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SALUD MENTAL

Raquel Tomé, neuropsicóloga: "El peligro para los menores ya no está fuera de casa, sino agazapado en el interior de sus cuartos"

La experta Raquel Tomé analiza cómo la presión social y las interacciones negativas en redes afectan a los adolescentes, especialmente a las chicas, generando dudas sobre el mundo real

Raquel Tomé, psicóloga: "La sobreexposición a las pantallas es la causa principal en el deterioro de la salud mental"

Colegio de Psicología de Madrid

Tamara Morillo

Tamara Morillo

Madrid

"El 60% de nuestros adolescentes pasan más de 4 horas al día conectados a las pantallas". Raquel Tomé, psicóloga general sanitaria, psicoterapeuta, neuropsicóloga y miembro del Colegio Oficial de Psicología de Madrid, tras dar el dato, lanza una pregunta, "¿podría una hiperconexión excesiva afectar a la salud mental y al desarrollo de la inteligencia humana?".

Twitch, Instagram, TikTok, Youtube, Snapchat, Steam, Whatsapp e incluso Only Fans son, según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), las plataformas más utilizadas por los adolescentes. Las utilizan siempre, y las usan para todo. No es raro observar cómo cuando un grupo de adolescentes se junta, ninguno levanta la mirada para comunicarse o relacionarse. Lo hacen, aun estando juntos, a través de la pantalla. Con ellas charlan, buscan su reconocimiento social, refuerzan lazos comunes en grupo, comparten su día a día. También las emplean para estar al día de los temas que les interesan, siguen a personas relevantes (influencers), conocen gente nueva con gustos o amistades en común, incluso buscan pareja.

"Se trata de un lugar natural de encuentro para las personas de su misma edad. Muchos menores prefieren expresarse con imágenes", destacan los expertos de INCIBE. "Pueden compartir de forma fácil e inmediata imágenes y vídeos. Es fácil añadir filtros. Se puede etiquetar a distintas personas. Les permiten reafirmar su popularidad social mediante el número de 'me gusta' y seguidores que obtienen, comprobando así la aceptación que tienen frente a los demás". ¿Está pasando factura?

En el contexto de debate abierto después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, subrayara que España pretende prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años y adoptar otras medidas para aumentar el control de las plataformas digitales y que sus directivos tengan que asumir responsabilidades por las infracciones en sus redes, cobra especial relevancia la valoración de los expertos y lo que vienen observando, en los últimos tiempos, a raíz del análisis y trabajo con los menores.

La psicóloga, psicoterapeuta y neuropsicóloga Raquel Tomé analiza en el blog del Colegio Oficial de Psicología de Madrid cómo lo ven los niños, las niñas y los adolescentes, qué les preocupa y les angustia a los padres, pero también qué dicen al respecto los estudios científicos más recientes  y qué consejos nos ofrecen para manejar la tecnología de la mejor manera posible y a nuestro favor.

Hiperconexión y salud mental

los padres, afirma la experta, les preocupa el impacto de la hiperconexión y se quejan abiertamente de ello. "Piensan que ser adolescente en este tiempo es mucho más difícil que en otras épocas históricas y culpan en su mayoría a las redes sociales. Sospechan que el aumento de las tasas de mala salud mental entre los jóvenes, que saturó los servicios de salud mental después de la pandemia, está relacionado, no ya solo con factores económicos como la pobreza, que también, sino con un mal uso generalizado de las redes sociales que la deterioran".

"Incluso, consideran que el peligro para nuestros menores ya no se halla fuera de casa, sino agazapado en el interior de la oscuridad de sus cuartos pues sólo necesitan una pantalla conectada a internet para exponerlos a golpe de clic a contenidos dañinos y a personas con intenciones peligrosas. Reclaman a las empresas tecnológicas mayor implicación en la protección de los menores y la creación de espacios seguros y adecuados para ellos".

Cómo lo ven los menores

La percepción de los adolescentes de entre 13 y 17 años es muy distinta, informa Tomé. "Por un lado, son conscientes de que pasan demasiado tiempo en redes sociales, en concreto un 45% en 2025 frente al 36% en 2024, y así lo declaran en el último estudio realizado por el instituto americano el Pew Research Center. Pero mantienen una percepción positiva, que se debe en parte a que la socialización entre pares es muy importante para ellos en esta franja de edad".

"Las redes sociales son también 'sociables', una ventana abierta al mundo donde los adolescentes se miran y dan lugar a lo que se denomina una sociedad aumentada", continúa Tomé, "donde explosionan toda una cantidad y variedad de relaciones sociales y muchas de ellas responden a una combinación on-off online. De hecho, el 74% mantiene una percepción positiva de ellas y declara que les hace sentirse más conectados con sus amigos y el 65% como un lugar donde pueden expresar su creatividad".

Lo que ven sus padres

Raquel Tomé considera en dicho blog que el impacto negativo de estas plataformas está en que los padres ven a sus hijos sentirse presionados a actuar de una determianda manera. "En que están expuestos a interacciones negativas  como comentarios negativos en redes, acoso, likes, sextorsión, etc. Una cuestión, afirma, atravesada por el género, dado que lo sufren más las chicas que los chicos".

"Creen que están constantemente conectados, sumergidos en la vida virtual lo que les genera dudas acerca de cómo lidiarán con el mundo real y los ven desconectados muchas veces de sí mismos".

Sobre todo, añade la psicóloga, "observan en ellos la aparición de conductas evitativas o fóbicas a la hora de relacionarse y de mantener conversaciones en persona, ¿son estas nuevas costumbres expresión de un deficiente ajuste emocional en las relaciones y de sus habilidades sociales?, ¿compromete su adaptación a un mundo real relacional?", cuestiona.

"La adicción a los móviles afecta al 5% de la población joven y se ha descrito recientemente como más adictivas que el alcohol o que el tabaco"

Raquel Tomé

— Psicóloga General Sanitaria, psicoterapeuta y neuropsicóloga del Colegio de Psicología de Madrid

Estudios científicos actuales

La experta del Colegio de Psicología de Madrid pone sobre la mesa lo que cuentan los estudios científicos actuales. "David Ezpeleta, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, alertó de que los móviles generan unos microestímulos de corta duración y alta intensidad similares a los de las tragaperras, una adicción que modifica el cerebro y disminuye la concentración, la memoria y el aprendizaje.Se estima que esta adicción afecta al 5% de la población joven y se ha descrito recientemente como más adictivas que el alcohol o que el tabaco.

Su naturaleza adictiva, amplía, "proviene de fomentar la 'urgencia' y la impulsividad en la forma de usarlas. Y ésta es la clave del éxito de su gigantesco crecimiento económico".

"La sobreexposición a las pantallas es la 'causa principal' en el deterioro de la salud mental y que afecta de forma negativa al propio desarrollo cerebral"

Raquel Tomé

— Psicóloga General Sanitaria, psicoterapeuta y neuropsicóloga del Colegio de Psicología de Madrid.

"Empeoran la salud mental adolescente", añade la experta. "Y, esto ha sido corroborado por el catedrático de Harvard, Dr. Martínez González quien habla de una 'epidemia neuropsíquica'. Hasta el momento sólo disponíamos de estudios correlacionales, pero se acaba de demostrar científicamente que la sobreexposición a las pantallas es la 'causa principal' en el deterioro de la salud mental y que afecta de forma negativa al propio desarrollo cerebral tanto estructural como funcionalmente, así como en la mielinización del cerebro".

Tomé amplía. "Esto es importantísimo, afirma, porque la mielina es una sustancia que recubre las neuronas y que facilita la trasmisión de los impulsos nerviosos, es decir, su comunicación. Por tanto, tendremos a personas con un cerebro menos desarrollado y peor conectado. Con funciones ejecutivas más pobres, que son las más superiores, las que nos ayudan como seres humanos a pensarnos a nosotros mismos y que además intervienen directamente en la regulación emocional y conductual".

Hacer buen uso

A ojos de la psicóloga, "para hacer un buen uso, a la luz de los conocimientos científicos, hay que exigir una intervención múltiple: a nivel institucional regulaciones gubernamentales basadas en información científica que reduzca los riesgos en salud mental y garantice un adecuado desarrollo integral de la persona. Como padres, hay que procurar estar al tanto y mantenernos adecuadamente informados. Integrar en nuestra vida hábitos personales y familiares. De poco sirve hablar a nuestros hijos/as si los adultos no somos capaces de ofrecer un modelo adecuado del que aprender. Porque si hay un reto para nosotros hoy como sociedad es que usemos todo el potencial maravilloso que la nueva tecnología nos ofrece, con conciencia y a nuestro favor", concluye.

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