos aseadas tandas con la zurda hicieran mantener esa ilusión inicial, la falta de acople de Román a partir de ese momento con el ejemplar de Sorando hizo que su actuación fuera un quiero y no puedo, sazonada con algún que otro chispazo, entre los que cabe apuntar los pases de pecho y el toreo por la izquierda, pero sin la rotundidad que la ocasión requería. Para colmo, un auténtico sainete con los aceros emborronó una actuación que, en su conjunto, no defraudó a los numerosos seguidores que hicieron saludar a Román desde el tercio.

Manuel Román, durante la faena.

Manuel Román, durante la faena. / R. C. C.

Pedro Montaldo

Cerraba el cartel el novillero Pedro Montaldo, que se vio superado por el novillo de Macandro, el mejor presentado del festejo, ante el que mostró muchas precauciones con la muleta, sufriendo una fea voltereta, de la que salió sin consecuencias, cuando lo intentaba torear con la izquierda. Un ejemplar al que no se le podía perder la cara ni un instante y al que el de Guadalajara finiquitó de una estocada, que le valió una oreja.

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