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Investigación

Cinco detenidos por colocar un localizador GPS a un joyero de Córdoba y robarle más de 300.000 euros en joyas

La Guardia Civil arrestó el pasado 15 de enero a cinco presuntos miembros de una banda que robó a un joyero cordobés tras colocarle una baliza de seguimiento

Vídeo | Operación en las Tres Mil Viviendas contra una banda de ladrones

Guardia Civil

Carlos Doncel

La Guardia Civil de Cádiz ha detenido a cinco presuntos miembros de un violento grupo de atracadores asentado en el barrio de las Tres Mil Viviendas. Según informa la Benemérita, esta organización criminal es responsable del robo de más de 300.000 euros en joyas el pasado julio en Arcos de la Frontera. Un golpe que, como los anteriores cometidos, celebraron y agradecieron "con rituales de santería".

En el operativo de la Guardia Civil, ejecutado el pasado 15 de enero, se realizaron seis registros domiciliarios en Sevilla capital y Utrera, según apuntan fuentes oficiales. En estas entradas los agentes intervinieron "dos armas cortas modificadas, cuatro vehículos, 11.000 euros en efectivo, 12 relojes de las principales marcas, joyas de oro y multitud de efectos relacionados con el robo".

Asimismo, también se procedió a la detención de cinco supuestos integrantes de esta banda de atracadores. Una organización que, según subrayan desde la Benemérita, está detrás de "un atraco planificado cometido en la localidad gaditana de Arcos de la Frontera el pasado 9 de julio".

Una baliza de seguimiento en el coche del joyero

"El grupo había realizado una minuciosa planificación para seleccionar a la víctima: un fabricante de joyas cordobés que era comercial de sus propios productos", explican estas fuentes oficiales. "Tenían estudiados sus movimientos gracias a una baliza GPS colocada en los bajos de su vehículo que permitía realizar un seguimiento remoto de sus desplazamientos".

Este seguimiento los llevó hasta Arcos de la Frontera, donde "le propinaron numerosos golpes hasta arrebatarle el maletín que portaba en el que transportaba las joyas". "Tras cometer el atraco, los autores huyeron en un vehículo que previamente también habían robado y falsificado las placas de matrícula. Al verse perseguidos por las patrullas de la Guardia Civil, abandonaron el coche y se fugaron a pie".

Una vez desarrollada la investigación, se pudo constatar que estos presuntos delincuentes formaban parte de una organización criminal asentada la barriada sevillana de las Tres Mil Viviendas. "Desde esta zona se desplazaban para cometer los atracos y posteriormente regresaban donde disponían de varios inmuebles para ocultar los objetos robados y planificar nuevos asaltos".

"Dos de sus miembros, con numerosos antecedentes policiales, eran los encargados de ejecutar los atracos", detallan desde la Guardia Civil. "Un tercer integrante se ocupaba de la custodia, ocultación y posible venta de los efectos sustraídos, además de colaborar en las labores de vigilancia y protección del grupo. El último escalafón se encargaba de proporcionar los medios técnicos para el seguimiento de las posibles víctimas, con móviles y aplicaciones de localización".

Rituales de santería y caimanes

En uno de los domicilios registrados se localizó "una estancia habilitada como santuario de santería, donde los detenidos realizaban rituales para solicitar protección ante los atracos que iban a cometer o para agradecer el éxito obtenido por sus robos". "En el mismo registro se halló un ejemplar de caimán mantenido en cautividad, que ya ha sido entregado a las autoridades competentes".

Según informan desde el Instituto Armado, a los arrestados "se les imputan los delitos de robo con violencia e intimidación, lesiones, contra la intimidad por la colocación del dispositivo de seguimiento, robo y hurto de uso de vehículo, falsificación de documento público y pertenencia a organización criminal".

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