Ganado: Dos toros para rejones de Angel Sánchez y seis para la lidia a pie de Victoriano del Río. Muy desiguales de presentación, mansos y parados.

El rejoneador Diego Ventura: metisaca (silencio); y rejón muy caído (oreja).

Finito de Córdoba: metisaca que "hace guardia" y estocada baja (silencio); y estocada baja (dos orejas tras aviso).

Miguel Abellán: estocada (silencio); y media (aviso y oreja con petición de la segunda).

Iván Fandiño: pinchazo y estocada (oreja tras aviso); y dos pinchazos y descabello (silencio).

El diestro Juan Serrano Finito de Córdoba cortó dos orejas a su segundo toro y abrió así la Puerta Grande del coso de la Muralla en la tradicional Corrida de Primavera celebrada ayer en la localidad alcarreña de Brihuega.

La tradicional Corrida de Primavera de Brihuega, uno de los espectáculos de más repercusión de la región, presentaba este año importantes novedades: la primera el cambio de formato a una corrida monstruo de ocho toros, y la segunda la presencia en el cartel de un rejoneador tras seis años sin que ningún torero a caballo actuara en el coso de La Muralla. Finito de Córdoba, que entró a última hora en el cartel en sustitución del lesionado Enrique Ponce, fue, a la postre, el gran protagonista de la tarde. Tras una primera faena sin apenas argumento por lo poco que se prestó el escurrido sobrero de Victoriano del Río, en el quinto llegó lo bueno. Gran faena de Finito a un toro encastado y con motor al que cuajó por los dos pitones en una faena repleta de plasticidad, hondura y mano baja. Muy bien Finito que epilogó su quehacer un adornos y remates de mucho regusto antes de agarrar una efectiva estocada. Cortó dos orejas.

Entonces fue Pablo Hermoso de Mendoza y hoy fue el otro estandarte del toreo ecuestre, Diego Ventura, que hacía su debut en esta plaza alcarreña y que, a la postre, hizo las delicias de los aficionados, sobre todo en su segundo toro, al que cortó una oreja. El que abrió plaza fue un astado manso y parado al que Ventura recetó dos rejones en la apertura, excesivo castigo ya que propició que el animal se parara y se negara a colaborar, y aunque el jinete hispanoluso lo puso todo de su parte, la faena fue silenciada. Pero el quinto, que recibió un solo rejón de castigo, tuvo más celo, y aquí Ventura estuvo a un nivel importante, especialmente en pares a dos manos de categoría, lo mejor de una variada y entregada actuación que le valió un apéndice.

Abellán salió muy decidido con el capote en su primero, gustándose en un quite por chicuelinas. Pero muleta en mano nada pudo hacer el hombre con un astado muy agarrado al piso. Con el séptimo salió a por todas Abellán, que principió faena de rodillas para, a continuación, llevar a cabo una labor un punto encimista que no acabó de despegar como se esperaba.

Cortó una oreja y le pidieron incluso la segunda, mas el usía optó por no concederla, provocando el enfado del tendido y del propio torero. Fandiño cuajó una primera faena de altas cotas por la suficiencia que demostró en la cara de su blandengue antagonista. Paseó un trofeo.

Pero no pudo redondear la Puerta Grande el de Orduña al pinchar otra notable faena.