El principal acusado por el crimen de Las Moreras ha declarado ante el jurado que actuó en defensa propia. Esto es lo más destacado de la primera sesión del juicio con jurado que acoge Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba y que tratará de esclarecer los hechos ocurridos el 8 de noviembre de 2018 en el patio Gabriel Celaya del barrio de Las Moreras. La reyerta, en la que participaron varias personas, se saldó con la muerte de un joven de 26 años, así como con varios heridos. Hay seis acusados, dos de ellos hermanos acusados de homicidio, y otros tantos procesados por agresiones y amenazas.

Durante su declaración, el joven de 22 años (19 cuando ocurrieron los hechos) R. J. R. V. ha contestado tanto a preguntas de la Fiscalía como de la acusación y también de su defensa. Según se extrae de sus declaraciones, este acusado, junto con su hermano y su madre acudieron el 8 de noviembre del 2018 al barrio de Las Moreras tras avisarles una familiar de que un vecino del barrio había pegado a un primo suyo, un menor de 13 años.

Este procesado ha asegurado que no acudieron hasta allí con ánimo de pelar, sino de "pedir explicaciones". R. J. R. V. fue hasta el patio Gabriel Celaya, mientras su hermano y su madre estaban con el familiar que les había avisado. El acusado se encontró con el padre del joven (también procesado, junto a su mujer) que después perdería la vida y le preguntó sobre lo que había ocurrido con su primo.

R. J. R. V. ha declarado que momentos después, el padre y su hijo bajaron con armas hasta el patio, entre ellas "una catana". El acusado ha asegurado que el joven de 26 años se le acercó con la catana con ánimo de agredirle y que finalmente se enzarzaron en una pelea. Durante esa pelea, el acusado resultó herido en varias partes de su cuerpo, llegando el otro implicado a atravesarle el brazo con la catana. El acusado ha aseverado que se encontró un cuchillo en el suelo y que actuó en defensa propia. "Si no cogía el cuchillo me mataba seguro", ha dicho, y ha asegurado que no quería matarlo y que "jamás en la vida pensé que iba a vivir una situación así".

Después de R. J. R. V. ha declarado su hermano, J. J. R. V., que está acusado de un delito de homicidio como cooperador necesario en la muerte del joven. Este acusado ha coincidido en su declaración con la de su hermano, añadiendo que él si llevaba un arma encima cuando salió de su casa camino de Las Moreras, concretamente, una cadena "de perro" que se metió en el bolsillo y que, ha apuntado, no llegó a usar.

J. J. R. V. llegó a pelearse con el padre de la víctima, sobre el que ha dicho que llevaba un palo y un cuchillo, y sufrió alguno cortes. En este punto, ha manifestado que cuando vio a su hermano peleando con el que después se convertiría en víctima mortal acudió hasta ellos. El joven de 26 años estaba en el suelo y J. J. R. V. apartó la catana y ha declarado que acudió hasta allí con ánimo de separar y que si hubiera visto a su hermano con un arma también se la habría quitado.

Además de los dos hermanos, en el juicio hay otras cuatro personas acusadas. Por un lado están los padres de la víctima, acusados de delitos de lesiones, así como la madre de los dos jóvenes acusados de homicidio y otra tía.