Intimidan a varios viandantes con una catana tras protagonizar una pelea en Zaragoza

La Policía Nacional detiene a dos jóvenes, quienes trataron de resistirse a los agentes a los que gritaron: «Sois unos perros del Estado, unos hijos de puta»;

Terraza en la que se sentaron los sospechosos antes de ser detenidos.

Terraza en la que se sentaron los sospechosos antes de ser detenidos.

L.M.G.

Las mañanas de los domingos suelen ser sinónimo de tranquilidad, de paseo, de desayuno al sol con una buena lectura. No lo vivieron así los vecinos del zaragozano barrio de Delicias, anteayer. Dos jóvenes, que minutos antes habían protagonizado una pelea, se dedicaron a amenazar a los viandantes del paseo Calanda esgrimiendo un palo de madera y una catana de 50 centímetros. Nadie resultó herido y los dos individuos acabaron en el calabozo.

Eran sobre las 11.30 horas cuando la sala del 091 del Cuerpo Nacional de Policía recibió la primera llamada que alertaba de una reyerta en la plaza Huesca en la que dos jóvenes esgrimían varias armas. Inmediatamente se desplazaron hasta allí dotaciones de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Aragón que al llegar no encontraron a nadie.

Pronto llegaron más avisos. En esta ocasión alertaban de la presencia de los mismos jóvenes por el paseo Calanda. Por la descripción eran los mismos, ya que iban vestidos con motivos florales y llevaban trenzas. En esta ocasión, los dos individuos, R. A. N. S. e Y. A. A. L., de 32 años y de origen nicaragüense, estaban amenazando a las personas que en ese momento caminaban por esta popular calle en la que las terrazas de los bares ocupan buena parte de sus aceras.

En una de ellas, en la del bar Aire del Danubio, se fijaron estos dos jóvenes para intentar pasar desapercibidos ante la presencia policial que se personó en la zona para intentar localizarles, identificarles y detenerles. Según pudo saber este diario, los jóvenes se sentaron en el velador, tirando la catana y el palo en una de las jardineras, si bien los agentes rápidamente dieron con ellos e intervinieron ambas armas.

Una detención que no fue tranquila. Ambos se enfrentaron a los policías nacionales, llegando a gritarles: «Sois unos perros del Estado, unos hijos de puta»; además de darles varios empujones. Nadie resultó herido, pero a los sospechosos le imputaron un delito de amenazas, resistencia a la autoridad pública, alteración del orden público y tenencia ilícita de armas.