El novillero cordobés Manolo Martínez ha recaído de la lesión que sufrió en mayo en la plaza de Las Ventas de Madrid, de donde salió con una cornada de 12 centímetros y, lo que fue peor, una luxación en su hombro derecho. El golpe que recibió días atrás mientras toreaba una becerra en el campo ha terminado por agravarle una lesión que ha arrastrado durante toda la temporada, resintiéndose cada vez que entraba a matar. Así, Martínez explicó ayer que "el problema es que el hueso se me salía para arriba, pero mediante un vendaje compresivo lo corregía y eso me permitió continuar la temporada sometiéndome también a una intensa rehabilitación. Sin embargo, este nuevo golpe me ha llevado otra vez al principio y he tenido que parar", lo que le impidió actuar el pasado viernes en la novillada de Montoro en la que estaba anunciado. Ahora, la solución definitiva al problema pasaría por una intervención quirúrgica en la que se le implantara una aguja, pero Martínez descarta de momento esta posibilidad "porque se puede infectar". Así, el torero aprovechará el invierno para intentar corregir la lesión con vendajes.