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NASA

La misión Artemis completa su histórico viaje alrededor de la Luna y consigue volver a la Tierra sana y salva: "Esto solo es el comienzo"

La nave ha amerizado con éxito en aguas del Pacífico alrededor de las 2.07 de la madrugada de este sábado tras una reentrada de vértigo en la que la cápsula ha sobrevivido a temperaturas de casi 3.000 grados y velocidades de hasta 40.000 km/h

Jared Isaacman, administrador general de NASA, afirma que este viaje demuestra que "pronto volveremos a pisar la Luna y esta vez para quedarnos"

La misión Artemis II de la NASA regresa a la Tierra tras el primer viaje lunar en más de 50 años

EP / NASA

Valentina Raffio

La primera misión lunar tripulada en más de medio siglo. La expedición que más lejos ha llevado a cuatro seres humanos de su planeta madre. La aventura que ha conseguido sobrevolar la cara oculta de la Luna, explorar desde las alturas algunas de las zonas más enigmáticas de nuestro satélite y reunir observaciones inéditas sobre su geología. La travesía que ha reavivado el sueño por la exploración espacial. La misión que acerca un poco más la promesa de volver a pisar a la Luna y, quizás, hasta construir colonias humanas permanentes. Ella, por fin, ya ha vuelto a casa. Artemis ha conseguido sobrevivir a diez días de travesía espacial de más de un millón de kilómetros y un aterrizaje de vértigo hasta posarse sana y salva en las aguas del Pacífico, frente a las costas de San Diego, alrededor de las 2.07 de la madrugada de este sábado (hora peninsular española). La sucesora del programa Apolo ha vuelto a la Tierra y, con ella, los cuatro astronautas a bordo de esta histórica misión. "Esto solo es el comienzo", ha exclamado con alegría el administrador general de NASA, Jared Isaacman.

El regreso de Artemis a la Tierra ha sido una operación de infarto. El mundo entero ha aguantado la respiración ante la vertiginosa reentrada en la atmósfera de la nave en la que, según ha explicado la NASA, la cápsula ha viajado a más de 40.000 km/h y ha experimentado temperaturas de casi 3.000 grados. Era la primera vez que una misión utilizaba un protocolo de reingreso así pero, por suerte, la maniobra ideada por el equipo técnico detrás de este vuelo ha conseguido esquivar las temidas grietas en el escudo térmico, los paracaídas se han abierto siguiendo la coreografía prevista y Artemis ha conseguido posarse con éxito sobre las tranquilas aguas del Pacífico. Desde allí se han desplegado un buque de la Marina, varios helicóptero y un amplio operativo técnico para rescatar a los tripulantes a bordo, realizar los primeros chequeos médicos y, después, llevarlos junto a sus familias.

"Los astronautas de Artemis han sido los embajadores de la humanidad ante las estrellas"

Jared Isaacman

— Administrador general de NASA

Isaacman, quien desde hace tan solo unos meses ejerce como máximo responsable de la NASA, se ha mostrado eufórico al hablar del resultado de esta misión. "No podría estar más orgulloso de Artemis. Del trabajo de equipo, de las noches en vela, de todo lo que se ha hecho para llegar hasta aquí", ha afirmado el administrador general de la agencia quien también ha tenido palabras de agradecimiento y admiración para los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. "Los astronautas de Artemis han sido los embajadores de la humanidad ante las estrellas", ha explicado. Para Isaacman, el éxito de este viaje demuestra que el programa Artemis tiene recorrido y que "pronto volveremos a pisar la Luna para queadrnos" y "quizás algún día también lleguemos a Marte". "Esto solo es el comienzo", ha recalcado con entusiasmo aupado por los aplausos del equipo.

El legado técnico y humano de Artemis

La misión, que despegó el pasado 2 de abril desde Cabo Cañaveral sin suscitar gran fervor, ha vuelto a la Tierra envuelta entre grandes aplausos. En parte, porque el viaje lunar en sí ha sido espectacular y ha dejado imágenes tan increíbles como un retrato de la Tierra tomado desde detrás de la Luna, un eclipse de película y una multitud de instantáneas en las que se pueden ver los cráteres que se ocultan en el lado oscuro de la Luna. Y en gran parte porque, más allá de los logros técnicos, los cuatro astronautas a bordo de esta misión han sabido mostrar su lado más humano y cautivar el cariño de millones de personas de todo el mundo. Tanto es así que, a su regreso, son muchos los que sienten que Reid, Victor, Christina y Jeremy, quienes hasta unas semanas eran cuatro desconocidos, ahora ya forman parte de un especial recuerdo compartido.

La misión ha hecho historia pos sus logros técnicos pero ha emocionado a millones de personas por la actitud humana de los astronautas a bordo

Artemis, más allá de sus logros técnicos, ha sido la misión en la que hemos visto el emotivo homenaje del capitán Reid Weisman a su fallecida esposa Carroll, a quien le dedicó un cráter en la Luna. El viaje narrado a través de las poéticas reflexiones del piloto Victor Glover sobre la fragilidad del planeta y lo especial que resulta nuestra existencia en medio de la nada del cosmos. La expedición científica en la que Christina Koch, primera mujer en formar parte de una misión lunar, ha reivindicado que el trabajo de las miles de personas que han trabajado en "cada tornillo, cada componente, cada protocolo". Y de todas las científicas invisibles y olvidadas como Katherine Johnson que trabajaron en para hacer posible este tipo de expediciones. La misión podrá presumir de muchos hitos científicos pero, en el momento más crítico, también fue el viaje en el que Jeremy Hansen repartió galletas entre sus compañeros para que, durante un instante, pudieran pausar sus observaciones científicas y apreciar el momento.

El éxito del segundo vuelo del programa Artemis reactiva la ilusión por los vuelos lunares y hasta acerca la posibilidad de crear civilizaciones en la Luna. A partir de ahora, según ha anunciado la NASA, el objetivo es realizar a corto plazo, en 2027, otro viaje tripulado alrededor de la Luna para poner a prueba tecnologías más avanzadas. Después se espera una cuarta expedición que sí aterrice sobre el suelo lunar para 2080. A partir de entonces, se ha prometido "una misión anual" para transportar materiales a la Luna y construir las primeras infraestructuras permanentes. El objetivo final sería tener una base lunar operativa para 2030. Con bandera estadounidense pero construida bajo el espíritu de la colaboración internacional. La promesa entusiasma a muchos pero, a su vez, choca con los brutales recortes impulsados por Trump en la NASA y, en general, el espíritu de caos que ha dejado en su paso. Artemis nos ha permitido volver a soñar con la Luna pero nadie tiene claro cuándo y cómo este sueño se hará realidad.

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