Ganado: toros de Fuente Ymbro, bien presentados aunque desiguales de tipo, bravos y de buen juego a excepción del deslucido segundo. Cinco toros importantes aún con ciertos matices.

Juan Bautista: estocada fulminante (silencio); y estocada desprendida (vuelta tras petición mayoritaria, con abucheo al palco por denegar el trofeo).

Salvador Vega: dos pinchazos y estocada (silencio); y media (silencio tras un aviso).

Matías Tejela: media estocada (ovación tras petición); y estocada desprendida (ovación tras un aviso).

Cuadrillas: destacaron, a caballo Juan Francisco Peña en el tercero, al que banderilleó bien Carlos Avila y con el que así mismo estuvo muy oportuno José María Tejero al cortar en banderillas.

Plaza: La Misericordia (Zaragoza), tres cuartos en tarde desapacible.

Corrida con presencia pero dispareja, sin llegar a escalera. Igualados primero y tercero, segundo y quinto, y cuarto y sexto. Más variedad no cabe. Aunque esta vez los fuenteymbros llamaron la atención sobre todo por bravos. Corrida importante a pesar del lunar del segundo.

Bravos y con calidad, exigentes y, a la vez, agradecidos. Respondieron al hacerles las cosas bien, incluso no tan bien. No se explica la falta de trofeos en la tarde.

En todo caso hay que advertir que a Bautista le negó el triunfo descaradamente el presidente en el cuarto, y parecido con Tejela en el anterior, aunque esta petición no fue tan clamorosa ni la faena tan completa. Quien de verdad hizo méritos para el descalabro fue Vega, por debajo del sobresaliente quinto.

De Bautista hay que cantar su momento dulce, toreando tan poderoso y resuelto, tan capaz y seguro, tan elegante y con tan excelsa armonía. En la línea de su magnífica y triunfal exposición en Madrid hace menos de una semana, cuando cortó dos orejas por el arrebato del temple y la hondura.

Su primero de ayer, pronto y desplazándose largo, no humilló del todo, con la cara natural. También algo mironcete. Noble a pesar de todo, pero soso. Y con estos reparos la faena no fue tan interesante. Bautista lo toreó con plasticidad, sin obligarle, quedándose a medio camino de lo que se esperaba.

El cuarto cumplió en el caballo, sin apretar y con las fuerzas justas. Lució un buen tranco en banderillas. Y en la muleta se vino arriba. Excelente pitón derecho, por el que Bautista se empleó reposado y con arte, templando y ligando. Alguna indecisión por el izquierdo, con el toro andarín, pero enseguida se acopló el torero.

Vuelta a la derecha en un tramo final que incluyó los adornos del pase de las flores, la trinchera y la guinda de las manoletinas. Tras la estocada, absoluta mayoría de pañuelos. Sin embargo, el presidente no sacó el suyo, recibiendo airadas protestas mientras Bautista daba una aclamada vuelta al ruedo.

Vega no quiso, o no pudo con el complicado segundo, de medias arrancadas y sin descolgar. No hubo ni proyecto de faena.

En el quinto, el toro de la tarde, lo único bueno del torero fue el gesto de brindar al público, un compromiso que se quedó sólo en la intención. En los primeros cites de largo se vino el toro con un extraordinario tranco, Pero Vega dio el paso atrás, y a partir de ahí no se centró.

LASTIMA DE TORO Cooperaba el de Fuente Ymbro, desplazándose por abajo y abriéndose lo justo, mientras Vega andaba entre indecisiones, quitándose antes de que terminara de pasar el toro. Muchos pases, pocos buenos, sin atornillar las zapatillas. Toreo vulgar. Lástima de toro.

Tejela tuvo un primero que llegaba justo hasta donde la muleta, como buen bravo. Y como el trazo de cada pase era corto, pues hasta ahí. Tuvo mucha transmisión el toro, pero no la supo aprovechar el torero.

El sexto fue de los que hacía el avión, como se dice en la jerga, pues planeaba sobre los engaños, y con extraordinario tranco. Quizás por el izquierdo no perdonó, pero toro noble y de mucha calidad. Tejela lo toreó con arrestos, sin dudarle. Faena seria, incomprensiblemente sin música, y con poco eco en el tendido. Una pena, los toros intactos en el desolladero. Las orejas, simples despojos, cuando su destino era simbolizar el triunfo.