EL NOVILLERO salmantino Alejandro Marcos sufrió ayer en Tordesillas una tremenda voltereta por su primer novillo, y, aunque no llegó a calarle, sí le provocó un traumatismo craneoencefálico, por el que fue trasladado al Hospital Clínico de Valladolid para un estudio en profundidad. Por su parte, el mexicano Gerardo Rivera fue el triunfador de la tarde, gracias a las tres orejas que sumó del mejor lote de una desigual novillada.