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Conforman el 32% del alumnado con discapacidad

Los alumnos diagnosticados con autismo aumentan casi un 400% en España en la última década

El colectivo ha ascendido de 19.023 menores en el curso 2011-2012 a más de 91.800 en el 2023-24: el 80% son varones

La falta de recursos en el sistema ordinario expulsa al alumnado a las escuelas de educación especial, cuestiona Aprenem Autisme, quien denuncia las altas tasas de abandono escolar de los 'niños TEA'

Alumno de la escuela La Salle Comtal, en Barcelona.

Alumno de la escuela La Salle Comtal, en Barcelona. / Marc Asensio

Helena López

El alumnado con autismo en las aulas españolas ha crecido un 383% en los últimos 13 cursos, pasando de poco más de 19.000 alumnos durante el curso 2011-2012 a más de 91.800 en el 2023-24, lo que supone un incremento de casi 73.000 alumnos. De estos más 91.800, 74.533 (81,12%) son niños y 17.344 (18,88%) son niñas, según datos del último informe de la Confederación Autismo España elaborado a partir de información del Ministerio de Educación. El alumnado diagnosticado con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) representa ya un 31,37% del colectivo con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad: conforman el grupo más numeroso.

Un incremento que se debe a varios motivos. Por un lado, a la ampliación de los criterios diagnósticos (ya no se diagnostica Asperger, ahora estas personas se incluyen en el colectivo TEA). También han mejorado el diagnóstico y hay una mayor sensibilidad y conciencia sobre qué es el TEA entre la población en general, lo que contribuye a aumentar la detección (se ven antes los indicios y se acude al especialista).

Ante esta radiografía, desde la asociación Aprenem Autisme reclaman más recursos para la escuela, 'inclusiva' por decreto, pero a años luz de serlo de forma plena. Algo que, lamentan, está impactando en el conjunto del sistema. "Sin bajar las ratios y dedicar el personal necesario –que no son solo más horas de 'vetllador', sino más docentes preparados, especialistas y psicólogos–, la escuela no puede ser realmente inclusiva; tener que escolarizar a niños TEA en la escuela ordinaria sin dotarla de los recursos necesarios acaba generando un efecto contrario al que buscaba el decreto de Escuela Inclusiva: las familias se están marchando a la escuela de educación especial porque sienten que en la ordinaria no les pueden atender como necesitan", cuestiona la entidad, que el próximo 23 de noviembre celebra la décima edición de la carrera solidaria Correblau.

Abandono escolar elevado

"La falta de recursos está generando un preocupante clima de rechazo hacia la educación inclusiva por parte de la comunidad educativa; todo el mundo está a favor del decreto, pero no en cómo se está aplicando. Así no. Han cogido una idea maravillosa, pero se la están cargando al no implementarla como tocaba", lamentan desde la entidad, convencidos de que la educación inclusiva es posible.

Laia Peña, responsable de intervención y formación de Aprenem Autisme, recuerda que se trata de uno de los colectivos con una tasa de abandono escolar prematuro más elevada. "Después de la ESO es el desierto del Sáhara", añade Esther Silva, madre de una niña autista y miembro de la junta directiva de la entidad.

Pese a que los recursos en la escolarización obligatoria siguen siendo "absolutamente insuficientes", desde Aprenem Autisme consideran que "el gran problema está después de la ESO". "Parece que, a ojos de las administraciones, estos niños desaparecen al cumplir los 16 años; existen los Itinerarios Formativos Específicos (IFE), una FP adaptada que dura cuatro cursos, pero debes tener una discapacidad de leve a moderada para poder acceder a ellos. Si eres autista, pero no tienes reconocida una discapacidad, no puedes acceder, y si la tienes severa, tampoco; además, hay poca oferta y pocas plazas", denuncia Silva. "Nueve de cada 10 no accede al mercado laboral", añade Peña.

Ningún recurso en la postobligatoria

La ESO en la escuela ordinaria acaba a los 16, pero las escuelas de educación especial alargan la escolarización hasta los 21, otro de los factores que llevan a muchas familias a elegir la educación especial, "para no quedarse con el niño en casa a partir de los 16", prosiguen desde el colectivo, quienes recuerdan que la postobligatoria no tiene previsto ningún recurso de apoyo. "Nada. Ni 'vetlladors', ni Suports Intensius per a l'Escolarització Inclusiva (SIEI), ni nada. Por eso es tan difícil dar el salto a los ciclos formativos", apuntan.

"Quizá tienes un alumno que es capaz de seguir una clase y aprender, pero que si pierde su bolígrafo azul entra en crisis; si no cuentas con profesional formado que sepa gestionar esa situación, puedes perder a ese alumno, que tenía capacidades para sacarse el Bachillerato", ejemplifican.

Susi Cordón, directora de Aprenem Autisme, reivindica que se reconozca la especificidad del colectivo: "Actualmente nos encontramos a medio camino entre la salud mental y la discapacidad intelectual", denuncia.

Otra de las preocupaciones del colectivo es el bullying. "El 50% del alumnado TEA con discapacidad sufre bullying, cifra que se eleva hasta el 80% en el alumnado TEA sin discapacidad", alerta Peña.

El 50% del alumnado TEA con discapacidad sufre bullying, cifra que se eleva hasta el 80% en el alumnado TEA sin discapacidad

Laia Peña

— Aprenem Autisme

El motivo de esta diferencia es que el autismo sin discapacidad es invisible. "Y esa diferencia no acaba de ser entendida por los otros. Los que presentan una discapacidad y se les ve son más cuidados por sus compañeros, pero los otros son incomprendidos", prosigue Peña, quien se refiere también a un incremento en los intentos de suicidio.

Sobre este asunto, Silva advierte, además, de que las personas autistas no entienden las dobles intenciones. "O no identifican que lo están sufriendo o les cuesta comunicarlo. Un porcentaje elevado no lo detectan, son las familias las que lo hacen, no la víctima", asegura.

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