Desde que la Feria de San Lucas de Jaén bajara el telón de la pasada temporada taurina española, hasta hoy que el ciclo de Valdemorillo vuelve a levantarlo de forma oficial para que arranque la campaña del 2003, la comidilla taurina ha girado, como casi siempre, en torno a los cambios de apoderamientos de matadores, novilleros y rejoneadores.

El goteo de rupturas amistosas --la fórmula más utilizada por el mundo taurino para silenciar discrepancias en la trastienda-- y de acuerdos en los que ambas partes pondrán todo de su parte ha sido continuo durante el llamado invierno taurino. Sin embargo, este año los divorcios y matrimonios profesionales en la fiesta han tenido un denominador común: han afectado, sobre todo, a los nuevos nombres que han irrumpido en las plazas con más fuerza, sin tocar a los cabezas del escalafón.

LOS MAS SONADOS

Los cambios que más repercusión mediática tuvieron fueron, en lógica, los que afectaron a tres de los nombres con más proyección de cara al 2003. Así, Antonio Ferrera y Luis Alvarez pusieron fin a su relación para optar luego el torero por Rafael Corbelle. En este caso, las justificaciones para la ruptura sonaron más altas que de costumbre y Alvarez argumentó "discrepancias de tipo personal y profesional".

También César Jiménez, llamado a encaramarse en lo más alto esta campaña, dejó la compañía del francés Simón Casas para unirse a José Luis Marca, en busca del "apoderado independiente". Y Fernando Robleño, triunfador de la temporada de Las Ventas, optó por los hermanos Chopera en lugar de Angel Guzmán.

Además, en un intento de relanzar sus carreras, Víctor Puerto se unió a Antonio Corbacho; Juan Bautista, a Luc Jalabert; Rafael de Julia se fue con Enrique Carmona; Alberto Ramírez con José María González de Caldas; Javier Conde se apuntó a la casa de Simón Casas; Alfonso Romero le dio la mano a José Luis Teruel, y Eugenio de Mora abandonó la casa Lozano para irse junto a Emilio Moreno.

Otros que apostaron por nuevos aires fueron Miguel Abellán, que se separó de Marca para marcharse con los Choperitas; Juan Mora que se subió a la casa de Victoriano Valencia; Ortega Cano se decantó por Manolo Martín, y Dámaso González, en el año de su reaparición, volvió con Manolo Lozano.

De los novilleros, amén de otros matadores y rejoneadores que movieron ficha, sonaron las apuestas de Matías Tejela por Simón Casas; David Galán por Carlos Zuñiga, y Manuel Escribano por Manuel Canorea.

En total, casi una treintena de toreros de los tres escalafones han buscado aire fresco para sus carreras. Y en octubre, allá por la Feria de San Lucas, el baile comenzará de nuevo.